Crónicas de un Colono.
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Diego
Bascuñán Díaz
Diciembre 2010 |
"Corría.
Disfrutaba. Sonreía. Observaba. El sol penetraba
mi piel con todo su potencial, un calor agradable y satisfactorio.
Era fantástico vivir aquí. Las dunas, el espacio,
nadie tenía problemas de convivencia. Si alguien
quería estar solo, no era un problema
"
Déjenme
contar mi historia, puede ser un poco fantasiosa para ustedes,
pero lo que les cuento es mi vida, y pediré respeto.
Ya han pasado más de 5 años desde que tome
la decisión. Me costó, no fue fácil
dejar el hábitat en el cual vivía y mucho
menos a mi familia. "Aunque haya pasado mucho tiempo
aun sigue estando en mi corazón".
Era
el año 2049. Yo era un extranjero, un habitante más
de la llamada Unión Federativa Asiática de
Repúblicas (UFAR), "lo que es conocido para
ustedes como CHINA". Este país estaba bajo un
régimen socialista, liderado por Hu Kwan Do, y fundado
por éste mismo en el año 2030.
En esos tiempos la UFAR estaba recién saliendo de
una gran guerra civil, y para estar a la altura de las grandes
potencias, decidió entrar al mundo de la exploración,
comenzando una carrera internacional de colonización
espacial junto a las potencias adversarias; Estados Unidos,
Novaya Rusia, y la Unión Europea. Antiguamente la
idea de que Marte podía tener agua y grandes depósitos
de minerales era nula. Las Naciones estaban preocupadas
por el desorden mundial que los países conflictivos
habían desatado, y nadie se había tomado la
molestia de investigar más allá de nuestros
ojos.
Pero
cuando la guerra terminó, y la población mundial
crecía de manera descomunal, las investigaciones
y las exploraciones se volvieron muy populares en aquella
época.
Pero
no nos vayamos al ámbito político (se que
es una lata), hablemos de mí y de mi historia. Mi
nombre es Max Demetrio, nací en Moscú el 27
de febrero del año 2012. Mi padre fue unos de los
fundadores del partido político Ushi y mi madre una
diplomática de origen chino. Al estallar la guerra
contra la Republica Popular China las cosas cambiaron. Mi
familia arrancó hacia Francia y mi padre nunca más
lo vi. Así fue como, al culminar la guerra, mi madre
volvió a China a rehacer su vida. Mientras crecía
me contaba las historias y hazañas que hacia mi padre
cada noche que me iba a dormir, de esa manera no perdía
la esencia, los recuerdos, ni los pasos de aquel gran hombre.
Habían días en el cual lo extrañaba,
a veces lo necesitaba conmigo. La vida en China fue muy
pacifica y normal durante aquellos tiempos hasta que llegó
el año 2032, donde me llamaron para luchar contra
las fuerzas rebeldes para proteger al científico
personal de Hu Kwan Do. Viví batallas, traiciones,
éxodos interminables. Estuve por toda China escoltando
al Dr. Kwai y a su maldito invento anti Derechos Humanos
que eliminaría a los rebeldes.
Ya
terminada la guerra civil, volví a mi hogar. Mi madre
no se encontraba de costumbre en casa y me bajó sospecha.
Los vecinos me contaron que había sido victima de
un carro bomba y que no sabían como contactarse conmigo
para avisarme; "grata sorpresa".
Los
días pasaban, poco a poco se fueron transformando
semanas, las semanas en meses, y los meses en años.
La vida en China para mi ya era normal, el idioma lo entendía
perfectamente y no había problemas con la gente que
me rodeaba por tener sangre rusa.
El
día de mi boda fue inolvidable. Aún me acuerdo:
"28 de septiembre del año 2038". Una mujer
encantadora de origen ruso al igual que yo, y dos hijos,
un hombre y una mujer, tal cual como quería. Que
más iba a pedir, mi matrimonio fue perfecto, pero
mientras pasaban los años los gastos eran cada vez
más altos. El capital no era suficiente para una
familia con dos hijos, de hecho el gobierno no recomendaba
tenerlos por falta de espacio
Más
de una vez se me vino a la mente volver a Novaya Rusia,
pero ya teníamos hecha toda una vida aquí
en la UFAR. Fue aquel entonces cuando caminaba por las calles
de Pekín el verano del 2049, y encontré un
afiche, una propaganda que me abriría las puertas
a la estabilidad económica.
Después
de todas las investigaciones y exploraciones al planeta
rojo, encontraron agua y minerales. Fue entonces cuando
Estados Unidos había lanzado un transbordador a principios
de ese mismo año con destino a Marte, pero que había
estallado 9 segundos después de iniciado el viaje,
muriendo todos sus tripulantes. Esa tragedia hizo abrir
los ojos de los países orientales, y fue cuando todas
las potencias mundiales decidieron colonizar Marte.
Esa
era mi esperanza, buscaban personal para la colonización,
y yo era perfecto en el tema de minería. Fue aquel
entonces que me enliste y quede solicitado para el próximo
despegue que se efectuaría en el 2052. Aún
faltaba y tampoco era de extrema urgencia. Aparte, el Estado
ya comenzaba el pago de la estadía. Pero los problemas
comenzaron cuando mi mujer decidió no ir conmigo.
Dijo que no estaba segura y que no quería criar a
nuestros hijos en un planeta desconocido. Yo por mi parte
ya no podía dar vuelta atrás, fue entonces
cuando decidí ir solo. Le dije que trabajaría
para ellos y que viajaría cada vez que pudiera. No
estaba tan convencida de mi decisión pero aun así
aceptó. "Grave error".
Año
del lanzamiento, mi mujer lloraba y yo la abrazaba. Mis
hijos dormían como si nada pasara cosa que me tenía
bien tranquilo. Aún me acuerdo.
También no me olvido que aquel día que partí,
tomé una hoja y un lápiz y escribí
tratando de acordar un poema bien especial para la situación:
Lo
doblé dos veces y lo metí bajo su almohada
para cuando se acostara lo encontrara y pensara en mí.
En verdad yo estaba muy exaltado por el viaje. Sabía
que iba a ser largo y cansador.
Al
estar en la base militar veía ese grandioso acorazado-transbordador.
Al observarlo me di cuenta que la carrera espacial había
comenzado mucho antes de que terminara la guerra civil.
Pregunté porque era tan grande el transbordador,
y porque tan acorazado. Pues me respondieron que dentro
de él constaba con naves auxiliares con una capacidad
de 250 personas que podía hacer el viaje Tierra-Marte
sin problemas. También me contestaron que el mismo
transbordador serviría como una instalación
más para la colonia. No había problema en
el trayecto. Pensaba que si viajaba en una instalación
lo que menos iba a pasar era aburrirme.
El
espacio es increíblemente fantástico, a pesar
de ser oscuro y frío, siempre esta lleno de colores
y puntos de luz y calor.
Por
dentro, el transbordador es lujoso (de hecho estoy en él
ahora), un color blanco hospital, con una forma adecuada
para la vida en el espacio. Nuestros trajes no tenían
Belcro a lo "2001, Odisea en el Espacio". Sino
que era la estructura de la nave lo hacía adecuada
y eficaz la estadía en gravedad cero. En la superficie
marciana tampoco teníamos problemas, unos cuantos
ascensores dentro del acorazado lo solucionaba todo. "Dinastía
Prime" es su nombre.
Al
llegar a Marte vi la magnitud de la colonia. Me llamó
mucho la atención la forma que tenía. Las
instalaciones estaban una al lado de otra formando un círculo,
conectadas todas por túneles semienterrados cubiertos
con un cristal resistente. Nuestra nave aterrizó
en el centro de este gran círculo, formando una conexión
central entre todas las instalaciones dando por terminada
la colonia DINASTÍA.
Dinastía se encuentra al sur de la colonia norteamericana,
al oeste de la rusa, y al este del monte Olimpo. La interacción
con las otras colonias no era mala. En caso de problemas
podíamos acudir a ellas sin pensarlo dos veces, en
todo caso, este planeta era lo que teníamos en común.
En mayo del año 2053 cambio absolutamente todo. La
tensión entre Novaya Rusia y la UFAR volvían
a ser tensas recordando la poca infancia que me tocó
vivir. ¿Razones? Un acorazado de la UFAR que derribó
un transbordador ruso con 500 personas a bordo. Semanas
tensas hasta que Novaya Rusia dio el golpe, lanzando misiles
balísticos a Hong Kong destruyendo prácticamente
todo. Así es como la guerra entre dos superpotencias
comienza. Una alianza entre Estados Unidos y Novaya Rusia
contra Japón y UFAR desato el miedo mundial y conflictos
entre los colonos. Pregunté por mi familia y me dijeron
que se encontraban todos bien. Pero igual los sentía
lejos en esta situación. Era un momento en el que
sabía que necesitaban de mí presencia, pero
yo no estaba.
Cuando
decidí volver a la Tierra me dijeron que era imposible
y que tenía que esperar las noticias del último
trasbordador que llegaría dentro de unas horas con
toda la información correspondiente. Pero algo me
decía que todo andaba mal.
Pasaron
semanas y no llegó nunca. Fue aquel entonces cuando
decidieron mandar una torpedera norteamericana entre todas
las colonias existentes dejando las tensiones a un lado
para saber el panorama Terrestre, ya que ninguna de ellas
había tenido contacto con la Tierra ya hace meses.
"El
14 de octubre del año 2053 (días terrestres),
despegó la torpedera de exploración con destino
a la Tierra para saber de ella y lo sucedido con todos los
países, y hoy 23 de octubre del presente año
2055, esperamos el retorno de la torpedera norteamericana
con noticias positivas".
No
se que será del futuro, no sé que será
de los norteamericanos, de los rusos, o de Dinastía.
Es por eso que escribo la historia de lo que he vivido,
porque quiero que todos queden en el recuerdo, ya que tenemos
algo en común entre los colonos: "Vivimos en
Marte, somos de la Tierra, y estamos SOLOS".