Yo soy un viejo minero
viejo minero nortino.
Un comadrón de los cerros,
devorador de caminos.
Si
el frío cala mis huesos
hago un alto en el camino.
¡Qué sabroso sabe el charqui
junto a un gran fuego de espino!
Y
hay que ver como se baten
sus largos brazo torcidos
¡Cómo gimen y retuercen
sus miembros adoloridos!
Se
defienden con sus jugos
escupiéndolo en chorrillos
pa' mi que hey vivido entre ellos
son iguales que seres vivos.
Yo
que soy viejo minero,
viejo minero nortino
¡ay las cosas que habré visto
cruzando tantos caminos!
Que
yo hey visto al Alicanto
con su plumaje de oro
con sus ojos de rubíes
perderse pal cerro el Morro
Que
hey topao con el "Jutre"
al fondo de un socavón
¡Que me importa que me digan
que ha sido pura ilusión!
¡Cómo
me gusta el silencio
que en la noche se derrama
La tierra tibia es un nido
gestando jugos y larvas.
Allá
a lo lejos "deviso"
la bocaza de la mina.
Me está aguardando la veta
¡hembra sabrosa y ladina!
¡Hey
de estrujarla en mis brazos!
¡Hey de tenerla, a la indina!
Treinta años la voy buscando
Por oscuras galerías
Es
la esperanza mi pase
y el "cateo" mi destino.
Voy descubriendo riquezas
y me quedo en el olvido.
Treinta
años la voy buscando
por obscuras galerías.
Coqueteando y coqueteando
y no se entrega la "indina".
Yo
que soy viejo minero,
viejo minero nortino
¡ay las cosas que habré visto
cruzando tantos caminos!
¡Qué
buen cordial es el fuego,
de tralhuenes y de espinos!
Suaves tralhuenes azules
grises espinos floridos