LA
AMISTAD
Eugenio
Herrera Balmaceda
Agosto 2011
La
amistad, que curiosa y escandalosa es, donde y cuando ésta
se produce? porque la perseguimos? Aun cuando muchas veces
también la rehuímos. Mi experiencia me ha
hecho meditar en ello, concluyo que es un esfuerzo mutuo,
sí mutuo, ya que si no hay previamente una amistad
conmigo, nunca se lograra una amistad con otros. Con quien
yo elija, pero ¿realmente elegimos?, o las cosas
van generando un impulso común que se dilata al entrar
en un contacto relevante que hace encontrar elementos comunes
y finalmente logra fraguar una aspiración verdadera,
esta que se van acrecentando y animando hasta hacer de ella
un verdadero puente de alegría, pero de real comprensión
con quienes pasan a ser parte de nosotros mismos, esos con
los que vamos creciendo primeramente, jugando a ser grandes
con pequeñas travesuras que emiten un fuego interior
el cual va poco a poco, año a año, fusionando
aspiraciones, conjeturas que en el transcurso del tiempo
muestra un significativo engranaje que empezamos a llamar
amistad.
Si
esa amistad que vamos tejiendo, como redes que como hilos
con hilos van marcando los diferentes puntos de inflexión
hasta encontrar un anagrama de realidades que potencian
nuestra amistad, ahora si nuestra amistad, esa que durante
casi 20 años fuimos tejiendo con casi 40 que el destino
quiso juntar durante 13 años, sí esos que
aun cuando no vemos, sí están, esos que con
seguridad, en que al momento final de nuestra existencia,
estarán ahí sentados viéndonos partir,
agradeciendo haber estado juntos y que con seguridad, mi
seguridad, serán mis verdaderos acompañantes
en una fila paralela hacia la eternidad, esos
mis
amigos que hoy recuerdo.