"Cuando
venga Él, el Espíritu de la verdad,
os guiará hacia la verdad plena"
Al
ver la fecha en que vivió el autor, nos damos cuenta
que es un pensamiento antiguo, después de leerlo,
que está plenamente vigente
San
Gregorio de Nacianceno (330-390),
Obispo y doctor de la Iglesia Católica
Discurso 31, 25-27; PG 36, 159 |
.png) |
A lo largo de los siglos, dos grandes revoluciones han conmovido
la tierra; los llamados dos Testamentos: uno ha hecho pasar
a los hombres de la idolatría a la Ley; el otro,
de la Ley al Evangelio. Un tercer cambio se prevee: aquel
que, de aquí abajo, nos llevará a lo alto
donde no hay movimiento ni agitación. Ahora bien,
estos dos Testamentos tienen el mismo carácter:
no lo han transformado todo rápidamente desde el
primer impulso de su creación... para no hacer las
cosas con violencia sino con persuasión. Porque aquello
que es impuesto por la fuerza, no es perdurable.
El
Antiguo Testamento ha manifestado claramente al Padre, oscuramente
al Hijo. El Nuevo Testamento ha revelado al Hijo e insinuado
la divinidad del Espíritu. Hoy el Espíritu
vive entre nosotros, y se hace ver con claridad. Hubiera
sido peligroso dar a conocer abiertamente al Hijo cuando
la divinidad del Padre no era reconocida, y, cuando la divinidad
del Hijo no era admitida, imponer...la del Espíritu
Santo. Se podría temer que, como los responsables
de demasiada comida o como los que miran el sol con los
ojos todavía débiles, los creyentes pueden
perder la fuerza que tenían para soportar. El esplendor
de la Trinidad debe, entonces, iluminar progresivamente
o como dice David, "poco a poco" (Sal 83,6) y
por una progresión de gloria en gloria.
Todavía
quiero hacer esta consideración: El Salvador sabía
que ciertas cosas sus discípulos no las podían
llevar por ahora, a pesar de la enseñanza que habían
recibido. Por la razón que he dicho más arriba,
mantenía cosas ocultas. Y Él les repetía
que el Espíritu, después de su venida, se
lo enseñaría todo.