¿Es
Jesús Relevante Hoy?
Y.Jesús
Mayo2011
¿Por
qué Jesús?
El
ateo Josh McDowell no creía que Jesucristo fuera
relevante para su vida como estudiante universitario. Él
pensó que Jesús era solamente otro líder
religioso quien estableció reglas imposibles para
vivir. Él no quería nada con los cristianos
o su Jesús.
Entonces
un día en la mesa del consejo estudiantil McDowell
se sentó al lado de una joven universitaria brillante
con una radiante sonrisa. Intrigado, él le preguntó
por qué ella estaba tan feliz. Su respuesta inmediata
fue, "¡Jesucristo!"
¿Jesucristo?
McDowell enfadado, le respondió:
"Oh,
por Dios, no me des esa basura. Estoy harto de la religión;
estoy harto de la iglesia; estoy harto de la Biblia. No
me des esa basura sobre religión."
Pero
sin sentirse molesta la joven calmadamente le informó,
"Señor,
yo no dije religión, yo dije Jesucristo."
McDowell
estaba atónito. Él nunca había considerado
a Jesús más que una figura religiosa, y no
quería ninguna parte con la hipocresía religiosa.
Sin embargo aquí estaba esta alegre mujer cristiana
hablando acerca de Jesús como alguien quien había
traído significado a su vida.
Jesucristo
afirmó responder todas las preguntas profundas sobre
nuestra existencia. ¿Alguna vez has mirado a las
estrellas en una noche oscura y te has preguntado quien
las puso allí? O ¿alguna vez has visto una
puesta de sol y te has preguntado de qué trata esta
vida?
>
"¿Quién soy yo?"
> "¿Por qué estoy aquí?"
> "¿Dónde voy después de
la muerte?"
Aunque
otros filósofos y líderes religiosos han ofrecido
sus respuestas al significado de la vida, solo Jesucristo
demostró sus credenciales al resucitar de la muerte.
Escépticos como McDowell quienes originalmente se
burlaron de la resurrección de Jesús, han
descubierto que hay evidencia convincente de que realmente
ocurrió.
Jesús
ofrece vida con verdadero significado. Él dijo que
la vida es mucha más que hacer dinero, tener diversión,
ser exitoso, y después terminar en un cementerio.
Sin embargo, la gente sigue tratando de encontrar un significado
en la fama y el éxito.
Madonna
intentó responder la pregunta de, "¿Por
qué estoy aquí?" al convertirse en una
diva, confiesa, "Hubieron muchos años cuando
yo pensé que la fama, la fortuna y la aprobación
del público me traerían felicidad. Pero un
día tú te despiertas y te das cuenta de que
no
yo todavía sentía que faltaba algo..
Yo quería saber el significado de verdadera y duradera
felicidad y como podía ir a encontrarla."[1]
Otros
han renunciado a la búsqueda de significado. Kurt
Cobain, el cantante líder de la banda de grunge de
Seattle, Nirvana, desesperado de la vida a los 27 años
cometió suicidio. El dibujante de la era del jazz
Ralph Barton también encontró la vida sin
sentido, dejando la siguiente nota suicida: "Yo he
tenido pocas dificultades, muchos amigos, grandes éxitos;
yo he ido de esposa en esposa, y de casa en casa, visitado
países del mundo, pero estoy harto de inventar mecanismos
para llenar las 24 horas del día."[2]
Pascal,
el gran filósofo francés creía que
este vacío interior que todos experimentamos puede
ser llenado solo por Dios. El declara, "Hay un vacío
en forma de Dios en el corazón de cada hombre el
cual solo Jesucristo puede llenar."[3] Si Pascal tiene
razón, entonces nosotros esperaríamos que
Jesús no solo responda a la pregunta de nuestra identidad
y significado en esta vida, pero también de darnos
esperanza para la vida después de la muerte.
¿Puede
haber sentido, sin Dios? No de acuerdo al ateo Bertrand
Russell, quien escribió, "A menos que usted
asuma un dios, la pregunta del propósito de la vida
es sin sentido."[4] Russell se resignó a si
mismo para en última instancia "podrirse"
en la tumba. En su libro, Por qué no soy cristiano,
Russell descartó todo lo que Jesús dijo sobre
el significado de la vida, incluyendo sus promesas de vida
eterna.
Pero
si Jesús realmente venció a la muerte como
testigos presenciales afirman, (ver artículo 6) entonces
él solo habría sido capaz de decirnos de que
se trata la vida, y responder la pregunta, "¿Adónde
voy?"Con
el fin de entender como las palabras de Jesús, su
vida y muerte pueden establecer nuestras identidades, darnos
sentido en la vida, y proporcionar esperanza para el futuro,
necesitamos entender lo que él dijo sobre Dios, sobre
nosotros, y sobre él mismo.
¿Qué
Dijo Jesús Acerca De Dios?
Dios
es Relacional
Jesús
nos dijo y nos mostró como es Dios. Muchos piensan
en Dios más como una fuerza que como una persona
a quien nosotros podemos conocer y disfrutar. El Dios del
que Jesús habló no es como la impersonal Fuerza
en La Guerra de las Galaxias, cuya bondad es medida en voltaje.
Por el contrario, Dios es relacional como nosotros, pero
más aún. Él piensa. Él escucha.
Él se comunica en un lenguaje que nosotros podemos
entender. Y Jesús nos dijo que Dios es amor.
Dios
es amor.
El
amor de Dios es radicalmente diferente del nuestro en que
no esta basado en atracción o rendimiento.
Es
totalmente sacrificial y generoso. Jesús comparó
el amor de Dios con el amor de un padre perfecto. Un buen
padre quiere lo mejor para sus hijos, se sacrifica por ellos,
y provee para ellos. Pero por su propio bien, él
también los disciplina.
Jesús
ilustra el corazón de amor de Dios con una historia
sobre un hijo rebelde quien rechaza el consejo de su padre
para la vida y lo que es importante. Arrogante y obstinado,
el hijo quería dejar de trabajar y "vivir".
En lugar de esperar hasta que su padre estuviera listo para
darle su herencia, él empezó a insistir que
su padre se la diera más temprano.
En
la historia de Jesús, el padre le concedió
a su hijo su petición. Pero las cosas le fueron mal
al hijo. Después de despilfarrar el dinero en placeres
propios, el hijo rebelde tuvo que ir a trabajar en una granja
de cerdos. Pronto él estaba tan hambriento que incluso
la comida de los cerdos parecía buena. Abatido y
no seguro de si su padre lo aceptaría de vuelta,
él empacó su bolsa y se dirigió a casa.
Jesús nos dice que no solo le dio la bienvenida a
casa su padre, sino que también él en realidad
corrió a su encuentro. Y después el padre
fue totalmente radical con su amor y hizo una gran fiesta
celebrando el regreso de su hijo.
Es
interesante que a pesar de que el padre grandemente amó
a su hijo, él no lo persiguió. Él deja
que el hijo que le amó tenga miedo y sufra las consecuencias
de su elección rebelde. De una manera similar, las
escrituras enseñan que el amor de Dios nunca compromete
lo que es mejor para nosotros. Nos permitirá sufrir
las consecuencias de nuestras propias malas decisiones.
Jesús
también enseñó que Dios nunca comprometería
su carácter. Carácter es lo que somos en lo
profundo. Es nuestra esencia de la cual todos nuestros pensamientos
y acciones se derivan. Entonces ¿cómo es Dios-en
lo profundo?
Dios
es Santo.
A
lo largo de las Escrituras (casi 600 veces), se habla de
Dios como "santo." Santo significa que el carácter
de Dios es moralmente puro y perfecto en cualquier sentido.
Sin mancha. Esto significa que Él nunca consideró
un pensamiento que es impuro o inconsistente con su excelente
moral.
Además,
la santidad de Dios significa que Él no puede estar
en la presencia del mal. Dado que el mal es lo opuesto a
su naturaleza. Él lo odia. Es como contaminación
para Él.
Pero
si Dios es santo y aborrece el mal, ¿por qué
no hizo nuestro carácter como el suyo? ¿Por
qué hay abusadores de niños, asesinos, violadores,
y pervertidos? ¿Y por qué nosotros luchamos
tanto con nuestras propias elecciones morales? Eso nos trae
a la siguiente parte de nuestra búsqueda de significado.
¿Qué dijo Jesús sobre nosotros?
¿Qué
dijo Jesús sobre nosotros?
Creados
Para una Relación con Dios.
Si
usted lee a través del Nuevo Testamento usted descubriría
que Jesús continuamente habló de nuestro inmenso
valor para Dios, diciéndonos que Dios nos creó
para ser sus hijos.
La
estrella irlandés de U2, Bono, comentó en
una entrevista, "Es un concepto asombroso que el Dios
que creó el Universo podría estar buscando
compañía, una relación real con gente
"[5]
En otras palabras, antes de que el universo fuera creado,
Dios planeó adoptarnos en su familia. No solo eso,
pero Él ha planeado una increíble herencia
de inimaginables bendiciones y privilegio real. En Sus ojos,
somos especiales.
Libertad
de Elegir.
En
la película, Stepford Wives, hombres débiles,
mentirosos, codiciosos y asesinos han diseñado robots
sumisos y obedientes para remplazar a sus liberadas esposas
a quienes ellos consideran amenazas. Aunque los hombres
supuestamente aman a sus esposas, ellos las reemplazan con
juguetes con el fin de obligar su obediencia.
Dios
pudo habernos hecho así - gente robótica (iPeople)
predispuestos a amarlo y obedecerlo, programando en nosotros
la adoración como un salvapantallas. Pero entonces
nuestro amor obligatorio no tendría sentido. Dios
quiere que le amemos libremente. En relaciones reales, queremos
que alguien nos ame por lo que somos, no por compulsión
- preferimos un alma gemela que una novia por correspondencia.
Søren Kierkegaard resumió el dilema en esta
historia.
Supongamos
que hubo un rey quién amó a una doncella humilde.
El rey era como ningún otro rey. Cada hombre de estado
temblaba ante su poder
y sin embargo este poderoso
rey se derretía por el amor a una humilde doncella.
¿Cómo podría él declarar su
amor por ella? De forma extraña, su estado de rey
ató sus manos. Si él la traía al palacio
y le coronaba su cabeza con joyas
ella seguramente
no resistiría-nadie se atrevía a resistirlo.
Pero ¿lo amaría? Ella diría que lo
amaba por supuesto, pero ¿lo hacía realmente"[6]
Usted
ve el problema. De forma menos poética: ¿Cómo
puede usted romper con un novio todo-conocedor? ("Las
cosas no están funcionando entre nosotros, pero supongo
que usted ya sabía eso.") Pero para hacer que
un intercambio libre de amor sea posible, Dios creó
a los seres humanos con una capacidad única: libre
albedrío.
Rebelión
Contra las Leyes Morales de Dios
C.S.
Lewis razonó que a pesar de que somos internamente
programados con un deseo de conocer a Dios, nosotros nos
rebelamos contra eso desde el momento en que nacemos.[7]
Lewis también empieza a examinar sus propios motivos,
lo que lo llevó al descubrimiento de que él
instintivamente conocía el bien del mal. Este reconocimiento
de que nosotros estamos programados con una ley moral interior
llevó al antiguo ateo a la conclusión de que
debe haber un "Legislador" moral.
En
efecto, de acuerdo con ambos Jesús y las Escrituras,
Dios nos ha dado una ley moral para obedecer. Y no solo
le hemos dado nuestras espaldas en una relación con
Él, nosotros también hemos quebrantado estas
leyes morales que Dios estableció. La mayoría
de nosotros conocemos algunos de los Diez Mandamientos:
"No
mentir, robar, asesinar, cometer adulterio," etc.
Jesús los resumió diciendo que debemos amar
a Dios con todo nuestro corazón y a nuestro prójimo
como a nosotros mismos. El pecado, por lo tanto, no es
solo lo malo que hacemos al quebrantar la ley, pero también
nuestro fracaso de hacer lo que es correcto.
Dios
hizo el universo con leyes que gobierna todo en el. Ellas
son inviolables e inalterables. Cuando Einstein obtuvo la
formula E=MC2 él abrió el misterio de la energía
nuclear. Poner los ingredientes correctos juntos bajo condiciones
exigentes y el poder enorme es desatado. Las Escrituras
nos dicen que la ley moral de Dios no es menos válida
ya que viene de Su propio carácter.
Desde
el primer hombre y mujer, hemos desobedecido las leyes de
Dios, a pesar de que ellas son para nuestro bien. Y hemos
fallado en hacer lo que es correcto. Hemos heredado esta
condición desde el primer hombre, Adán. La
Biblia llama a esta desobediencia, pecado, lo que significa
"no dar en el blanco," como un arquero perdiendo
su objetivo intencionado. Así nuestro pecado ha roto
la relación intencional de Dios con nosotros. Usando
el ejemplo del arquero, nosotros hemos perdido nuestro blanco
cuando se trata del propósito para el que fuimos
creados.
El
pecado causa la ruptura de todas las relaciones: la raza
humana separada de su medio ambiente (alineación),
individuos separados de ellos mismos (culpa y vergüenza),
gente separada de otra gente (guerra, asesinato), y gente
separada de Dios (muerte espiritual). Como eslabones en
una cadena, una vez que el primer eslabón entre Dios
y la humanidad fue roto, todos los eslabones contingentes
se volvieron desenganchados.
Y
nosotros estamos rotos. Como dijo el rapista Kayne West,
"Y no creo que haya algo que yo pueda hacer para enmendar
mis errores
yo quiero hablar con Dios pero tengo miedo
porque nosotros no hemos hablado en tanto tiempo
"
Las letras de West hablan de la separación que el
pecado trae a nuestras vidas. Y de acuerdo con la Biblia,
esta separación es más que solamente una letra
de una canción de rap. Tiene consecuencias mortales.
Nuestros
Pecados nos han Separado del Amor de Dios
Nuestra
rebelión (pecado) ha creado una muralla de separación
entre Dios y nosotros (ver Isaías 59:2). En las Escrituras,
"separación" significa muerte espiritual.
Y muerte espiritual significa estar completamente separados
de la luz y vida de Dios.
"Pero
espere un minuto," usted debe decir. "¿Dios
no sabía todo eso antes de crearnos?
¿Por
qué Él no vio que Su plan estaba condenado
al fracaso?" Por supuesto, un Dios todo-conocedor se
daría cuenta de que nosotros nos rebelaríamos
y pecaríamos. De hecho, es nuestro fracaso que hizo
Su plan tan asombroso. Esto nos lleva a la razón
de porqué Dios vino a la Tierra en forma humana.
Y aún más increíble-la notable razón
de su muerte.
¿Qué
Dijo Jesús acerca de si mismo?
La
Solución Perfecta de Dios.
Durante
sus tres años de ministerio público, Jesús
nos enseñó cómo vivir y llevó
a cabo muchos milagros, incluyendo su resurrección.
Pero proclamó que su principal misión era
salvarnos de nuestros pecados.
Jesús
proclamó ser el Mesías prometido que tomaría
nuestra iniquidad sobre sí mismo. El profeta Isaías
había escrito acerca del Mesías 700 años
antes y dio varias claves en cuanto a su identidad. Pero
la clave más difícil de comprender era que
el Mesías sería Dios y a la vez hombre.
"Porque
un niño nos es nacido, hijo nos es dado. Y su nombre
será
Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe
de Paz." (Is. 9:6)
El
autor Ray Stedman escribe del Mesías prometido de
Dios: "Desde el comienzo mismo del Antiguo Testamento,
hay un sentido de esperanza y expectación, como el
sonido de pasos acercándose: ¡Alguien viene!
Esa esperanza crece a través de los registros proféticos
como profeta tras profeta declaran aún otra pista
sugerente: ¡Alguien viene!"[8]
Los
profetas antiguos habían predicho que un Mesías
vendría y sería la expiación perfecta
de Dios, satisfaciendo su justicia. Este hombre perfecto
calificaría para morir por nosotros.
De
acuerdo con los autores del Nuevo Testamento, la única
razón por la cual Jesús fue calificado para
morir por el resto de nosotros es porque, es Dios. El vivió
una vida moralmente perfecta y no fue sujeto a sentencia
por pecado.
Es
difícil entender como la muerte de Jesús pagó
por nuestros pecados. Quizás una analogía
judicial pueda aclarar como Jesús resolvió
el dilema del perfecto amor y justicia de Dios.
Imagínese que estuviera entrando a una sala de juicios,
culpable de asesinato (usted tiene unos serios problemas).
Al acercarse al banco, usted se da cuenta de que el juez
es su padre. Sabiendo que él te ama, usted inmediatamente
empieza a pedir, "¡Papá, solo déjame
ir!"
A
lo que el responde, "Yo te amo, hijo, pero yo soy un
juez. No puedo simplemente dejarte ir."
Él
esta desgarrado. Eventualmente él golpea el mazo
y te declara culpable. La justicia no puede ser negociada,
al menos no por un juez. Pero porque él te ama, el
se baja de la mesa, se quita la túnica, y ofrece
pagar tu sanción. Y de hecho, él toma tu lugar
en la silla eléctrica.
Esta
es la imagen pintada en el Nuevo Testamento. Dios bajo a
la historia humana, en la persona de Jesucristo, y fue a
la silla eléctrica (lease: cruz) en lugar de nosotros,
por nosotros. Jesús no es una tercera persona azotada,
tomando nuestros pecados, pero él es Dios mismo.
Pongámoslo más francamente, Dios tenía
dos opciones: juzgar el pecado en nosotros o asumir el castigo
él mismo. En Cristo, Él escogió lo
último.
Aunque
Bono de U2 no pretende ser un teólogo, él
declara con precisión la razón de la muerte
de Jesús:
"El
punto de la razón de Cristo es que Cristo tomó
a los pecados del mundo, a fin de que lo que hemos hecho
no regrese a nosotros, y que nuestra naturaleza pecadora
no coseche la evidente muerte. Ese es el punto. Debería
mantenernos humildes. No son nuestras buenas obras que
nos permite entrar a través de las puertas del
Cielo."[9]
Pero
muchos argumentan que la afirmación de Jesús
de que él es el único camino hacia Dios es
muy cerrada, diciendo que hay muchos caminos hacia Dios.
Aquellos que creen que todas las religiones son la misma
niegan que tengamos un problema de pecado. Ellos se niegan
a tomar seriamente las palabras de Jesús. Ellos dicen
que el amor de Dios nos aceptará a todos nosotros,
sin tener en cuenta lo que hemos hecho.
Quizás
Hitler es merecedor de juicio, ellos razonan, pero no ellos
u otros quienes viven "vidas decentes". Es como
decir que Dios clasifica en la curva, y todos los que obtengan
un 70%- o mejor entrarán. Pero esto presenta un dilema.
Como
hemos visto, el pecado es lo absolutamente opuesto al carácter
santo de Dios. Así hemos ofendido a aquel que nos
creó, y nos amó lo suficiente para sacrificar
a Su propio Hijo por nosotros. En un sentido nuestra rebelión
es como escupir en Su cara. Ni buenas obras, religión,
meditación o Karma pueden pagar la deuda que nuestros
pecados han incurrido.
De
acuerdo con el teólogo R.C. Sproul, Jesús
solo es el único quien puede pagar esa deuda. El
escribe,
"Moisés
podría meditar en la ley; Mahoma podría
empuñar una espada; Buda podría dar consejería
personal; Confucio podría ofrecer dichos sabios;
pero ninguno de estos hombres estaba calificado para ofrecer
una expiación de los pecados del mundo.. Cristo
solo es digno de devoción y servicio ilimitado."[10]
Un
Regalo Inmerecido.
El
término bíblico para describir el perdón
gratuito de Dios a través del sacrificio de muerte
de Cristo es gracia. Mientras que la misericordia nos salva
de lo que merecemos, la gracia de Dios nos da lo que no
merecemos. Revisemos por un minuto cómo Cristo ha
hecho por nosotros lo que nosotros no podíamos hacer
por nosotros mismos:
>
" Dios nos ama y nos creó para tener una relación
con El.[11]
> " Se nos ha dado la libertad de aceptar o rechazar
esta relación.[12]
> " Nuestro pecado y rebelión contra Dios
y Sus leyes han creado un muro de separación entre
nosotros y Él.[13]
> " Aunque somos merecedores de sentencia eterna,
Dios ha pagado nuestra deuda en su totalidad por la muerte
de Jesús en nuestro lugar, haciendo la vida eterna
con Él posible.[14]
Bono
nos dio su perspectiva de la gracia.
"La
gracia desafía la razón y la lógica.
El amor interrumpe, si lo deseas, las consecuencias de
tus acciones, lo que en mi caso son muy buenas noticias
ciertamente, porque he hecho un montón de cosas
estúpidas. Yo estaría en grandes problemas
si Karma sería finalmente mi juicio.. Esto no excusa
mis errores, pero estoy sostenido por Gracia. Estoy sostenido
en que Jesús tomó mis pecados sobre la Cruz,
porque yo sé quien soy, y espero no tener que depender
de mi propia religiosidad."[15]
Ahora
tenemos la imagen del plan de Dios a través de las
épocas uniéndose. Pero sigue faltante un ingrediente.
De acuerdo con Jesús y los autores del Nuevo Testamento,
cada uno de nosotros individualmente debe responder al regalo
gratuito que Jesús nos ofrece. Él no nos obligará
a tomarlo.
Usted
eligió el final.
Continuamente
tomar decisiones, qué ropa ponerse, qué comer,
nuestra carrera, el matrimonio pareja, etc Es lo mismo cuando
se trata de una relación con Dios. Autor Ravi Zacharias,
escribe:
"El
mensaje de Jesús revela que cada individuo
llega a conocer a Dios, no por virue de nacimiento, sino
por la decisión consciente de dejar que Él
tiene su gobierno en su vida individual".[16]
Nuestras
elecciones son a menudo influenciadas por otros. Pero en
algunos casos se nos es dado un mal consejo. El 11 de septiembre
del 2001, 600 personas inocentes pusieron su confianza en
un mal consejo, e inocentemente sufrieron las consecuencias.
La verdadera historia va así:
Un
hombre que estaba en el piso 92 de la torre sur del World
Trade Center en el momento que había escuchado un
jet estrellándose en la torre norte. Atónito
por la explosión, él llamó a la policía
para instrucciones de que hacer. "Necesitamos saber
si necesitamos salir de aquí, porque sabemos que
hay una explosión," él dijo urgentemente
en el teléfono.
La
voz en el otro extremo le aconsejó no evacuar. "Yo
esperaría hasta nuevo aviso."
"Esta
bien," el hombre al teléfono dijo. "No
evacuen." Entonces él colgó.
Poco
después a las 9:00 A.M., otro jet se estrelló
en el piso 80 de la torre sur. Casi todas las 600 personas
en los pisos superiores de la torre sur perecieron. El fallo
de no evacuar el edificio fue una de las grandes tragedias
del día.[17]
Esas
600 personas perecieron porque dependieron de la información
errónea, a pesar de que fue dada por una persona
que estaba tratando de ayudar. La tragedia no habría
ocurrido si las 600 personas hubieran recibido la información
correcta.
Nuestra
elección consciente sobre Jesús es infinitamente
más importante que la que enfrentó las victimas
mal informadas el 11/9. La eternidad esta en juego. Nosotros
podemos escoger una de tres diferentes respuestas. Podemos
ignorarlo. Podemos rechazarlo. O, podemos aceptarlo.
La
razón por la que mucha gente pasa por la vida ignorando
a Dios es que ellos están tan ocupados cumpliendo
su propia agenda. Chuck Colson era así. A la edad
de 39, Colson ocupaba la oficina a la par del presidente
de los Estados Unidos. El era el "hombre duro"
de la Casa Blanca Nixon, el "hombre hacha" quien
podía tomar las decisiones difíciles. Sin
embargo, en 1972, el escándalo Watergate arruinó
su reputación y su mundo se volvió desordenado.
Más tarde él escribe,
"Había
estado preocupado sólo de mí mismo. He hecho
esto y aquello, he logrado, he tenido éxito y no
le he dado a Dios ningún crédito, nunca
ni una vez le había agradecido alguno de Sus regalos
para mí. Nunca había pensado en que nada
pudiera ser 'enormemente superior' a mí, o si había
pensado en momentos fugaces en el infinito poder de Dios,
no lo había tenido relación con Él
en mi vida."[18]
Muchos
se pueden identificar con Colson. Es fácil quedar
atrapado en el paso rápido de la vida y tener poco
o ningún tiempo para Dios. Aún ignorar la
gentil oferta de perdón de Dios tiene las mismas
consecuencias temibles como rechazarlo completamente. Nuestra
deuda de pecado sigue pendiente de pago.
En
casos criminales, pocos rechazan un perdón total.
En 1915, George Burdick, editor de la ciudad para el New
York Tribune, se había negado a revelar fuentes y
quebrantar la ley. El presidente Woodrow Wilson declaró
un perdón total a Burdick por todas las ofensas que
él había "cometido o pudo haber cometido."
Lo que hizo el caso de Burdick histórico es que el
negó el perdón. Eso llevó el caso a
la Corte Suprema, quien al lado de Burdick, declaró
que el perdón presidencial no puede ser forzado sobre
alguien.
Cuando
se trata de rechazar el perdón total de Cristo, la
gente da una variedad de razones. Muchos dicen que no hay
evidencia suficiente, pero, como Bertrand Russell y muchos
otros escépticos, no están interesados lo
suficiente en investigar. Otros se niegan a mirar más
allá de los cristianos hipócritas que ellos
conocen, apuntando a lo poco cariñoso o al comportamiento
inconsistente como una excusa. Y todavía otros rechazan
a Cristo porque ellos culpan a Dios por algunas tristes
o trágicas experiencias que sufrieron.
Sin
embargo, Zacarías, quien ha debatido con intelectuales
en cientos de campus universitarios cree que la verdadera
razón por la que la mayoría de la gente rechaza
a Dios es la moral. El escribe,
"Un
hombre rechaza a Dios no por su demanda intelectual ni
por la escasez de evidencia. Un hombre rechaza a Dios
por la resistencia moral que se niega a admitir que él
necesita de Dios."[20]
El
deseo de libertad moral apartó a C.S. Lewis de Dios
por la mayoría de sus años de universidad.
Después su búsqueda de la verdad lo llevó
a Dios, Lewis explica como la aceptación de Cristo
involucra más que simplemente acuerdos intelectuales
con los hechos. El escribe,
"El
hombre caído no es simplemente una criatura imperfecta
quien necesita mejoras: es un rebelde quien debería
bajar sus brazos. Dejar caer sus brazos, rindiéndose,
diciendo que lo siente, dándose cuenta que ha estado
en el camino incorrecto y preparándose para empezar
la vida de nuevo.. Es lo que los cristianos llaman arrepentirse."21
El
arrepentimiento es una palabra que significa un cambio dramático
en el pensamiento. Eso es lo que le sucedió al antiguo
"hombre hacha" Nixon. Después de que Watergate
fue expuesto, Colson empezó a pensar acerca de la
vida de manera diferente. Notando su propia falta de propósito,
el empezó a leer Mere Christianity de Lewis, que
le fue dado por un amigo. Entrenado como un abogado, Colson
tomó una libreta amarilla jurídica y empezó
a escribir los argumentos de Lewis. Colson recordó,
"Sabía
que el momento había llegado para mí.. ¿Iba
yo a aceptar a Jesucristo sin reservas como el Señor
de mi vida? Era como una puerta al frente mío.
No había manera de caminar alrededor de ella. Yo
caminaría a través de ella o me quedaría
afuera. Un 'tal ves' o 'necesito más tiempo' era
engañarme."
Después
de una lucha interna, este antiguo asistente del presidente
de los Estados Unidos finalmente se dio cuenta que Jesucristo
era merecedor de su completa lealtad. El escribe,
"Y
entonces, temprano el viernes por la mañana, mientras
me senté sólo mirando al mar que amo, las
palabras que tenía no estaba seguro entender o
decir cayeron naturalmente de mis labios: 'Señor
Jesús, yo creo en ti. Te acepto. Por favor ven
a mi vida. Me comprometo contigo."[22]
Colson
descubrió que sus preguntas, "¿Quién
soy yo?" "¿Por qué estoy aquí?"
y "¿Hacia donde voy?" son todas respondidas
en una relación personal con Jesucristo. El apóstol
Pablo escribe, "es en Cristo que encontramos quienes
somos y para que estamos viviendo." (Efesios 1:11,
The Message)
Cuando
entramos a una relación personal con Jesucristo,
él llena nuestros vacíos internos, nos da
paz, y satisface nuestros deseos de significado y esperanza.
Y nosotros no necesitamos recurrir más a estimulo
temporal para nuestra realización. Cuando Él
entra en nosotros, él también satisface nuestros
más profundos anhelos y necesidades de verdad, amor
duradero y seguro.
Y
la cosa sorprendente es que Dios mismo vino como un hombre
para pagar nuestra deuda entera. Por lo tanto, no estamos
más bajo la pena del pecado. Pablo afirma esto claramente
a los Romanos cuandoescribe,
"Antes,
ustedes estaban lejos de Dios y eran sus enemigos, pues
pensaban y hacían lo malo. Sin embargo, ahora Dios
los ha hecho sus amigos por medio de la muerte de su Hijo,
quien se hizo hombre. Dios lo hizo así para que
ustedes pudieran presentarse ante él sin pecado
y libres de culpa." (Colosenses 1:21b-22a Biblia
Lenguaje Sencillo).
Así
Dios hizo lo que nosotros éramos incapaces de hacer
por nosotros mismos. Somos puestos en libertad de nuestros
pecados por la muerte sacrificial de Jesús. Es como
un asesino de masas yendo ante un juez y siendo concedido
de un perdón pleno y completo. El no merece perdón,
y tampoco nosotros. El regalo de vida eterna de Dios es
absolutamente gratuito-y es para ser tomado. Pero a pesar
de que el perdón nos es ofrecido, depende de nosotros
aceptarlo. La decisión es nuestra.
¿Estas
en el punto en tu vida donde te gustaría aceptar
la oferta gratuita de Dios?
Quizás
como Madonna, Bono, Lewis y Colson, tu vida ha sido también
vacía. Nada que has tratado satisface el vacío
interno que sientes. Dios puede llenar ese vacío
y cambiarte en un momento. El te creó para tener
una vida que esta inundada de significado y propósito.
Jesús dice, "Yo he venido para que todos ustedes
tengan vida, y para que la vivan plenamente." (Juan
10:10b)
O
tal vez las cosas te están yendo bien en la vida
pero estás inquieto y con falta de paz. Te das cuenta
que has roto las leyes de Dios y estas separado de su amor
y perdón. Temes al juicio de Dios. Jesús dijo,
"los dejo con un regalo-paz en sus mentes y corazones.
Y la paz que yo doy no es como la paz que le mundo da."
Así
que si estas simplemente cansado de una vida de una búsqueda
vacía o estas inquieto por una falta de paz con tu
Creador, la respuesta está en Jesucristo.
Cuando
pones tu confianza en Jesucristo, Dios te perdonará
de todos tus pecados-pasados, presentes y futuros y te hace
Su hijo. Y como Su hijo amado, Él te da propósito
y significado en la vida en la Tierra y la promesa de vida
eterna con Él.
Las
Palabras de Dios dicen, "Pero aquellos que lo aceptaron
y creyeron en él, llegaron a ser hijos de Dios."
(Juan 1:12)