Un
nuevo sistema integrado de aire comprimido, bolsas marinas
y turbinas eólicas de mayores dimensiones aumenta
las potencialidades de la generación energética
a través del viento.

Imagen:
University of Nottingham.
Ingenieros de la Universidad de Nottingham han logrado
desarrollar un nuevo sistema de generación de energía
eólica, que alcanza mejores indicadores en cuanto
a costos y eficiencia con relación a otros mecanismos.
Para ello se emplean turbinas eólicas más
grandes que las habituales, bombas de aire y enormes bolsas
colocadas en el fondo del mar, que permiten almacenar la
producción obtenida.
La
energía eólica es una de las fuentes alternativas
de producción energética con mayores ventajas
desde el punto de vista ecológico, y que además
posee un interesante potencial productivo. Sin embargo,
los elevados costos de la misma y las dificultades para
almacenar la producción son hasta el momento una
traba para su desarrollo.
Numerosas
investigaciones se están desarrollando en el mundo
con el propósito de avanzar en estas cuestiones.
Un proyecto dentro de la Universidad de Nottingham ha dado
nacimiento a la empresa NIMROD Energy Ltd., dirigida por
el Profesor Seamus Garvey.
La
investigación se viene desarrollando desde principios
de 2006, con base en el Sistema Integrado de Aire Comprimido
y Energías Renovables (Icares). Los resultados se
han difundido recientemente a través de una nota
de prensa de la Universidad de Nottingham, que además
fue reproducida por medios especializados como por ejemplo
Science Daily.
Características
del nuevo sistema
Según
Garvey y los responsables de la investigación, esta
nueva forma de generar energía eólica podría
transformarse en un sistema de uso generalizado en los próximos
15 años, obteniendo energía a un costo que
supone una mínima fracción de la inversión
necesaria para producir cualquier otro tipo de energía
renovable.
La
nueva tecnología es relativamente simple, ya que
combina el uso de turbinas de viento gigantes, bombas que
comprimen el aire y grandes bolsas submarinas para almacenar
la producción energética. Las mismas se mantienen
ancladas al fondo marino o a distintas formaciones geológicas
en las aguas profundas.
De
esta manera, los ingenieros de Nottingham imaginan que todas
las costas del Reino Unido podrían transformarse
en un inmenso escenario de producción de energía
eólica, una realidad que podría reproducirse
en cualquier otro país del planeta con salida al
mar. El aire a alta presión se combinaría
con turbogeneradores para producir electricidad.
El
Profesor Garvey estima que el Reino Unido puede lograr una
importante producción energética a través
de la combinación de estos recursos eólicos
y marítimos desarrollados en forma interna. De lo
contrario, el especialista cree que su país deberá
invertir más de 10 mil millones de libras esterlinas
antes de 2020 para adquirir las turbinas eólicas
y toda la infraestructura necesaria para producir energía
a partir del viento y el mar, cuando la producción
de combustibles fósiles comience a caer más
drásticamente.
Turbinas
de mayores dimensiones
Uno
de los secretos del éxito de la nueva tecnología
es la adopción de turbinas eólicas marinas
a una escala nunca antes imaginada. Por ejemplo, uno de
los modelos posibles cuenta con 230 metros de diámetro.
Aparentemente, este crecimiento en las dimensiones también
provocaría una mayor eficiencia en la producción
energética.
Además,
la disminución en los costos es realmente muy profunda.
Por ejemplo, el almacenamiento de la producción con
el nuevo sistema puede lograrse a valores por debajo de
las 10.000 libras esterlinas por MWh, menos del 20 por ciento
de los costos que supone la energía hidroeléctrica
por bombeo, la opción más económica
fuera de esta nueva alternativa.
Ya
se han iniciado las pruebas a escala y el desarrollo de
modelos y prototipos de las bolsas a emplear para el almacenamiento
de la energía. El proyecto de investigación
ha recibido un aporte de 310.000 euros por parte de la empresa
EON, que además proporcionará pruebas de los
prototipos en el mar.
El
sistema de almacenamiento de la energía producida
estaría listo para su uso a nivel comercial en mayo
de 2011. Según Garvey, al menos el 25 por ciento
de la energía eólica marina en el Reino Unido
utilizará este nuevo enfoque integrado de aire comprimido
en 2025.
Lunes
5 Abril 2010