Mar para Bolivia
Trascripción de un artículo
aparecido en el diario electrónico El Mostrador

Gonzalo
Arenas
Diputado UDI
28 de Octubre de 2010
Entregar
un espacio de territorio con soberanía al norte de
Arica a Bolivia y así concretar su salida al mar,
tiene enormes beneficios para Chile. Beneficios que, además,
han sido "probados" por la historia, pues han
estado siempre presentes en la decisión de nuestros
gobernantes.
Lamentablemente,
esta realidad no es compartida por la inmensa mayoría
de los chilenos, quienes ven en la entrega de territorio
a Bolivia un hecho perjudicial para nuestro país
y sostienen que perdemos algo importante si lo hacemos.
Pero, ¿qué pasaría si se demuestra
que una salida al mar para Bolivia es muy beneficiosa para
Chile?
Para
nadie es un secreto que nuestra frontera norte se encuentra
pasando por un período de tensión, marcado
por nuestro diferendo marítimo con el Perú
-que hoy día se ventila ante la Corte Internacional
de Justicia-, además de las siempre tortuosas relaciones
con Bolivia, que en las últimas semanas han sufrido
un grave retroceso por la situación del uso de las
aguas del río Silala y la consiguiente declaración
boliviana de que sus demandas no se tratan en forma separada,
sino que son acumulables a su petición histórica
de una salida soberna al mar.
A
lo anterior, hay que sumar que -a vísperas de la
próxima reunión de vicecancilleres chileno
y boliviano- Perú y Bolivia vuelven a reactivar el
proyecto conocido como "Boliviamar", de 1992,
sobre la entrega en concesión de una franja de costa
cercana al puerto de Ilo, hecho que estuvo acompañado
de las declaraciones del Presidente Alan García sobre
la "injusta" situación en la que se encuentra
Bolivia por la negativa de Chile de entregar territorio
para una salida al mar.
La
posibilidad de neutralizar nuestra frontera con Perú
ha sido siempre, a lo largo de la historia de Chile, visto
como algo beneficioso para nuestro país.
Ante este escenario, no es difícil suponer que los
próximos años se puede ir configurando una
verdadera "tormenta perfecta" en contra de Chile,
especialmente en el contexto del fallo de la reclamación
marítima peruana en La Haya y todos los efectos en
cadena que podría gatillar su resultado.
Por
eso, surge la necesidad de actuar en forma más inteligente
y proactiva y preguntarnos ¿Qué tal si buscamos
una solución al problema de nuestra frontera norte,
pero que beneficie a Chile?
La
primera ventaja que podemos señalar es que, desde
el término de la Guerra del Pacífico, Chile
siempre ha considerado beneficioso el tener un territorio
boliviano que separe las fronteras de Chile y Perú.
El principal foco de tensiones de Chile en el norte ha sido
siempre el Perú y colocar un "tapón"
a esa frontera asegura paz y tranquilidad en dicha zona
en forma real y concreta.
De
hecho, desde los inicios de la crisis que desembocó
en la Guerra del Pacífico, nuestro país intentó
negociaciones directas con Bolivia en tal sentido, con el
fin de separarla de su alianza con Perú, lo que es
conocido como la "política boliviana".
Ésta
fue impulsada, desde su época de canciller, por el
ex presidente Domingo Santa María y se concretaría
en las frustradas negociaciones de 1895, de las que surgieron,
entre otros, el llamado "Tratado de Transferencia de
Territorios", que si bien nunca entró en vigencia
debido al fracaso de las negociaciones, sirve como muestra
de la intención real de nuestros dirigentes de la
época.
Así,
desde aquellos años existía conciencia de
lo beneficioso para Chile de que Bolivia tuviera una real
salida al mar. De hecho, en el artículo 1º de
este tratado se establecía que, "si a consecuencia
del plebiscito que haya de tener lugar, en conformidad al
Tratado de Ancón o a virtud de arreglos directos,
adquiriese la República de Chile dominio y soberanía
permanente sobre los territorios de Tacna y Arica, se obliga
a transferirlos a la República de Bolivia
.";
y en su artículo 4° agregaba: "Si la República
de Chile no pudiera obtener en el plebiscito o por arreglos
directos la soberanía definitiva de la zona en que
se hallan las ciudades de Tacna y Arica, se compromete ceder
a Bolivia la caleta Vitor
.", es decir, en el
mejor de los casos, estábamos dispuestos a entregar
Tacna y Arica a Bolivia y en el peor de los casos, la caleta
Vitor.
Esta
ventaja también la vio el ex presidente Augusto Pinochet
en 1975, en el llamado "Acuerdo de Charaña",
que si bien se dio en un contexto internacional muy especial
(tratar de evitar el temido escenario HV3, es decir, conflicto
simultáneo con nuestros tres vecinos), buscaba entregar
una franja de terreno con soberanía a Bolivia, con
el fin de neutralizar nuestra frontera con Perú.
Por
tanto, la posibilidad de neutralizar nuestra frontera con
Perú ha sido siempre, a lo largo de la historia de
Chile, visto como algo beneficioso para nuestro país.
La segunda ventaja que debemos señalar son las de
tipo económico. La integración económica
real del norte chileno con Bolivia y Perú sería
de un enorme beneficio para Chile.
Esta
ventaja la vio el ex presidente Ricardo Lagos en sus intentos
por concretar lo que se conoce como la "Operación
Gaseoducto", que el ex mandatario chileno negoció
con el ex presidente de Bolivia Hugo Banzer y tenía
como objeto establecer una "Zona Económica Especial"
en un puerto chileno a favor de Bolivia para sus exportaciones
de gas. Pero este acuerdo también fracasó,
entre otros factores, por la interferencia del Perú.
Por
tanto, ante la posibilidad de una "tormenta perfecta"
-por los efectos en cadena que puede producir un fallo de
la Corte de La Haya- y conociendo bien los enormes beneficios
que una salida al mar soberana para Bolivia puede tener
para Chile, por qué no ser audaces y lograr que este
problema que es real, existe y estará por siempre
como una amenaza para nuestro país se pueda resolver
de la forma que más convenga a Chile.
Para
lograr esto, es bueno destacar la idea del plebiscito anunciada
por el Senador Pablo Longueira como una forma de hacer copartícipes
en la decisión especialmente a la gente de la región
de Arica y Parinacota, quienes serían los principales
afectados y beneficiados con una solución de este
tipo.