¿Existe
una conspiración Da Vinci?
Y-Jesús
Mayo 2011
La Sonrisa de Mona Lisa:
El Código Da Vinci no ha de ser ignorado como una
trama de ficción. Su premisa, que Jesucristo ha
sido reinventado con propósitos políticos,
ataca los fundamentos mismos del cristianismo. Su autor,
Dan Brown, ha declarado en la televisión nacional
que, aunque la trama es ficción, él cree
que su relato de la identidad de Jesús es verdad.
Entonces, ¿cuál es la verdad? Echemos un
vistazo.
-
¿Tuvo Jesús un matrimonio secreto con María
Magdalena?
- ¿La divinidad de Jesús fue inventada por
Constantino y la iglesia?
- ¿Fueron los registros originales de Jesús
destruidos?
- ¿Manuscritos descubiertos recientemente dicen
la verdad sobre Jesús?
¿Es la reinvención de Jesús el resultado
de una gran conspiración? De acuerdo con el libro
y la película, El Código de Da Vinci, eso
es exactamente lo que pasó. Varias afirmaciones
del libro con respecto a Jesús huelen a conspiración.
Por ejemplo, el libro afirma:
"Nadie
está diciendo que Cristo fue un fraude, o negando
que él caminó en la tierra e inspiró
a millones a una vida mejor. Todo lo que estamos diciendo
es que Constantino tomó ventaja de la influencia
considerable e importante de Jesús. Y al hacerlo,
él formó la cara del cristianismo como lo
conocemos hoy."[1]
¿Podría
esta chocante afirmación del más vendido
libro de Dan Brown ser verdad? ¿O es la premisa
detrás de él sólo el material de
una buena novela de conspiración-a la par con la
creencia que los extraterrestres aterrizaron en Roswell,
Nuevo México, o que hubo un segundo hombre armado
en la loma cubierta de hierba en Dallas cuando JFK fue
asesinado?
De
cualquier modo, la historia es convincente. No es de extrañar
que el libro de Brown se haya convertido en una de las
más vendidas historias de la década.
La
conspiración de Jesús
El
Código Da Vinci comienza con el asesinato del conservador
de un museo francés llamado Jacques Sauniere. Un
erudito profesor de Harvard y una hermosa criptóloga
francesa están encargados de descifrar un mensaje
dejado por el conservador antes de su muerte. El mensaje
resultó en revelar la más profunda conspiración
en la historia de la humanidad: un encubrimiento del verdadero
mensaje de Jesucristo por un brazo secreto de la Iglesia
Católica Romana llamado Opus Dei.
Antes
de su muerte, el conservador tenía evidencia que
podría refutar la deidad de Jesús. Aunque
(de acuerdo con la trama) la iglesia trató por
siglos de suprimir la evidencia, grandes pensadores y
artistas han colocado pistas por todas partes: en pinturas
como en La Mona Lisa y La Ultima Cena de Da Vinci, en
la arquitectura de catedrales, incluso en los dibujos
animados de Disney. Las principales afirmaciones del libro
son estas:
-
El emperador romano Constantino conspiró para divinizar
a Jesucristo.
- Constantino personalmente seleccionó los libros
del Nuevo Testamento.
- Los evangelios gnósticos fueron prohibidos por
hombres para suprimir a las mujeres.
- Jesús y María Magdalena estaban casados
en secreto y tuvieron un hijo.
- Miles de documentos secretos refutan puntos claves del
cristianismo.
Brown
revela su conspiración a través de los expertos
ficticios de su libro, el verdadero histórico Británico
Sir Leigh Teabing. Presentado como un sabio viejo erudito,
Teabing revela a la criptóloga Sophi Neveu que
en el Concilio de Nicea en el año 325 d.C. "muchos
aspectos del cristianismo fueron debatidos y se voto sobre
ellos", incluyendo la divinidad de Jesús.
"Hasta
ese momento en la historia," dice él, "Jesús
fue visto por sus seguidores como un profeta mortal
un gran y poderoso hombre, pero nada más que un
hombre."
"Una
votación relativamente cerca en eso," Teabing
le dice a la atónita criptóloga.[2]
Neveu
esta conmocionada. "¿No es el hijo de Dios?"
ella pregunta.
Teabing
explica: "El establecimiento de Jesús como
el Hijo de Dios fue oficialmente propuesto y votado por
el Concilio de Nicea."
"Espere.
¿Estas diciendo que la divinidad de Jesús
fue resultado de una votación?"
Entonces,
según Teabing, Jesús no era considerado
como Dios hasta el Concilio de Nicea en el año
325 d.C, cuando los verdaderos registros de Jesús
fueron supuestamente prohibidos y destruidos. Así,
según la teoría, todo el fundamento del
cristianismo depende de una mentira.
El
Código Da Vinci ha vendido bien su historia, dibujado
comentarios de los lectores tales como "¡Si
no fuera verdad no podría haber sido publicado!"
Otro dijo que él "nunca pondría un
pie en la iglesia otra vez" Un crítico del
libro lo elogio por su "impecable investigación."[3]
Muy convincente para un trabajo de ficción.
Aceptemos
por el momento que la propuesta de Teabing puede ser cierta.
¿Por qué, en dado caso, el Concilio de Nicea
decide promover a Jesús como Dios?
"Era
todo sobre poder," Teabing continúa. "Cristo
como Mesías era decisivo para la función
de la Iglesia y el Estado. Muchos estudiosos afirman que
la iglesia primitiva literalmente robó a Jesús
de sus seguidores originales, secuestrando su mensaje
humano, envolviéndolo en una impenetrable capa
de divinidad, y usándolo para expandir su propio
poder."[4]
En
muchas maneras, El Código Da Vinci es la última
teoría de la conspiración. Si las afirmaciones
de Brown son correctas, entonces se nos ha estado mintiendo
- por la Iglesia, por la historia y por la Biblia. Quizás
incluso por aquellos que nosotros más confiamos:
nuestros padres o maestros. Y fue todo con el propósito
del adquirir más poder.
Aunque
El Código Da Vinci es ficción, basa mucho
de su premisa en eventos verdaderos (El Concilio de Nicea),
gente verdadera (Constantino y Arrio), y documentos verdaderos
(los evangelios gnósticos). Si vamos a llegar hasta
el fondo de la conspiración, nuestro proyecto debe
ser el de tratar las acusaciones de Brown y separar los
hechos de la ficción.
Constantino
y el Cristianismo
En
los siglos previos al reinado de Constantino sobre el Imperio
Romano, los cristianos habían sido gravemente perseguidos.
Pero entonces, mientras arraigado a la guerra, Constantino
informó haber visto una brillante imagen de una cruz
en el cielo inscrita con las palabras "Conquistar con
esto." El marchó a la batalla bajo el signo
de la cruz y tomó control del Imperio.
La
aparente conversión al cristianismo de Constantino
fue un hito en la historia de la Iglesia. Roma se convirtió
en un Imperio cristiano. Por primera vez en casi 300 años
era relativamente seguro e incluso popular ser cristiano.
Ya
no hubo más cristianos en persecución por
su fe. Constantino luego trató de unificar su Imperio
Oriental y su Imperio Occidental, que había sido
seriamente dividido por cismas, sectas y cultos, centrados
principalmente alrededor del asunto de la identidad de Jesucristo.
Estas
son algunas de las semillas de la verdad del Código
Da Vinci, y semillas de verdad son un prerrequisito para
el éxito de cualquier teoría de conspiración.
Pero la trama del libro convierte a Constantino en un conspirador.
Entonces, vamos a dirigir una pregunta clave planteada por
la teoría de Brown: ¿Inventó Constantino
la doctrina cristiana de la divinidad de Jesús?
Divinizar
a Jesús
Para
responder a la acusación de Brown, debemos determinar
primero que creían los cristianos en general antes
de que Constantino convocara al Concilio en Nicea.
Los
cristianos han estado adorando a Jesús como Dios
desde el primer siglo. Pero en el cuarto siglo, un líder
de la iglesia desde el este, Arrio, lanzó una campaña
para defender la unicidad de Dios. El enseño que
Jesús era un ser especialmente creado, superior a
los ángeles, pero no Dios. Atanasio y la mayoría
de los líderes de la iglesia, por otro lado, estaban
convencidos de que Jesús era Dios en la carne.
Constantino
quería resolver el conflicto, esperando traer paz
a su Imperio, uniendo las divisiones del este y el oeste.
Así, en el año 325 d.C, el convocó
a más de 300 obispos en Nicea (ahora parte de Turquía)
de todo el mundo cristiano. La pregunta crucial es, ¿La
iglesia primitiva pensaba que Jesús era El Creador
o meramente una creación-Hijo de Dios o hijo de un
carpintero? Entonces, ¿Qué enseñaban
los apóstoles sobre Jesús? Desde sus primeras
declaraciones registradas, ellos lo consideran como Dios.
Alrededor de 30 años después de la muerte
y resurrección de Jesús, Pablo escribió
a los Filipenses que Jesús era Dios en forma humana
(Filipenses 2:6-7, Reina Valera 95). Y Juan, un testigo
ocular cercano, confirma la divinidad de Jesús en
el siguiente pasaje:
"En
el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba
con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios
en el principio. Por medio de él todas las cosas
fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó
a existir. En él estaba la vida, y la vida era
la luz de la humanidad
Y el Verbo se hizo hombre
y habitó entre nosotros". (Juan 1:1-4,14
NVI)
Este
pasaje de Juan 1 ha sido descubierto en un manuscrito antiguo,
y es fechado en 175-225 d.C. Así, claramente Jesús
estaba hablado como Dios a lo largo de cien años
antes de que Constantino convocara el Concilio de Nicea.
Nosotros ahora vemos que las pruebas forenses de esos manuscritos
contradicen las afirmaciones de El Código Da Vinci
de que la divinidad de Jesús fue una invención
del siglo cuarto. Pero, ¿qué nos dice la historia
sobre el Concilio de Nicea? Brown afirma en su libro, a
través de Teabing, que la mayoría de obispos
en Nicea anularon la creencia de Arrio de que Jesús
era un "profeta mortal" y adoptó la doctrina
de la divinidad de Jesús por una "relativamente
estrecha votación" ¿Verdadero o falso?
En
realidad, el voto fue arrollador: solo dos de los 318 obispos
discreparon. Mientras que Arrio creía que solo el
Padre era Dios, y que Jesús era Su creación
suprema, el concilio concluyó que Jesús y
el Padre eran de la misma esencia divina.
El
Padre, el Hijo y el Espíritu Santo eran estimados
a ser distintos, coexistentes, personas coeternas, pero
un Dios. La doctrina de un Dios en tres personas se hizo
conocida como el Credo de Nicea, y es el corazón
central de la fe cristiana. Ahora, es verdad que Arrio fue
persuasivo y tuvo considerable influencia. El voto arrollador
vino después de un considerable debate. Pero al final
el concilio abrumadoramente declaró a Arrio ser un
hereje, dado que sus enseñanzas contradecían
lo que los apóstoles habían enseñado
sobre la divinidad de Jesús.
La
historia también confirma que Jesús había
públicamente justificado la adoración que
él recibía de sus discípulos. Y, como
hemos visto, Pablo y otros apóstoles claramente enseñaron
que Jesús es Dios y es digno de adoración.
Desde
los primeros días de la Iglesia cristiana, Jesús
era considerado mucho más que un simple hombre, y
la mayoría de sus seguidores lo adoraban a él
como Señor- el Creador del universo. Entonces, ¿cómo
pudo Constantino haber inventado la doctrina de la divinidad
de Jesús si la iglesia había considerado a
Jesús como Dios por más de 200 años?
El Código Da Vinci no se ocupa de esta pregunta.
Disparando
al Canon
El
Código Da Vinci también declara que Constantino
suprimió todos los documentos sobre Jesús
excepto aquellos encontrados en nuestro actual Nuevo Testamento
canónico (reconocido por la iglesia como registros
de testigos auténticos de los apóstoles).
Además de las afirmaciones de que el Nuevo Testamento
fue alterado por Constantino y los obispos para reinventar
a Jesús, otro elemento clave de la conspiración
del Código Da Vinci es que los cuatro evangelios
del Nuevo Testamento fueron escogidos de un total de "más
de 80 evangelios," la mayoría de los cuales
fueron supuestamente suprimidos por Constantino.[5]
Hay
dos temas centrales aquí, y necesitamos abordar ambos.
El primero es si Constantino altero o parcializo la selección
de los libros del Nuevo Testamento o no. El segundo es si
él prohibió o no documentos que debieron haber
sido incluidos en la Biblia.
Con
respecto al primer tema, cartas y documentos escritos por
líderes de la iglesia del segundo siglo y herejes
igualmente confirman el amplio uso de los libros del Nuevo
Testamento. Casi 200 años antes de que Constantino
convocara al Concilio de Nicea, el hereje Marcion enlistó
11 de los 27 libros del Nuevo Testamento como siendo los
auténticos escritos de los apóstoles.
Y
casi al mismo tiempo, otro hereje, Valentino, alude a una
amplia variedad de temas y pasajes del Nuevo Testamento.
Desde que estos dos herejes fueron opositores del liderazgo
de la iglesia primitiva, ellos no estaban escribiendo solamente
lo que los obispos querían. Sin embargo, como la
iglesia primitiva, ellos seguían remitiendo a los
mismos libros del Nuevo Testamento que leemos hoy.
Entonces,
si el Nuevo Testamento estaba ya ampliamente en uso 200
años antes de Constantino y del Concilio de Nicea,
¿cómo podría el emperador haberlo inventado
o alterado? Para aquel tiempo la iglesia estaba extendida
y rodeada de cientos de miles sino millones de creyentes,
todos los cuales estaban familiarizados con los relatos
del Nuevo Testamento.
En
su libro The Da Vinci Deception (El Engaño Da Vinci),
un análisis del Código Da Vinci, el Dr. Erwin
Lutzer observa,
"Constantino
no decidió cuáles libros estarían en
el canon; ciertamente, el tema del canon ni siquiera surgió
en el Concilio de Nicea. Para aquel tiempo la iglesia primitiva
estaba leyendo un canon de libros que habían determinado
lo que era el Verbo de Dios doscientos años antes."[6]
Aunque
el canon oficial estaba a años de ser finalizado,
el Nuevo Testamento de hoy fue estimado auténtico
más de dos siglos antes de Nicea.
Esto
nos trae a nuestro segundo tema; ¿por qué
fueron destruidos y excluidos del Nuevo Testamento estos
misteriosos evangelios gnósticos? En el libro, Teabing
afirma que los escritos gnósticos fueron eliminados
por 50 comisionados bíblicos autorizados por Constantino
y el concilio. Él emocionadamente le dice a Neveu:
"Porque
Constantino actualizo el estado de Jesús casi cuatro
siglos después de la muerte de Jesús, miles
de documentos ya existían relatando su vida como
un hombre mortal. Para reescribir los libros de historia,
Constantino sabía que necesitaría un golpe
audaz. De esto brotó el momento más profundo
en la historia cristiana.
Constantino encargó
y financió una nueva Biblia, que omitía esos
evangelios que hablaban de los rasgos humanos de Cristo
y exageró aquellos evangelios que lo hacían
endiosar. Los evangelios primeros fueron prohibidos, reunidos
y quemados."[7]
¿Son
estos escritos gnósticos la historia real de Jesucristo?
Echemos una mirada mas profunda para ver si podemos separar
la verdad de la ficción.
"Conocedores"
Secretos
Los
evangelios gnósticos son atribuidos a un grupo conocido
como (gran sorpresa aquí) los Gnósticos. Su
nombre viene de la palabra griega gnosis, que significa
"conocimiento". Estas personas pensaron que tenían
un secreto, un conocimiento especial escondido de la gente
común.
De
los 52 escritos, solo cinco son realmente considerados como
evangelios. Como veremos, estos tan llamados evangelios
son notablemente diferentes de los evangelios del Nuevo
Testamento, Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
Como
el cristianismo se difundió, los gnósticos
mezclaron algunas doctrinas y elementos del cristianismo
dentro de sus creencias, convirtiendo el gnosticismo en
un cristianismo falso. Tal vez lo hicieron para seguir reclutando
en número y hacer de Jesús el afiche de un
niño para su causa. Sin embargo, por su sistema de
pensamiento para encajar con el cristianismo, Jesús
necesitaba ser reinventado, desnudarse de ambas su humanidad
y su absoluta deidad.
En
The Oxford History of Christianity (La Historia del Cristianismo
de Oxford) John McManners escribió acerca de la mezcla
de los Gnósticos y el cristianismo y creencias míticas.
"El
Gnosticismo fue (y sigue siendo) una teosofía con
muchos ingredientes. Ocultismo y misticismo oriental se
fundieron con astrología, magia.
Ellos recopilaron
dichos de Jesús moldeados para encajar con su propia
interpretación (como en el evangelio de Tomás),
y ofrecieron a sus partidarios una alternativa o forma rival
del cristianismo."[8]
Críticos
tempranos
Contrario
a las afirmaciones de Brown, no fue Constantino quien marco
a los creyentes gnósticos como herejes, fueron los
mismos apóstoles. Una suave tensión de la
filosofía estaba ya creciendo en el primer siglo
solo décadas después de la muerte de Jesús.
Los apóstoles, en sus enseñanzas y escritos,
fueron a grandes longitudes para condenar estas creencias
al ser opuestas a la verdad de Jesús, de quien ellos
fueron testigos presenciales.
Mire,
por ejemplo lo que el apóstol Juan escribió
casi al final del primer siglo:
"¿Quién
es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el
Cristo? Es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo."
(1 Juan 2:22 NVI)
Siguiendo
las enseñanzas de los apóstoles, los líderes
de la iglesia primitiva unánimemente condenaron a
los gnósticos como una secta. El padre de la iglesia
Ireneo, escribiendo 140 años antes del Concilio de
Nicea, confirmó que los gnósticos fueron condenados
por la iglesia como herejes. Él también rechazó
sus "evangelios". Sin embargo, refiriéndose
a los cuatro evangelios del Nuevo Testamento, él
dijo: "No es posible que los evangelios puedan ser
más o menos en número de lo que son."[9]
Un
teólogo de origen cristiano escribió esto
a principios del tercer siglo, más de cien años
antes de Nicea:
"Yo
conozco un cierto evangelio llamado 'El evangelio según
Tomás' y 'El evangelio según Matías',
y muchos otros hemos leído - para que no seamos de
ninguna manera considerados ignorantes por causa de aquellos
que imaginan que poseen algún conocimiento si están
familiarizados con estos. No obstante, entre todos estos,
nosotros hemos aprobado únicamente lo que la iglesia
ha reconocido, que es que solo cuatro evangelios deberían
ser aceptados."[10]
Allí
lo tenemos en palabras de un muy respetado líder
de la iglesia primitiva. Los gnósticos fueron reconocidos
como una secta no cristiana mucho antes del Concilio de
Nicea. Pero hay más evidencia poniendo en duda las
afirmaciones hechas en El Código Da Vinci.
¿Quién
es Machista?
Brown
sugiere que uno de los motivos de la presunta prohibición
de Constantino de los escritos gnósticos fue un deseo
de reprimir a las mujeres en la iglesia. Irónicamente,
es el evangelio gnóstico de Tomás que degrada
a las mujeres. Concluye (supuestamente citando a Pedro)
con esta declaración sorprendente: "Dejemos
a María ir lejos de nosotros, porque las mujeres
no son dignas de vida."
Entonces
Jesús supuestamente le dice a Pedro que él
va a hacer a María un hombre para que entonces ella
pueda entrar en el Reino de los cielos. Lea: las mujeres
son inferiores. Con sentimientos como esos en muestra, es
difícil concebir a los escritos gnósticos
como un grito de batalla para la liberación de las
mujeres.
En
marcado contraste, el Jesús de los evangelios bíblicos
siempre trató a las mujeres con dignidad y respeto.
Versos revolucionarios como este encontrado dentro del Nuevo
Testamento han sido fundamentales para intentar levantar
el estatus de la mujer:
"Ya
no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre
ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo
Jesús" (Gálatas 3:28, NVI)
Autores
Misteriosos
Cuando
se trata de los evangelios gnósticos, casi cada libro
lleva el nombre de un personaje del Nuevo Testamento: el
evangelio de Felipe, el evangelio de Pedro, el evangelio
de María, el evangelio de Judas, y así continua.
(Suena un poco como la asistencia en una escuela parroquial.)
Estos son los libros en los cuales están basadas
las teorías de conspiración como la de El
Código Da Vinci. Pero, ¿fueron ellos escritos
por sus aparentes autores?
Los
evangelios gnósticos son fechados alrededor de 110
a 300 años después de Cristo, y ningún
erudito creíble cree que alguno de ellos pudo haber
sido escrito por sus homónimos. En el detallado The
Nag Hammadi Library de James M. Robinson, aprendemos que
los evangelios gnósticos fueron escritos por "autores
no relacionados en gran parte y anónimos."[12]
El Dr. Darrel L. Bock, catedrático en estudios del
Nuevo Testamento en el Seminario Teológico de Dallas,
escribió:
"El
grueso de este material esta, a unas pocas generaciones,
eliminado de los fundamentos de la fe cristiana, un punto
vital de recordar cuando evaluamos los contenidos."[13]
El
erudito en el Nuevo Testamento Norman Geisler comentó
en dos escritos gnósticos, el evangelio de Pedro
y los Hechos de Juan. (Estos escritos gnósticos no
deben ser confundidos con los libros del Nuevo Testamento
escritos por Juan y Pedro.)
"Los
escritos gnósticos no fueron escritos por los apóstoles,
pero por hombres en el segundo siglo (y más tarde)
pretendiendo usar la autoridad apostólica para presentar
sus propias enseñanzas. Hoy podemos llamar a esto
fraude y falsificación."[14]
Los
evangelios gnósticos no son relatos históricos
de la vida de Jesús pero en cambio son principalmente
dichos esotéricos, envueltos en misterio, dejando
fuera detalles históricos tales como nombres, lugares
y eventos. Esto esta en sorprendente contraste con los evangelios
del Nuevo Testamento, los que contienen innumerables hechos
históricos sobre la vida, ministerio y palabras de
Jesús.
La
señora de Jesús
La
parte más jugosa de la conspiración Da Vinci
es la afirmación de que Jesús y María
Magdalena tuvieron un matrimonio secreto que produce un
hijo, perpetuando su sangre. Es más, el útero
de María Magdalena, llevando la descendencia de Jesús,
es presentado en el libro como el legendario Santo Grial,
un secreto estrechamente sostenido por una organización
católica llamada el Priorato de Sion. Sir Isaac Newton,
Botticelli, Victor Hugo y Leonardo Da Vinci fueron todos
citados como miembros.
Romance,
escándalo, intriga. Excelente material para una teoría
de conspiración. Pero, ¿es verdad? Veamos
lo que dicen los estudiosos.
Un
artículo de la revista Newsweek, que resume las opiniones
principales de los estudiosos, concluyó que la teoría
de que Jesús y María Magdalena estaban secretamente
casados no tiene bases históricas.[15]
La propuesta establecida en el Código Da Vinci esta
construida principalmente sobre un solitario versículo
en el evangelio de Felipe que indica que Jesús y
María eran compañeros. En el libro, Teabing
trata de construir un caso de que la palabra compañero
(koinonos) podría significar cónyuge. Pero
la teoría de Teabing no es aceptada por los eruditos.
También
hay un solo versículo en el evangelio de Felipe que
dice que Jesús besó a María. Saludar
a los amigos con un beso era común en el siglo primero,
y no tenía connotación sexual. Pero incluso
si la interpretación del Código Da Vinci es
correcta, no existe otro documento histórico que
confirme la teoría. Y ya que el evangelio de Felipe
es un documento falsificado escrito 150-220 años
después de Cristo por un autor desconocido, su declaración
sobre Jesús no es históricamente fiable.
Quizás
los Gnósticos sintieron que el Nuevo Testamento era
un poco tímido en romance y decidieron descararlo
un poco. Cualquiera que fuera la razón, este aislado
y oscuro versículo escrito dos siglos después
de Cristo no es mucho para basar una teoría de conspiración
sobre él. Interesante lectura quizás, pero
definitivamente no historia.
En
cuanto al Santo Grial y el Priorato de Sion, los relatos
ficticios de Brown otra vez distorsionaron la historia.
La leyenda del Santo Grial era supuestamente la copa de
Jesús en su última cena, y no tenía
nada que ver con María Magdalena. Y Leonardo Da Vinci
nunca podría haber conocido sobre el Priorato de
Sion, ya que no fue fundado hasta 1956, 473 años
después de su muerte. Otra vez, interesante ficción,
pero falsa historia.
Los
documentos "secretos"
Pero,
¿qué hay de la revelación de Teabing
de "miles de documentos secretos" que prueban
que el cristianismo es un engaño? ¿Puede esto
ser cierto?
Si
hubo tales documentos, los estudiosos que se oponen al cristianismo
tendrían un día de campo con ellos. Escritos
fraudulentos que fueron rechazados por la iglesia primitiva
por opiniones heréjes no son un secreto, habiendo
sido conocidos por siglos. No hay sorpresa allí.
Ellos nunca han sido considerados parte de los escritos
auténticos de los apóstoles.
Y
si Brown (Teabing) se esta refiriendo a los apócrifos,
o evangelios de la infancia, ese gato esta también
fuera de la bolsa. Ellos no son secretos, ni refutan el
cristianismo. El estudioso en el Nuevo Testamento
Raymond Brown ha dicho de los evangelios gnósticos:
"No aprendimos ni un solo hecho nuevo comprobable
sobre el ministerio histórico de Jesús, y
solo unos pocos dichos nuevos que podrían quizás
haber sido de él."[16]
A
diferencia de los evangelios gnósticos, cuyos autores
son desconocidos y que no fueron testigos oculares, el Nuevo
Testamento que tenemos hoy ha pasado numerosas pruebas de
autenticidad. El contraste es devastador para aquellos presionando
teorías conspiradoras. El historiador del Nuevo Testamento
F.F. Bruce escribió:
"No
hay un cuerpo de la literatura antigua en el mundo que goce
tal riqueza y buen testimonio textual como el Nuevo Testamento."[17]
El
estudioso del Nuevo Testamento Bruce Metzger reveló
porqué el evangelio de Tomás no fue aceptado
por la iglesia primitiva:
"No
es correcto decir que el evangelio de Tomás fue excluido
por algún decreto por parte de un concilio: la manera
correcta de ponerlo es, ¡el evangelio de Tomás
se excluye a si mismo! No armoniza con otros testimonios
sobre Jesús que los primeros cristianos aceptaron
como de confianza."[18]
Historia
del Veredicto
Entonces,
¿qué vamos a concluir a cerca de las varias
teorías de conspiración sobre Jesucristo?
Karen King, catedrática en historia eclesiástica
en Harvard, ha escrito varios libros sobre los evangelios
gnósticos, incluyendo el evangelio de María
Magdalena y ¿Qué es Gnosticismo? King, a pesar
de ser una fuerte defensora de las enseñanzas gnósticas,
concluyó: "Estas nociones sobre la teoría
de la conspiración
son todas ideas marginales
que no tienen base histórica."[19]
A
pesar de la falta de evidencia histórica, las teorías
de conspiración seguirán vendiendo millones
de libros y establecerán records de taquilla. Estudiosos
en campos relacionados, algunos cristianos y otros sin fe
del todo, han disputado las afirmaciones del Código
Da Vinci. Sin embargo, los fácilmente influenciados
seguirán preguntándose; ¿podría
haber algo allí después de todo?[20]
El
galardonado periodista de televisión Frank Sesno
preguntó a un panel de estudiosos históricos
sobre la fascinación que la gente tiene con las teorías
de conspiración. El catedrático Stanley Kutler
de la Universidad de Wisconsin respondió: "Todos
amamos el misterio - pero amamos las conspiraciones más."[21]
Por
lo tanto, si queremos leer una gran teoría de conspiración
sobre Jesús, la novela de Dan Brown, El Código
Da Vinci, puede ser el boleto justo para usted. Pero si
usted quiere leer los relatos verdaderos de Jesucristo,
entonces Mateo, Marcos, Lucas y Juan te llevaran de vuelta
a lo que los testigos oculares vieron, oyeron y escribieron.
¿A quién preferiría creerle usted?
NOTAS
1.
Dan Brown, The Da Vinci Code (New York: Doubleday, 2003),
234.
2. Brown, 233.
3. Citado en Erwin Lutzer, The Da Vinci
Deception (Wheaton, IL: Tyndale, 2004), xix.
4. Brown, 233.
5. Brown, 231.
6. Lutzer, 71.
7. Brown, 234.
8. John McManners, ed., The Oxford History
of Christianity (New York: Oxford University
Press, 2002), 28.
9. Darrell L. Bock, Breaking the Da Vinci
Code (Nashville: Nelson, 2004), 114.
10. Bock, 119-120.
11. Citado en James M. Robinson, ed., The
Nag Hammadi Library: The Definitive Translation of the Gnostic
Scriptures (HarperCollins, 1990), 138.
12. Ibid.,13.
13. Bock, 64.
14. Norman Geisler and Ron Brooks, When
Skeptics Ask (Grand Rapids, MI: Baker, 1998), 156.
15. Barbara Kantrowitz and Anne Underwood,
"Decoding 'The Da Vinci Code," Newsweek, 8 de
diciembre, 2003, 54.
16. Citado en Robinson, 126.
17. Citado en Lee Strobel, The Case for
Christ (Grand Rapids, MI: Zondervan. 1998), 68.
18. Citado en Lutzer, 32.
19. Citado en Josh McDowell, The New Evidence
that Demands a Verdict (San Bernardino, CA: Here's Life,
1999, 37.)
20. Linda Kulman and Jay Tolson, "Jesus
in America," U. S. News & World Report, December
22, 2003, 2.
21. Stanley Kutler, entrevista con Frank
Sesno, "The Guilty Men: An Historical Review,"
History Channel, 6 de abril