La Esfinge (2), El Osar
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Cuando
damos un paso hacia Dios,
Dios da dos pasos hacia nosotros.
Dicho popular.
Francisco
Bascuñán Walker.
Octubre 2009
Una
amiga trabaja como voluntaria en un hogar de niños.
La mayoría de ellos esperando adopción, esperando
a esos anhelados padres que vendrán a buscarlos algún
día. Y pese a que las listas de espera de padres
que quieren formar una familia con ellos son enormes, muchos
de ellos crecen solos y cada vez se les hace más
difícil que los elijan porque las parejas prefieren
niños pequeños.
Una
niña de 6 años que vive en el hogar se le
acerco hoy, su nombre es Luna. Ella le pidió a mi
amiga que le regalara un par de aros. Mi amiga le preguntó
que para qué quería aros y ella le dijo que
creía que no la elegían porque no era muy
bonita, y si se ponía aros luciría mejor y
seguro que encontraría padres que la quisieran.
Cuando
me contó su experiencia, me sentí muy apenado
por ella, pensando en el daño que a raíz de
esta situación sufría su autoestima, que pena
crecer pensando que no se es digno de tener padres
que
difícil explicarle a ella que no es su culpa.
Para
variar, luego de una segunda lectura me sentí avergonzado
de mi pensamiento, lleno de sufrimiento, de culpa y de obscuridad.
Luna me demostró lo que es aplicarse en un problema.
Observó que no era muy linda y decidió hacer
algo al respecto. Decidió avanzar en la solución.
No maldecir al mundo, ni al sistema, ni llorar, ni sentirse
derrotada, ella avanzó en dirección a lo que
ella cree como solución.
A
lo mejor los aros no son suficientes, a lo mejor si. El
hecho es que actuar en la dirección correcta, pese
al dolor, pese a la desesperanza y pese a nuestra debilidad,
nos trae una fuerza adicional.
Con
la fuerza del León (garras de león de la esfinge),
el actuar nos hace vibrar en el ahora, nos hace enfocarnos
en el objetivo y a hacer algo al respecto. Cada vez que
nos aplicamos en una situación que nos da problemas,
algo vibra dentro de nosotros, algo resuena también
en el infinito, que las fuerzas superiores dirigen su mirada
a nosotros y acuden en nuestra ayuda.
Una
vez escuche a un Maestro decir que cada uno de nosotros
tiene la capacidad de resolver sus problemas. Almas pequeñas,
enfrentas problemas pequeños, Almas grandes, problemas
grandes. Por eso me dolió tanto el problema de Luna,
ella debe tener un alma mucho más grande que la mía
y con una capacidad de actuar asombrosa.
Luna
tiene garras de león, de seguro.
COMENTARIOS
RECIBIDOS
30
septiembre
2020
DE: FBL
En
relación a tu excelente artículo La Esfinge
(2), El Osar, recordé lo escrito por el jefe de los
minero atrapados en el interior de la mina, en la primera
carta que llegó a la superficie, indicando que se
encontrabn vivos y además le pedía a su señora,
sin conocer aun todos los esfuerzos que se estaban haciendo
arriba, "que hablara con su yerno porque él
tenía máquinas modernas". Es decir,
no sólo estaba informando de la salud de sus compañeros
sino que dando inmediata solución a su problema,
algo increible. A mi juicio esta es la frase del año,
desgarciadamente los periodistas no le han dado la importancia
que se merece.
Atte.
FBL