¿Es
Jesús Dios?
Y-Jesús
Mayo 2011
Jesús
complejos
¿Alguna
vez has conocido a alguien con tal magnetismo personal que
ellos son siempre el centro de atención? Quizás
sea su personalidad o su inteligencia -pero algo acerca
de ellos es enigmático. Bueno, esa es la manera en
que fue hace dos mil años con Jesu Cristo. Pero,
mientras muchos personajes grandes sencillamente se pierden
en los libros históricos, Jesús de Nazaret
sigue siendo el enfoque de múltiples libros y controversias
en los medios de comunicación.
Pero
lo que hace a Jesús relevante aún hoy en el
siglo 21 es la convicción de sus seguidores de que
resucitó de la muerte y las afirmaciones sorprendentes
que él hizo acerca de si mismo. Como un impredecible
carpintero de un pequeño pueblo en Galilea de Israel,
Jesús hizo afirmaciones que, si son ciertas, tienen
implicaciones profundas en nuestras vidas. Según
Jesús, usted y yo somos especiales, parte de un gran
plan cósmico.
Principalmente
fueron las escandalosas afirmaciones de Jesús que
le causaron ser visto como una persona excéntrica
tanto por las autoridades romanas como por la jerarquía
judía. Si bien él era un forastero sin credenciales
o base de poder político, dentro de tres años,
Jesús cambió el mundo para los siguientes
20 siglos. Otros líderes morales y religiosos han
dejado un impacto - pero nada como ese desconocido carpintero
de Nazaret.
¿Qué
era lo que en Jesucristo hizo la diferencia? ¿Era
él meramente un gran hombre, o algo más?
Estas preguntas llegan al corazón de quien fue Jesús
realmente. Algunos creen que él era meramente un
gran maestro moral; otros creen que él era simplemente
el líder de la más grande religión
del mundo.
Pero
muchos creen algo más grande. Los cristianos creen
que Dios de hecho nos ha visitado en forma humana. Y ellos
creen en la evidencia que lo respalda. Entonces, ¿quién
es el verdadero Jesús? Echemos un vistazo más
de cerca.
Así
como nosotros tomamos un vistazo más profundo a la
persona más controversial del mundo, empezamos preguntándonos:
¿Jesús podría haber sido meramente
un gran maestro moral?
¿Un
Gran Maestro de la Moral?
Casi
todos los eruditos reconocen que Jesús fue un gran
maestro moral. De hecho, su brillante entendimiento de la
moralidad humana es un logro reconocido incluso por aquellos
de otras religiones. En su libro Jesús de Nazaret,
el erudito judío Joseph Klausner escribió,
"Es universalmente admitido
que Cristo enseñó
las más puras y sublimes éticas
las
cuales arrojan los preceptos morales y máximas de
los hombres más sabios de la antigüedad lejos
dentro de la sombra."[1]
El
sermón del monte de Jesús ha sido llamado
la enseñanza más excelente de ética
humana jamás pronunciada por un individuo. De hecho,
mucho de lo que nosotros conocemos hoy como "igualdad
de derechos" en realidad son el resultado de la enseñanza
de Jesús. El historiador Will Durant dijo de Jesús
que "él vivió y luchó incansablemente
por la `igualdad de derechos'; en tiempos modernos él
habría sido enviado a Siberia. 'El que es mayor entre
ustedes, será vuestro siervo'- esta es la inversión
de toda sabiduría política, de toda cordura".[2]
Algunos
han tratado de separar las enseñanzas de Jesús
en ética de las afirmaciones sobre el mismo, creyendo
que el fue simplemente un gran hombre quien enseñó
elevados principios morales. Esta fue la propuesta de uno
de los Padres Fundadores de los Estados Unidos de América.
El
Presidente Thomas Jefferson, nunca el educado racionalista,
se sentó en la Casa Blanca con dos copias idénticas
del Nuevo Testamento, una recta punta de navaja, y una gavilla
de un octavo de tamaño de papel. En el transcurso
de unas pocas noches, él hizo un rápido trabajo
de cortar y pegar su propia Biblia, un delgado volumen que
él llamó "La filosofía de Jesús
de Nazaret". Después de cortar cada pasaje que
sugería la naturaleza divina de Jesús, Jefferson
tenía un Jesús quien era no más ni
menos que un buen guía ético.[3]
Irónicamente,
las palabras memorables de Jefferson en la Declaración
de Independencia tienen sus raíces en la enseñanza
de Jesús de que cada persona es de inmensa e igual
importancia para Dios, sin tener en cuenta el sexo, la raza
o el estatus social. El famoso documento expone,: "Nosotros
sostenemos estas verdades que son evidentes por sí
solas, de que todos los hombres son creados iguales, que
ellos son dotados por su creador con ciertos derechos inalienables
"
Pero
la pregunta que Jefferson nunca hizo es: ¿cómo
podría Jesús ser un gran líder moral
si él mintió acerca de ser Dios? Entonces
quizás él no era realmente moral después
de todo, pero su motivo fue comenzar una gran religión.
Veamos si eso explica la grandeza de Jesús.
¿Un
Gran Líder Religioso?
¿Se
merecía Jesús el titulo de "gran líder
religioso? Sorprendentemente, Jesús nunca proclamo
ser un líder religioso. Él nunca se metió
en la política religiosa o impulso una agenda ambiciosa,
y él ministró casi en su totalidad fuera de
la establecida estructura religiosa.
Cuando
uno compara a Jesús con los otros grandes líderes
religiosos, una notable distinción emerge. Ravi Zacarías,
quien creció en una cultura Hindú, ha estudiado
las religiones del mundo y observó una distinción
fundamental entre otros fundadores religiosos y Jesucristo.
"Lo
que sea que nosotros podamos pensar de sus afirmaciones,
una realidad es inevitable. Ellos son profesores que apuntan
a sus enseñanzas o muestran unamanera particular.
En todo esto, ahí emerge una instrucción,
una manera de vida. No es Zoroastro a quien usted se vuelve,
no es Zoroastro a quien usted escucha. No es Buda quien
te libra; son sus Verdades Nobles que te instruyen. No es
Mahoma quien te transforma; es la belleza del Corán
que te corteja. Por contraste, Jesús no solo enseña
o expone Su mensaje. Él era idéntico con Su
mensaje."[4]
La
verdad del punto de Zacarías subrayado por el número
de veces en los evangelios que la enseñanza del mensaje
de Jesús fue sencillamente "Ven a mí"
o "Sígueme" o "Obedéceme".
También, Jesús hizo claro que su misión
principal era perdonar los pecados, algo que solo Dios podía
hacer.
Ningún
otro líder religioso importante jamás proclamó
tener el poder para perdonar pecados. Pero esa no es la
única afirmación que Jesús hizo que
lo separan de los otros. En The World´s Great Religions,
(Las Grandes Religiones del Mundo) Huston Smith observó,
"Solo dos personas asombraron a sus contemporáneos
tanto que la pregunta que evocaron no fue ´¿Quién
es él?' sino ´¿Qué es él?´
Ellos fueron Jesús y Buda. Las respuestas que estos
dos dieron fueron exactamente contrarias. Buda dijo inequívocamente
que él era un mero hombre, no un dios -casi como
si él preveía intentos más tarde de
adorarle. Jesús, por otra parte, afirmó
ser
divino."[5]
¿Jesús
afirmaba ser Dios?
Claramente,
desde los primeros años de la iglesia, Jesús
fue llamado Señor y considerado por la mayoría
de los cristianos como Dios.Sin embargo su divinidad fue
una doctrina que fue sometida a gran debate. Entonces la
pregunta-y es la pregunta-es esta: ¿Realmente afirmaba
Jesús ser Dios (el Creador), o fue su divinidad algo
inventado o asumido por los autores del Nuevo Testamento?
(Ver "¿Afirmó Jesús ser Dios?")
Algunos
eruditos creen que Jesús era un maestro tan poderoso
y un personaje tan fascinante que sus discípulos
solo asumieron que él era Dios. O tal vez ellos solo
querían pensar que él era Dios. John Dominic
Crossan y el Seminario Jesús (un grupo escéptico
marginal de estudiosos con presuposiciones en contra de
los milagros) están entre aquellos que creen que
Jesús fue divinizado por error.
Aunque
libros como El Código Da Vinci argumentan que la
divinidad de Jesús fue una doctrina tardía
de la iglesia, la evidencia muestra lo contrario. La mayoría
de cristianos que aceptan los evangelios como fiables insisten
que Jesús afirmó su deidad. Esa creencia puede
ser trazada hasta los seguidores inmediatos de Jesús.
Pero
hay aquellos que están dispuestos a aceptar a Jesús
como un gran maestro, pero indispuestos a llamarle Dios.
Thomas Jefferson no tuvo problema aceptando las enseñanzas
de Jesús en moralidad y ética mientras negara
su deidad.[6] Pero como hemos dicho, y estudiaremos mas
adelante, si Jesús no fue quien él afirmó
ser, entonces debemos examinar algunas otras alternativas,
ninguna de las cuales lo harían un gran maestro moral.
Incluso
una lectura superficial de los evangelios revelan que Jesús
afirmaba ser alguien más que un profeta como Moisés
o Daniel. Pero es la naturaleza de esas afirmaciones lo
que nos preocupa. Dos preguntas son dignas de atención.
*
¿Realmente afirmó Jesús ser Dios?
* Cuando él dice "Dios," ¿Jesús
realmente quiso decir que él era el Creador del
universo del que se habla en la Biblia Hebrea?
Para
dirigir estas preguntas, consideremos las palabras de Jesús
en Mateo 28:18: "Se me ha dado toda autoridad en el
cielo y en la tierra." ¿Qué quiso decir
Jesús cuando afirmó tener toda autoridad en
el cielo y en la tierra?
Antes
de que Jesús tomara la forma de hombre, se nos dice
que co-existía eternamente con su Padre, y que Dios
le había dado toda autoridad. Pero Filipenses 2:6-11
nos dice que aunque Jesús había existido en
forma de Dios, se "vació" de los poderes
de Dios para ser hecho un ser humano. Sin embargo, el mismo
pasaje nos dice que después de su resurrección
Jesús fue restaurado a su gloria anterior, y que
un día "toda rodilla se ANTERIORá ante
él como Señor."
Por
lo tanto, ¿qué quiso decir Jesús cuando
afirmó tener toda autoridad en el cielo y en la tierra?
"Autoridad" era un termino bien entendido entre
los romanos-que ocupaban el territorio de Israel. En ese
momento, César era la autoridad suprema en el mundo
romano entero. Su edicto podría al instante lanzar
legiones para la guerra, condenar o exonerar a criminales,
y establecer leyes y reglas de gobierno. De hecho, la autoridad
del César era tal que él mismo alegó
divinidad.
Entonces,
al menos Jesús estaba afirmado autoridad comparable
a César mismo. Pero él no dijo solamente que
él tenía más autoridad que los líderes
judíos o gobernantes romanos; Jesús estaba
afirmando ser la autoridad suprema del universo. Para aquellos
a quienes él les habló, significó que
él era Dios. No un dios-pero el Dios. Ambas sus palabras
y acciones testificaban al hecho de que creían que
Jesús era Dios.
¿Jesús
afirmó ser el Creador?
Pero,
¿es posible que Jesús estuviera solo reflejando
la autoridad de Dios y no estaba declarando que él
era el verdadero Creador? A primera vista eso parece creíble.
Sin embargo la afirmación de Jesús de tener
toda autoridad parece tener sentido solo si él es
el Creador del universo. La palabra "toda" abarca
todo, incluyendo la creación misma.
Así como miramos mas profundo dentro de las propias
palabras de Jesús, un patrón parece emerger.
Jesús hizo afirmaciones radicales sobre él
mismo que, si ciertas, inconfundiblemente apuntan s su deidad.
Aquí esta una lista parcial de tales declaraciones
como registradas por relatos de testigos oculares.
* "Yo soy la resurrección y la vida."
(Juan 11:25)
* "Yo soy la luz del mundo." (Juan 8:12)
* "Yo y mi padre somos uno." (Juan 10:30)
* "Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo,
el Principio y el Fin." (Apocalipsis 22:13)."
* "Yo soy el camino, la verdad, y la vida."
(Juan 14:6)
* "Yo soy el único camino al Padre [Dios]."
(Juan 14:6)
* "Si me has visto, has visto al Padre." (Juan
14:9)
Una
vez más, debemos ir atrás al contexto. En
las Sagradas Escrituras Hebreas, cuando Moisés preguntó
a Dios su nombre en la zarza ardiente, Dios respondió,
"YO SOY." Él le estaba diciendo a Moisés
que Él es el único Creador, eterno y trascendente
en el tiempo.
Desde
el tiempo de Moisés, ningún judío practicante
se referiría a sí mismo o ningún otro
por el "Yo Soy." Como resultado, la afirmación
del "YO SOY" de Jesús enfureció
a los líderes judíos. Una vez, por ejemplo,
algunos líderes le explicaron a Jesús porque
ellos estaban tratando de matarlo: "Porque usted, un
simple hombre, se ha llamado a usted mismo Dios" (Juan
10:33).
Pero
el punto aquí no es simplemente que tal frase enojara
a los líderes religiosos. El punto es que ellos conocían
exactamente lo que él estaba diciendo-él estaba
afirmando ser Dios, el Creador del Universo. Sólo
esta afirmación habría traído la acusación
de blasfemia. Leer en el texto que Jesús afirmó
ser Dios es claramente justificado, no simplemente por sus
palabras, pero también por la reacción a estas
palabras.
¿Qué
clase de Dios?
La
idea de que somos todos parte de Dios, y que dentro de nosotros
esta la semilla de divinidad, simplemente no es un posible
significado de las palabras y acciones de Jesús.
Tales pensamientos son revisionistas, extraños a
su enseñanza, extraños a su declaración
de creencias, y extraño al entendimiento de sus discípulos
de su enseñanza.
Jesús
enseño que él es Dios en la manera que los
Judíos entendían a Dios y la manera que las
Escrituras Hebreas retrataban a Dios, no en la manera en
que el movimiento de Nueva Era entiende a Dios. Ni Jesús
o su audiencia han sido criados en Star Wars, y entonces
cuando ellos hablaron de Dios, ellos no estaban hablando
de fuerzas cósmicas. Es simplemente mala historia
redefinir lo que Jesús quiso decir con el concepto
de Dios.
Pero
si Jesús no era Dios, ¿seguimos bien nosotros
llamándolo un gran maestro moral? C.S. Lewis argumentó,
"Estoy aquí tratando de impedir a cualquiera
de decir la cosa realmente absurda que la gente a menudo
dicen de Él: 'Estoy listo para aceptar a Jesús
como un gran maestro moral, pero no acepto su afirmación
de ser Dios.' Esa es la única cosa que no debemos
de decir."[7]
En
su búsqueda de la verdad, Lewis supo que él
no podía tener ambos sentidos con la identidad de
Jesús. O Jesús era quien afirmaba ser-Dios
en la carne, -o sus afirmaciones eran falsas. Y si ellas
eran falsas, Jesús no podría ser un gran maestro
moral. Él estaría mintiendo intencionalmente
o sería un lunático con el complejo de Dios.
¿Era
Jesús un Mentiroso?
Uno
de los más conocidos y más influyentes trabajos
políticos de todos los tiempos fue escrito por Nicolás
Maquiavelo en 1532. En su clásico, El Príncipe,
Maquiavelo exalta el poder, el éxito, la imagen,
y la eficiencia por encima de la lealtad, la fe, y la honestidad.
Según Maquiavelo, mentir esta bien si logra un fin
político.
¿Podría
Jesucristo haber sido motivado por este principio Maquiavélico?
De hecho, los opositores Judíos de Jesús estuvieron
constantemente tratando de exponerlo como un fraude y un
mentiroso. Ellos lo inundaron con preguntas en un intento
de ponerle una trampa y hacerlo contradecirse a si mismo.
Sin embargo, Jesús respondió con notable consistencia.
La
pregunta con la que debemos lidiar es, ¿qué
podría motivar a Jesús a vivir su vida entera
como una mentira? El enseñó que Dios se oponía
a la mentira y la hipocresía, entonces él
no lo estaría haciendo para complacer a su Padre.
Él claramente no mintió para el beneficio
de sus seguidores. (Todos menos uno fueron martirizados.)
Y así somos dejados con sólo otras dos explicaciones
razonables, cada una de las cuales es problemática.
Beneficio
Mucha
gente ha mentido por ganancia personal. De hecho, la motivación
de la mayoría de los mentirosos es algún beneficio
percibido para sí mismos. ¿Qué podría
haber esperado ganar Jesús al mentir sobre su identidad?
El poder sería la respuesta más obvia. Si
la gente creía que él era Dios, él
tendría un enorme poder. (Eso es por que muchos lideres
antiguos, tal como el del César, afirmaban un origen
divino.)
El
problema con esta explicación es que Jesús
rechazó todos los intentos de moverlo a él
en la dirección del poder sentado, en vez de regañar
a aquellos que abusaron de tal poder y vivieron sus vidas
persiguiéndolo. Él también escogió
alcanzar a los relegados (prostitutas y leprosos), aquellos
sin poder, creando una red de gente cuya influencia era
menos que cero. En una manera que puede solo ser descrita
como extraña, todo lo que Jesús hizo y dijo
se movió diametralmente en la otra dirección
del poder.
Parece
que si el poder fue la motivación de Jesús,
él habría evitado la cruz a toda costa. Sin
embargo, en varias ocasiones, él dijo a sus discípulos
que la cruz era su destino y misión. ¿Cómo
podría morir en una cruz romana traerle a uno poder?
La
muerte, por supuesto, trae todas las cosas en el enfoque
adecuado. Y mientras muchos mártires han muerto por
una causa en la que ellos creían, pocos han estado
dispuestos a morir por una mentira conocida. Ciertamente
toda esperanza para la propia ganancia personal de Jesús
habría terminado en la cruz. Aún, a su último
aliento, él no renunciaría a su afirmación
de ser el único Hijo de Dios.
Un
Legado
Por
lo tanto si Jesús no iba a mentir para beneficio
personal, quizás sus afirmaciones radicales fueron
falsificadas con el propósito de dejar un legado.
Pero la posibilidad de ser golpeado a una pulpa y clavado
a una cruz humedecería rápidamente el entusiasmo
de la mayoría, que serían superestrellas.
Aquí
hay otro hecho fascinante. Si Jesús estuvo hubiera
simplemente dejado caer la afirmación de ser el Hijo
de Dios, él nunca habría sido condenado. Fue
su afirmación de ser Dios y su poca disposición
de retractarse de ello que lo llevó a la crucifixión.
Si
realzando su credibilidad y reputación histórica
fue lo que motivó a Jesús a mentir, hay que
explicar cómo un carpintero de un pueblo pobre de
Judea pudo anticipar estos eventos que lanzarían
su nombre a prominencia mundial. ¿Cómo sabría
él que su mensaje sobreviviría? Los discípulos
de Jesús habían huido y Pedro lo había
negado. No exactamente la fórmula de lanzamiento
de un legado religioso.
¿Los
historiadores creen que Jesús mintió? Los
estudiosos han escudriñado las palabras y vida de
Jesús para ver si hay alguna evidencia de un defecto
en su carácter moral. De hecho, incluso los más
ardientes escépticos están atónitos
por la moral y pureza ética de Jesús. Uno
de estos era el escéptico y antagonista John Stuart
Mill (1806-73), el filósofo. Mill escribió
de Jesús:
"Sobre
la vida y dichos de Jesús hay un sello personal de
originalidad combinado con profundidad de perspicacia en
el primer rango de hombres de sublime genio de los cuales
nuestra especie puede jactarse. Cuando este preeminente
genio es combinado con las cualidades de probablemente el
más grande reformador moral y mártir de esa
misión que jamás halla existido sobre la tierra,
la religión no puede decir haber hecho una mala elección
escogiendo a este hombre como el representante ideal y guía
para la humanidad."[8]
De
acuerdo con el historiador Philip Schaff, no hay evidencia,
ni en la historia de la iglesia o en la historia secular,
de que Jesús mintió acerca de nada. Schaff
argumentó,:
"¿Cómo,
en nombre de la lógica, sentido común, y experiencia,
podría un mentiroso, egoísta, un hombre depravado
haber inventado, y continuamente mantenido desde el principio
hasta el fin, el más puro y noble carácter
conocido en la historia con el más perfecto aire
de verdad y realidad?"[9]
Para
ir con la opción de mentiroso parece nadar contra
corriente ante todo lo que Jesús enseñó,
vivió, y por lo que murió. Para la mayoría
de los estudiosos, simplemente no tiene sentido. Sin embargo,
para negar las afirmaciones de Jesús, uno debe llegar
con alguna explicación. Y si las afirmaciones de
Jesús no son verdad, y él no estaba mintiendo,
la única opción restante es que él
debió haber sido auto-engañado.
¿Era
Jesús un Lunático?
Albert
Schweitzer, quién fue galardonado con el Premio Nobel
en 1952 por sus esfuerzos humanitarios, tenía sus
propias opiniones sobre Jesús. Schweitzer concluyó
que la locura estaba detrás de las afirmaciones de
Jesús de ser Dios. En otras palabras, Jesús
estaba equivocado sobre sus afirmaciones pero no mintió
intencionalmente. De acuerdo a esta teoría, Jesús
en realidad estaba engañado, creyendo que él
era el Mesías.
C.S.
Lewis consideró esta opinión cuidadosamente.
Lewis dedujo la locura de las afirmaciones de Jesús-si
ellas no son verdad. Él dijo que alguien que afirmaba
ser Dios no sería un gran maestro moral. "Él
podría ser un lunático-al nivel de un hombre
que dice que él es un huevo hervido-o de lo contrario
él sería el Diablo del Infierno."[10]
Incluso
los más escépticos del cristianismo rara vez
cuestionan la cordura de Jesús. El reformador social
William Channing (1780-1842), ciertamente no un cristiano,
hizo la siguiente observación sobre Jesús:
"El cargo de un extravagante, auto-engañado
entusiasmo es lo último de lo que puede ser atribuido
a Jesús. ¿Dónde podemos encontrar rastros
de ello en la historia? ¿Los detectamos en la tranquila
autoridad de Sus preceptos"[11]
Si
bien su propia vida fue llena de inmoralidad y escepticismo
personal, el nombrado filosofo francés Jean-Jacques
Rousseau (1712-78) reconoció el carácter superior
y la presencia de juicio de Jesús:
"Cuando Platón describe su imaginario hombre
recto, cargado con todos los castigos de culpa, pero mereciendo
la más alta recompensa de virtud, él describe
exactamente el personaje de Jesús.
Que presencia
de juicio.
Si, si la vida y muerte de Sócrates
son aquellas de un filósofo, la vida y muerte de
Jesús son aquellas de un Dios."[12]
Schaff
planteó la interrogación que debemos preguntarnos
nosotros mismos:
"¿Es
ese el intelecto-completamente sano y vigoroso, siempre
listo y siempre sereno -responsable de un radical y más
serio engaño en relación con su propio carácter
y misión?"[13]
Entonces,
¿Fue Jesús un mentiroso o un lunático,
o fue el Hijo de Dios? ¿Podría haber estado
en lo correcto, Jefferson, al etiquetar a Jesús de
"solo un buen maestro moral" mientras negándole
su deidad? Interesantemente, la audiencia que escuchó
a Jesús-ambos creyentes y enemigos-nunca lo consideró
como un simple maestro moral. Jesús produjo tres
efectos principales en la gente que lo conocían:
odio, terror, o adoración.
Y
hoy, 2000 años más tarde, Jesús sigue
siendo la persona más polarizadora en nuestro mundo.
Aún no son su moralidad y ética, o legado
que inflaman pasiones. El mensaje que Jesús trajo
al mundo fue que Dios nos hizo con un propósito-y
ese propósito esta envuelto en Su Hijo.
Las
afirmaciones de Cristo Jesús nos obligan a escoger.
Como Lewis declaró, no podemos poner a Jesús
en la categoría de ser solamente un gran líder
religioso o un buen maestro moral. Este pasado profesor
de Oxford y escéptico nos desafía a tomar
decisiones en cuanto a Jesús:
"Usted
debe hacer una elección. O este hombre fue y es el
Hijo de Dios: o bien un loco o algo peor. Usted puede encerrarlo
a Él como un tonto, usted puede escupirle a Él
y matarlo como a un demonio o usted puede caer a sus pies
y llamarlo Señor y Dios. Pero no nos permita venir
con ninguna afirmación condescendiente y sin sentido
acerca de que es un gran maestro humano. Él no nos
dejo esa posibilidad abierta a nosotros. No era su intención."[14]
El
pasado ateo Lewis concluyó que Jesús no era
ni un mentiroso ni un lunático. La mejor explicación
para la vida única, los milagros y las afirmaciones
de Jesús es que él es Señor y Dios.
El apóstol Pablo, quien anteriormente rechazó
a Jesucristo como otro radical con complejo de Mesías,
luego escribe de él así:
"Pues
Cristo es la expresión visible de el Dios invisible.
Existió antes de que empezara la creación,
porque por él fueron creadas todas las cosas, sean
espirituales o materiales, visibles o invisibles
Es
más, absolutamente toda cosa fue creada por medio
y para él
La vida de la nada inició
por él, y él es, por lo tanto, justificablemente
llamado el Señor de todo." Colosenses 1:15-17,
J.B. Phillips.