Riesgos Innecesarios
Francisco
Bascuñán Letelier
Miércoles 7 de Septiembre 2011
Después
de que una nación entera haya tenido que lamentar
profundamente la pérdida de chilenos y chilenas de
lujo, en el accidente aéreo ocurrido el sábado
recién pasado en la isla Juan Fernández, nos
queda un saldo triste y al mismo tiempo esperanzador: por
un lado, seres irrecuperables por sus grandezas de darse
al prójimo y que constituyen nuestros nuevos héroes
y mártires nacionales; y por otro lado, la esperanza
en el legado que cada uno de ellos y ellas nos dejaron para
el devenir de nuestra historia. Son legados que nos obligan
a seguirlos y hacerlos fructíferos.
De
acuerdo a las explicaciones dadas en el día de ayer
por la Fuerza Aérea de Chile, es muy probable que
el accidente no se haya debido a fallas humanas de los pilotos
de la nave, puede perfectamente haberse debido a desgraciadas
situaciones circunstanciales; sin embargo, quedó
a la luz del conocimiento público, un hecho que a
mi juicio no se puede pasar por alto, toda vez que constituye
un riesgo innecesario para las personas. Me refiero a la
aplicación de la norma que permite a los aviones
militares volar a un punto sin alternativas y sin retorno.
Justifico
ampliamente la aludida norma para operaciones en estado
de guerra y sólo en circunstancias que allí
lo ameriten; sin embargo no se justifica que ella se aplique
en operaciones que no sean estrictamente necesarias tanto
en tiempos de guerra como de paz, con o sin pasajeros civiles.
No es atendible una explicación en este sentido.
Esta
falta de criterio atenta contra nuestros militares y civiles,
no tan solo por la elemental protección que requieren
nuestros seres queridos, sino que también por el
alto costo que significa para el Estado llegar a contar
entre sus filas con pilotos, y en este caso además
con civiles, de tan alto grado de desarrollo cultural y
espiritual.
Un
viaje sin alternativas ni retorno, no es comparable con
entrenamientos nocturnos u otro tipo de operaciones de alto
riesgo donde se ejercita algo aprendido en las aulas, incluso
la capacidad de soportar adrenalina. En un viaje sin retorno,
cuan ruleta rusa, nada se aprende que no sea corregir la
falta de criterio.
COMENTARIOS
Marta
Fernández M.
Octubre 2011
El
artículo "Riesgos Innecesarios" sobre la
tragedia de Juan Fernández, hace evidente que hay
que analizar los errores para que no se vuelvan a repetir.
La pérdida de tan valerosas personas que ha enlutado
a todo Chile, deja sin embargo, un aliento de esperanza.
Como dijo Cristo :"Si el grano de trigo no muere, no
puede producir nuevos frutos". El maravilloso ejemplo
de solidaridad, patriotismo, entrega y postergación
de los propios intereses que ellos dieron, es un ejemplo
que tiene que arrastrar a todo chileno bien nacido y da
como para que los políticos, gremios y entidades
de cualquier orden piensen en subordinar los propios intereses
a los intereses superiores de la Patria.