El Desafortunado Caso Bielsa
Francisco Bascuñán Letelier
Enero 2010
Horas
antes de una elección para elegir el presidente de
una institución, en este caso la del fútbol
chileno, un entrenador argentino contratado por esta misma
institución para dirigir el equipo de la selección
nacional, interviene abiertamente en una elección
democrática, diciendo que si eligen a un determinado
candidato él se retira de la selección. Posteriormente
se forma una hecatombe de opiniones de todo tipo hasta llegar
a una que anoche me decidió escribir este artículo.
Se trata del prestigioso comentarista deportivo Sr. Pedro
Carcuro Leone, que a través del canal nacional de
televisión, termina su alocución referida
a la desastrosa actuación de los dirigentes del fútbol,
diciendo: "Lo único importante es que se quede
el Sr. Bielsa, el resto da lo mismo".
Personalmente
creo que el Sr. Bielsa es un estupendo entrenador reconocido
mundialmente y que ha realizado un importante aporte a este
deporte, no tan solo a nuestra selección sino también
al fútbol en sí; de hecho es un agrado ver
jugar a la selección chilena, ya sea que gane o pierda.
Desgraciadamente, ni el entrenador ni el comentarista, han
demostrado tener lo que en Chile llamamos "Espíritu
Portaliano". El espíritu Portaliano, denominado
así en honor al ilustre ministro que le dio forma
a nuestra institucionalidad, recién pasado los vaivenes
de la independencia, nos dice que las instituciones están
por encima de las personas. Este concepto, junto a otros,
llevó a nuestro país a distinguirnos en el
concierto mundial de naciones desde entonces hasta ahora.
Es
una cuestión que llevamos los chilenos muy dentro
de nuestra piel, no así como en algunos países
que hacen brotar caudillos que enamoran a sus conciudadanos
con bonitos y mediáticos discurso, pero que a la
larga van en contra de los interese permanentes de sus países.
Argentina e Italia son dos ejemplos en este sentido, dos
naciones que por sus prodigiosas capacidades individuales
y su abundante riqueza natural, debieran estar liderando
el mundo, sin embargo sus sustentos siempre se encuentran
flojos por haber violado sistemáticamente a sus instituciones
en aras de resultados mediáticos. Allí, los
fines justifican los medios, aquí no. El plebiscito
del año 89, Pinochet lo perdió no por haber
hecho un mal gobierno, de hecho fue uno de los mejores de
nuestra historia, sino que por los medios utilizados. Es
por este mismo motivo que el presidente Piñera fue
duramente criticado por todos los sectores políticos,
cuando resolvió el problema de la instalación
de una termoeléctrica que se pretendía colocar
en una zona restringida, en forma directa saltándose
a la CONAMA quien es la institución del Estado que
le correspondía hacerlo.
Los chilenos avanzamos a veces a pasos lentos, pero mantenemos
nuestra identidad, nuestra palabra y nuestros principios,
por eso el mundo que nos conoce, nos cree.
Me
parece que:
1.
Así como los profesores, los periodistas y comentaristas
debieran tener un claro sentido de responsabilidad cívica
e histórica de nuestro país.
2.
El Sr. Bielsa debe cumplir su contrato o renunciar, y si
es así, que se enfrente ante la FIFA, ya que se me
ocurre que las faltas a los contratos de los entrenadores
tendrían, al menos, las mismas penas que la falta
a los contratos de los jugadores. Esto, sin menoscabo que
ni al Sr. Bielsa, ni a nadie, se le puede imponer un determinado
trabajo y él tiene la inalienable libertad de expresión
y de aceptar o no un contrato; sin embargo, la palabra es
para cumplirla y el derecho a expresión se debe ejercer
en un contexto legal y en una adecuada oportunidad.
3.
Los dirigentes del fútbol, a mi juicio, debieran
esforzarse por ser más serios, acuciosos y rigurosos
en sus funciones.
4.
Personas naturales o una selección nacional, de cualquier
deporte o naturaleza, que representan a todos los chilenos,
no pueden quedar al arbitrio de dirigentes que pudieran
no ser capacitados o probos. Algo debiera tener que ver
la contraloría, el gobierno o el parlamento en esto,
sobre todo cuando una determinada actividad despierta tanto
interés a nivel nacional y hay tanto dinero en juego.