¿Son verdad los evangelios?
Jesus.Doc
4170 palabras
En Julio del 2000 el presentador de las noticias de la ABC,
Peter Jennings, estaba en Israel transmitiendo un especial
de televisión sobre Jesucristo. Su programa, "La
búsqueda de Jesús", exploró la
pregunta de si el Cristo del Nuevo Testamento fue, o no,
históricamente preciso.
Jennings
ofreció opiniones sobre los relatos de los evangelios
del profesor John Dominic Crossan de DePaul, tres de los
colegas de Crossan del "Seminario Jesús",
y otros dos académicos en Biblia. ("El Seminario
Jesús" es un grupo de académicos quienes
debaten las palabras y acciones registradas de Jesús
y luego usan bolas rojas, rosadas, grises o negras para
emitir votos indicando que tan confiable ellos creen que
son las declaraciones de los evangelios.)[1]
Algunos
de los comentarios fueron sorprendentes. Allí en
televisión nacional el Dr. Crossan no solo proyectó
duda en más del 80 por-ciento de los dichos de Jesús
pero también negó la afirmación de
la divinidad de Jesús, sus milagros y su resurrección.
Jennings claramente estaba intrigado por la imagen de Jesús
presentada por Crossan.
La
búsqueda de la verdad histórica de la Biblia
es siempre noticia, razón por la cual cada año
las revistas Time y Newsweek van a cubrir la búsqueda
de una historia de María, Jesús, Moisés
o Abraham. O -¿quién sabe?- tal vez este año
será "Bob: la nunca antes contada historia del
décimo tercer discípulo perdido."
Esto
es entretenimiento, y por eso la investigación nunca
acabará ni rendirá respuestas, lo que eliminaría
la programación futura. En cambio, aquellos con puntos
de vista radicales son arrojados juntos como en un episodio
de Survivor, desafortunadamente confundiendo el asunto en
lugar de traer claridad.
Pero
el reportaje de Jennings hizo hincapié en un asunto
al que debe de ser dado algunos pensamientos serios. Crossan
insinúa que los relatos originales de Jesús
fueron adornados por la tradición oral y no fueron
escritos hasta después de que los apóstolos
estaban muertos. Así ellos son en gran parte poco
fiables y fracasan en darnos una imagen precisa del Jesús
real. ¿Cómo hemos de saber, nosotros, si esto
es realmente cierto?
¿Perdidos en la Traducción?
Entonces,
¿qué muestra la evidencia? Empezamos con dos
preguntas sencillas: ¿Cuándo fueron escritos
los documentos originales del Nuevo Testamento? y ¿Quién
los escribió?
La
importancia de estas preguntas debería ser obvia.
Si los relatos de Jesús fueron escritos después
de que los testigos oculares habían muerto, nadie
puede verificar su exactitud. Pero si los relatos del Nuevo
Testamento fueron escritos mientras que los apóstoles
originales seguían con vida, entonces su autenticidad
podía ser establecida. Pedro podría decir
de una falsificación en su nombre, "Oiga, Yo
no escribí eso." Y Mateo, Marcos, Lucas o Juan
podrían responder a preguntas o desafíos dirigidos
a sus relatos de Jesús.
Los
escritores del Nuevo Testamento afirman ser testigos oculares
interpretando los relatos de Jesús. El apóstol
Pedro dijo de esta manera en una de sus cartas: "Cuando
les enseñábamos acerca del poder de nuestro
Señor Jesucristo y de su regreso, no estábamos
inventando una historia, sino que con nuestros propios ojos
vimos el gran poder de nuestro Señor." (2 Pedro
1:16 Biblia en Lenguaje Sencillo)
Una
gran parte del Nuevo Testamento son las 13 cartas del apóstol
Pablo hacia jóvenes iglesias e individuos. Las cartas
de Pablo, fechadas entre mediados de los años 40
y mediados de los 60 (12 a 33 años después
de Cristo), constituyen los testigos más tempranos
de la vida de Jesús y sus enseñanzas. Will
Durant escribió acerca de la importancia histórica
de las cartas de Pablo, "La evidencia cristiana de
Cristo comienza con las cartas atribuidas a San Pablo,
nadie
ha cuestionado la existencia de Pablo, o sus repetidas reuniones
con Pedro, Santiago y Juan; y Pablo envidiosamente admitió
que estos hombres habían conocido a Cristo en la
carne."[2]
Pero
¿Es Cierto?
En
libros, revistas y documentales televisivos, el Seminario
Jesús sugiere que los evangelios fueron escritos
tan tarde como del 130 d.C al 150 d.C por autores desconocidos.
Si estas fechas posteriores son correctas, habría
una diferencia de aproximadamente 100 años a partir
de la muerte de Cristo (eruditos sitúan la muerte
de Cristo entre el 30 y 33 d.C) Y ya que todos los testigos
oculares habrían muerto, los evangelios solo podrían
ser escritos por desconocidos y fraudulentos autores.
Entonces,
¿qué evidencia tenemos con relación
en cuándo los relatos de los evangelios de Jesús
fueron realmente escritos? El consenso de la mayoría
de los estudiosos es que los evangelios fueron escritos
por los apóstoles durante el primer siglo. Ellos
citan varias razones que nosotros revisaremos más
tarde en este artículo. Por ahora, sin embargo, note
que las tres principales formas de evidencia aparecen para
construir un caso sólido para sus conclusiones:
*
Documentos tempranos de herejes como Marcion y la escuela
de Valentinus citan libros, temas y pasajes del Nuevo
Testamento. (ver "La Sonrisa de Mona Lisa")
* Numerosos escritos de tempranas fuentes cristianas,
como Clemente de Roma, Ignacio y Policarpo.[3]
* Copias descubiertas de fragmentos de los evangelios
de carbono fechadas tan temprana como 117 d.C.
El arqueólogo bíblico William Albright concluyó
con base en su investigación que todos los libros
del Nuevo Testamento fueron escritos mientras la mayoría
de los apóstoles estaban todavía con vida.
El escribió: "Podemos ya decir enfáticamente
que ya no hay ninguna base sólida para fechar algún
libro después de alrededor del 80 d.C., dos generaciones
completas antes de la fecha entre 130 y 150 d.C dadas por
los más radicales críticos de Nuevo Testamento
de hoy."[4] Por otro lado Albright puso el escrito
de todo el Nuevo Testamento en "muy probablemente algún
tiempo entre 50 d.C y el 75 d.C."[5]
El notoriamente escéptico estudioso John A.T. Robinson
fecha el Nuevo Testamento incluso más temprano que
los más conservadores estudiosos. Re-datando el Nuevo
Testamento, Robinson afirma que la mayoría del Nuevo
Testamento fue escrito entre el 40 d.C y el 65 d.C. Eso
pone su escritura tan pronto como siete años después
de la vida de Cristo.[6] Si eso es verdad, cualquier error
histórico habría sido inmediatamente expuesto
por ambos testigos oculares y los enemigos del cristianismo.
Entonces,
echemos un vistazo al camino de pistas que nos lleva desde
los documentos originales a nuestras copias del Nuevo Testamento
hoy.
¿Quién
Necesita De Kinko?
Los
escritos originales de los apóstoles fueron reverenciados.
Las iglesias los estudiaron, los compartieron,
cuidadosamente los preservaron y los guardaron lejos como
un tesoro enterrado.
Pero, desgraciadamente, confiscaciones romanas, el paso
de los 2000 años y la segunda ley de la termodinámica
han tomado su mortalidad. Así, hoy, ¿qué
tenemos de esos escritos originales? Nada. Los manuscritos
originales todos se han ido (aunque cada semana los estudiosos
de la Biblia, sin duda, en sintonía con "Antigüedades
Roadshow" esperan que uno pueda emerger).
Sin
embargo el Nuevo Testamento no esta solo en este destino;
ningún otro documento comparable de la historia antigua
existe hoy tampoco. Los historiadores no tienen problemas
con la carencia de manuscritos originales si ellos tienen
copias fiables que examinar. Pero, ¿hay copias antiguas
del Nuevo Testamento disponibles, y en caso afirmativo,
son fieles a los originales?
A
medida que el número de iglesias se multiplicaban,
cientos de copias fueron cuidadosamente hechas bajo la supervisión
de los líderes de la iglesia. Cada carta fue meticulosamente
escrita con tinta sobre pergamino o papiro. Y así,
hoy, los eruditos pueden estudiar las copias sobrevivientes
(y las copias de copias de copias de copias-usted entendió),
para determinar la autenticidad y llegar a una aproximación
muy cercana de los documentos originales.
De
hecho, los académicos que estudian la literatura
antigua han ideado la ciencia de crítica textual
para examinar documentos tales como La Odisea, comparándolos
con otros documentos antiguos para determinar su precisión.
Más recientemente, el historiador militar Charles
Sanders aumentó la crítica textual ideando
una prueba de tres partes que se ve no solo en la fidelidad
de la copia pero también en la credibilidad de los
autores. Sus pruebas son estas:
1.
La prueba bibliográfica
2. La prueba de evidencia interna
3. La prueba de evidencia externa[7]
Veamos
que sucede cuando nosotros aplicamos estas pruebas a los
manuscritos tempranos del Nuevo Testamento
Prueba
Bibliográfica
Estas
pruebas comparan un documento con otra historia antigua
del mismo periodo. Se pregunta:
*
¿Cuántas copias del documento original están
en existencia?
* ¿Cuánto lapso de tiempo hay entre los
escritos originales y las copias más tempranas?
* ¿Qué tan bien se compara el documento
con otras historias antiguas?
Imagínese
si nosotros solo tenemos dos o tres copias de los manuscritos
originales del Nuevo Testamento. La muestra sería
tan pequeña que nosotros no podríamos verificar
la precisión. Por el otro lado, si nosotros tenemos
cientos o incluso miles, podríamos fácilmente
eliminar los errores de los documentos mal transmitidos.
Entonces,
¿qué tan bien se compara el Nuevo Testamento
con otros escritos antiguos con respecto al número
de copias y el intervalo de tiempo desde los originales?
Más de 5000 manuscritos del Nuevo Testamento existen
hoy en el lenguaje griego original. Al contar las traducciones
a otros idiomas, el número es asombrosamente de 24000-que
datan del 2do al 4to siglo.
Compare
eso con el segundo mejor documentado manuscrito histórico
antiguo, la Ilíada de Homero, con 643 copias.[8]
Y recuerde que la mayoría de trabajos históricos
antiguos tienen mucho menos existentes que ese tiene (usualmente
menos de 10). El estudioso del Nuevo Testamento Bruce Metzger
comento: "En contraste con estas cifras [de otros manuscritos
antiguos], la crítica textual del Nuevo Testamento
es avergonzada por la riqueza de su material."[9]
Lapso
De Tiempo.
No
solo es el número de manuscritos importante, pero
también lo es el lapso de tiempo entre cuando fueron
escritos los originales y la fecha de la copia. En el transcurso
de miles de años de copias, no hay contundencia en
lo que un texto podría evolucionar -Pero a través
de cientos de años, eso es otra historia.
El
crítico alemán Ferdinand Christian Baur (1792-1860)
una vez sostuvo que el evangelio de Juan no fue escrito
hasta el 160 d.C; por lo tanto, no pudo haber sido escrito
por Juan. Esto, si es verdad, no solo habría socavado
los escritos de Juan pero proyectado sospecha en todo el
Nuevo Testamento también. Pero entonces, cuando fragmentos
escondidos de papiro del Nuevo Testamento fueron descubiertos
en Egipto, entre ellos había un fragmento del evangelio
de Juan (específicamente, P52: Juan 18:31-33) fechado
aproximadamente 25 años después de que Juan
escribió el original.
Metzger
explicó: "Así como Robinson Crusoe, viendo
una sola huella en la arena, concluyó que otro ser
humano, con dos pies, estaba presente en la isla con él,
por eso P52 [la etiqueta del fragmento] prueba la existencia
y uso del cuarto evangelio durante la primera mitad del
segundo siglo en una ciudad provincial a lo largo del Nilo
muy alejado de su lugar tradicional de composición
(Éfeso en Asia Menor)."[10] Descubrimiento tras
descubrimiento, la arqueología ha desenterrado copias
de mayores porciones del Nuevo Testamento fechadas a menos
de 150 años de los originales.[11]
La
mayoría de los otros documentos antiguos tienen intervalos
de tiempo de 400 a 1400 años. Por ejemplo, la Poética
de Aristóteles fue escrita alrededor de 343 a.C,
sin embargo la copia más temprana esta fechada en
1100 d.C, con solo cinco copias en existencia. Y sin embargo
nadie esta yendo en búsqueda del histórico
Platón, afirmando que él fue en realidad un
bombero y no un filósofo.
De
hecho, hay una copia casi completa de la Biblia llamada,
Codex Vaticanus, que fue escrita solo alrededor de 250 a
300 años después de los escritos originales
de los apóstoles. La copia completa más antigua
del Nuevo Testamento en la antigua escritura uncial se llama,
Codex Sinaiticus, ahora ubicada en el Museo Británico.
Como
Codex Vaticanus, esta fechada desde el siglo cuarto. Vaticanus
y Sinaiticus, se remontan a comienzos de la historia cristiana,
son como otros manuscritos bíblicos tempranos en
donde ellos difieren mínimamente unos de otros y
nos dan una buena imagen de lo que los documentos originales
deben haber dicho.
Incluso
el estudioso crítico John A.T. Robinson ha admitido:
"La riqueza de los manuscritos, y sobre todo el estrecho
intervalo de tiempo entre los escritos y las más
tempranas copias existentes, lo hacen por mucho el mejor
texto certificado de ningún escrito antiguo en el
mundo.'[12] El catedrático en leyes John Warwick
Montgomery afirmó: "Ser escéptico del
texto resultante de los libros del Nuevo Testamento es permitir
a todos los de la antigüedad clásica caer en
la oscuridad, ningún documento del período
antiguo es tan bien certificado bibliográficamente
como el Nuevo Testamento."[13]
El
punto de esto: si los registros del Nuevo Testamento fueron
hechos y distribuidos tan de cerca a los eventos reales,
su descripción de Jesús es probablemente la
más exacta. Pero evidencia externa no es la única
manera para responder la pregunta de fiabilidad; los estudiosos
también usan evidencia interna para responder a esta
pregunta.
El
Descubrimiento Del Codex Sinaiticus
En
1844 el estudioso Alemán Constantine Tischendorf
estuvo buscando manuscritos del Nuevo Testamento. Por accidente,
él notó una cesta llena de páginas
viejas en la biblioteca del monasterio de Santa Catalina
en el Monte Sinaí. El estudioso alemán estaba
tan eufórico como en estado de shock. Él nunca
había visto manuscritos griegos tan viejos. Tischendorf
le preguntó al bibliotecario acerca de ellos y estaba
horrorizado al enterarse que las páginas habían
sido desechadas para ser usadas como combustible. ¡Dos
cestas de cargas de esos documentos ya habían sido
quemadas!
El
entusiasmo de Tischendorf hizo desconfiar a los monjes,
y ellos no le mostrarían ningún otro manuscrito.
Sin embargo, ellos si le permitieron a Tischendorf tomar
las 43 páginas que él había descubierto.
Quince
años mas tarde, Tischendorf regresó al monasterio
del Sinaí, esta vez con ayuda del Zar ruso Alexander
II. Una vez que él estaba allí, un monje tomó
a Tischendorf a su habitación y bajó un manuscrito
envuelto en un trapo que había estado almacenado
en un estante con copas y platos. Tischendorf inmediatamente
reconoció las valiosas porciones restantes de los
manuscritos que había visto antes.
El
monasterio estuvo de acuerdo en presentar los manuscritos
al zar de Rusia como protector de la Iglesia Griega. En
1933 la Unión Soviética vendió los
manuscritos al Museo Británico en £100000.
El
Codex Sinaiticus es uno de los primeros manuscritos completos
que tenemos del Nuevo Testamento, y es uno de los más
importantes. Algunos especulan que es una de los 50 Biblias
que el emperador Constantino encargó a Eusebio que
preparará a principios del siglo cuarto. Codex Sinaiticus
ha sido de enorme ayuda a los estudiosos en la verificación
de la precisión del Nuevo Testamento.
La
Prueba De Evidencia Interna.
Como
buenos detectives, los historiadores verifican la fiabilidad
buscando pistas internas. Estas pistas revelan los motivos
de los autores y su disposición para revelar detalles
y otras características que podrían ser verificadas.
Las claves de las pistas internas que estos estudiosos usan
para probar la fiabilidad son las siguientes:
*
Coherencia en los reportes de los testigos oculares
* Detalles
de nombres, lugares y eventos
* Cartas a individuos o grupos pequeños
* Características embarazosas para los autores
* La presencia de material irrelevante o contraproducente
* La falta de material relevante[14]
Tomemos
como ejemplo la película Friday Night Lights. Aparenta
estar basada en eventos históricos, pero al igual
que muchas películas vagamente basadas en eventos
reales, te deja constantemente preguntando: "¿Realmente
las cosas pasaron de esa manera?" Así que, ¿cómo
determinar su fiabilidad histórica?
Una
pista sería la presencia de material irrelevante.
Digamos que en medio de la película el entrenador,
sin motivo aparente, recibe una llamada telefónica
informándole que su madre tiene cáncer en
el cerebro. El evento no tiene nada que ver con la trama
y nunca es mencionado de nuevo. La única explicación
de la presencia de este hecho irrelevante sería que
realmente ocurrió y que el director tuvo el deseo
de ser históricamente preciso.
Otro
ejemplo, con la misma película. Siguiendo el flujo
del drama, nosotros queremos que los Permian Panthers ganen
el campeonato estatal. Pero ellos no lo hacen. Esto se siente
contraproducente para el drama, e inmediatamente nosotros
sabemos que está ahí porque en la vida real
los Permian perdieron el partido. Esta presencia de material
contraproducente es también una pista de exactitud
histórica.
Finalmente,
el uso de ciudades reales y referencias familiares, tales
como el Houston Astrodome, nos conduce a tomar como historia
esos elementos del relato, porque ellos son muy fáciles
de corroborar o falsificar.
Estos
son solo unos pocos ejemplos de cómo la evidencia
interna conduce ya sea hacia o lejos de la conclusión
de que un documento es históricamente fiable. Nosotros
miraremos brevemente la evidencia interna de lo histórico
del Nuevo Testamento.
¿Qué
Pasa Ahí?
Varios
aspectos del Nuevo Testamento nos ayudan a determinar su
fiabilidad basada en su propio contenido y cualidades.
Consistencia
Los
documentos falsos, dejarían de lado cualquiera de
dos, o los informes de testigos oculares o serían
incoherentes. Por lo tanto, absoluta contradicción
entre los evangelios probaría que ellos contienen
errores. Pero al mismo tiempo, si cada evangelio dice exactamente
lo mismo, aumentaría sospechas de conspiración.
Sería como co-conspiradores intentando estar de acuerdo
en cada detalle de su confabulación. Demasiada coherencia
es tan dudosa como demasiado poca.
Testigos
presenciales de un crimen o un accidente generalmente obtienen
los grandes acontecimientos correctos pero lo ven desde
diferentes perspectivas. Igualmente, los cuatro evangelios
describen los eventos de la vida de Jesús desde diferentes
perspectivas. Aún, a pesar de estas perspectivas,
los estudiosos bíblicos están sorprendidos
por la coherencia de sus relatos y la clara imagen de Jesús
y sus enseñanzas que ellos ponen junto con sus informes
complementarios.
Detalles
Los
historiadores aman los detalles en un documento porque ellos
hacen más fácil verificar su fiabilidad. Las
cartas de Pablo están llenas de detalles. Y los evangelios
abundan de ellos. Por ejemplo, tanto el evangelio de Lucas
como su libro de los Hechos fueron escritos a un hombre
noble llamado Teófilo, quien fue indudablemente un
hombre bien conocido en el tiempo.
Si
estos escritos hubieran sido mera invención de los
apóstoles, nombres, lugares y eventos falsos habrían
sido rápidamente expuestos por sus enemigos, los
líderes judíos y romanos. Esto se hubiera
convertido en el "Watergate" de este siglo. Sin
embargo, muchos de los detalles del Nuevo Testamento han
sido demostrados verdaderos por verificación independiente.
El historiador clásico Colin Hemer, por ejemplo,
"identifica 84 hechos en los últimos 16 capítulos
de los Hechos que han sido confirmados por la investigación
arqueológica."[15]
En
los últimos siglos, escépticos estudiosos
de la Biblia atacaron tanto la autoría de Lucas como
su fecha, afirmando que fue escrito en el segundo siglo
por un autor desconocido. El arqueólogo Sir William
Ramsey estaba convencido de que ellos tenían razón,
y empezó a investigar. Después de extensas
investigaciones, el arqueólogo invirtió su
opinión. Ramsey reconoció: "Lucas es
un historiador de primer orden
. Este autor debió
ser colocado junto con los más grandes historiadores.
la historia de Lucas es insuperable con respecto
a su confiabilidad."[16]
Los
actos crónicos de los viajes misioneros de Pablo,
enumerando los lugares que visitó, las personas que
vio, mensajes que él pronunció y la persecución
que sufrió. ¿Podrían todos estos detalles
ser falsificados? El historiador romano A.N. Sherwin-White
escribió: "Para los Hechos la confirmación
de la historicidad es abrumadora
Cualquier intento
de rechazar su historicidad básica debe ahora parecer
absurdo. Historiadores romanos hace tiempo lo han tomado
por sentado."[17]
Desde
los relatos de los evangelios hasta las cartas de Pablo,
los autores del Nuevo Testamento abiertamente describieron
detalles, incluso citando los nombres de individuos que
estuvieron vivos en ese momento. Los historiadores han confirmado,
al menos, treinta de estos nombres.[18]
Cartas
A Grupos Pequeños
La
mayoría de textos falsos son de documentos, tanto
de carácter general como público, como este
articulo de revista (sin duda incontables falsificaciones
están ya circulando en el mercado negro.) El experto
histórico Louis Gottschalk apunta que las cartas
personales previstas para audiencias pequeñas tienen
una alta probabilidad de ser fiables.[19] ¿En cuál
categoría caen los documentos del Nuevo Testamento?
Bueno,
algunos de ellos fueron claramente con la intención
de ser distribuidos ampliamente. Sin embargo, grandes porciones
del Nuevo Testamento consisten en cartas personales escritas
a pequeños grupos o individuos. Estos documentos,
al menos, no serían considerados candidatos primordiales
de falsificación
Características
Vergonzosas.
La
mayoría de escritores no quieren exponerse y avergonzarse
públicamente. Los historiadores por lo tanto han
observado que los documentos que contienen revelaciones
vergonzosas sobre los autores son generalmente de confianza.
¿Qué dicen los autores del Nuevo Testamento
acerca de sí mismos?
Sorprendentemente,
los autores del Nuevo Testamento se presentaron a sí
mismos con demasiada frecuencia como tontos, cobardes y
sin fe. Por ejemplo, considere la triple negación
de Pedro a Jesús o la discusión de los discípulos
de cual de ellos era el mayor-ambas historias registradas
en los evangelios. Como el respeto por los apóstoles
era crucial en la iglesia inicial, la inclusión de
este tipo de material no tenía sentido a menos que
los apóstoles estuvieran informando sinceramente.[20]
En
The Story of Civilization (La Historia de la Civilización),
Will Durant escribió sobre los apóstoles:
"Estos hombres no fueron del tipo que uno hubiera escogido
para moldear de nuevo al mundo. Los evangelios de modo realista
distingue sus personajes y honestamente expone sus faltas."[21]
Contraproducente
o Material Irrelevante.
Los
evangelios nos dicen que la tumba vacía de Jesús
fue descubierta por una mujer, a pesar de que en Israel
el testimonio de una mujer era considerado prácticamente
sin valor y no era admisible en los tribunales. La madre
y familia de Jesús se registran como afirmando su
creencia de que él había perdido su mente.
Algunas de las palabras finales de Jesús en la cruz
se dicen que han sido "Dios mío, Dios mío
¿por qué me has abandonado?" Y así
va la lista de incidentes registrados en el Nuevo Testamento
que son contraproducentes si la intención del autor
era cualquiera cosa menos la transmisión precisa
de la vida y enseñanzas de Cristo Jesús.
Falta
de Material Relevante
Es
irónico (o quizás lógico) que algunos
de los principales asuntos que enfrentaron la iglesia del
primer siglo -la misión a los gentiles, dones espirituales,
bautismo, liderazgo-fueron dirigidos directamente a las
palabras registradas de Jesús. Si sus seguidores
estaban simplemente generando el material para animar a
la creciente iglesia, es inexplicable porque ellos no habrían
inventado instrucciones de Jesús en estos temas.
En un caso, el apóstol Pable declara rotundamente
sobre un determinado tema: "En esto no tenemos enseñanza
del Señor".
Prueba
De Evidencia Externa
La
tercera y última medida de la fiabilidad de un documento
es la prueba de evidencia externa, que pregunta: "¿Registros
históricos fuera del Nuevo Testamento confirman su
fiabilidad?" Entonces, ¿Qué dicen los
historiadores no cristianos acerca de Cristo Jesús?
"En
general , al menos diecisiete escritores no cristianos han
registrado mas de cincuenta detalles relativos a la vida,
enseñanzas, muerte y resurrección de Jesús,
mas detalles acerca de la iglesia primitiva"[22] Esto
es sorprendente, considerando la falta de otra historia
que poseamos de este periodo de tiempo. Jesús es
mencionado por más fuentes que las conquistas del
César durante este mismo periodo. Es aún más
sorprendente dado que estas confirmaciones de los detalles
del Nuevo Testamento están fechadas desde 20 a 150
años después de Jesús, "muy temprano
para lo habitual en la historiografía antigua."[23]
La
fiabilidad del Nuevo Testamento es corroborada adicional
por más de 36000 documentos extrabiblicos cristianos
(citados por lideres de la iglesia en los tres primeros
siglos) fechados tan pronto como diez años después
de la ultima escritura del Nuevo Testamento. [24] Si todas
las copias del Nuevo Testamento estuvieran perdidas, usted
podría reproducirlas de estas otras cartas y documentos
con la excepción de unos pocos versos.[25]
El
emérito profesor de la universidad de Boston Howard
Clark Kee concluye: "El resultado de la examinación
de las fuentes fuera del Nuevo Testamento que pesan
en nuestro conocimiento de Jesús es para confirmar
su existencia histórica, sus inusuales poderes, la
devoción de sus seguidores, la continua existencia
del movimiento después de su muerte
y la penetración
del cristianismo
en la misma Roma después del
primer siglo."[26]
La
prueba de evidencia externa se construye con la evidencia
proporcionada por otras pruebas. A pesar de las conjeturas
de unos pocos escépticos radicales, el retrato del
Nuevo Testamento del Jesucristo real es casi sin error.
Aunque hay unos pocos discrepantes como el Seminario Jesús,
el consenso de expertos, sin tener en cuenta sus creencias
religiosas, confirma que el Nuevo Testamento que leemos
hoy representa fielmente tanto palabras, como eventos de
la vida de Jesús.
Clark
Pinnock, catedrático en interpretaciones en McMaster
Divinity College, lo resumió bien cuando dijo:"No
existe ningún documento testigo del antiguo mundo
de tan excelente conjunto de testimonios textuales e históricos.
Una persona honesta no puede descartar una fuente
de este tipo. El escepticismo con respecto a las credenciales
históricas del cristianismo esta basado sobre una
base irracional."[27]