Chile Asombra
Francisco
Bascuñán Letelier
Abril 2010
Los
días posteriores al gran terremoto y maremoto que
azotaron a buena parte del país el 27 de febrero,
los chilenos han demostrado lo mejor de sí. En contraste
a lo sucedido con los pillajes de las primeras horas, las
actitudes se tornaron en asombrosas. La valía de
nuestras instituciones, empezando por el ordenamiento civil
llevado a cabo por el Ejército, la Aviación
y la Armada, seguidos por los Bomberos de diversas comunas
en busca de sobrevivientes, Carabineros y Policía
de Investigaciones (PDI) también en la ayuda de sobrevivientes
e identificación de cadáveres; todo esto seguido
por la extraordinaria solidaridad manifestada por el pueblo
chileno y del mundo entero, son muestras que asombran hasta
el más insensible.
El
esfuerzo desarrollado por los tres poderes del Estado de
Chile, unidos como nunca, han dado el puntapié inicial
en el desafío de la reconstrucción del país.
El gobierno con mano firme, cumpliendo su palabra y con
proposiciones claras, ha sido ampliamente apoyado por la
casi unanimidad del congreso, y una justicia efectiva para
condenar los desórdenes iniciales, no sólo
han traído calma y seguridad a la población,
sino que han dado pié a la manifestación de
la solidaridad individual.
Día
a día se van conociendo los esfuerzos individuales
para paliar el caos.
Con
posterioridad a la "teletón" que permitió
una fuerte ayuda inicial, especialmente para empezar con
la construcción de 30.000 mediaguas provisorias,
bajo la organización de "Un Techo para Chile";
junto a instituciones como el "Hogar de Cristo"
y "Fundación Las Rosas" como muestra de
muchas, han hecho otro tanto. Todas funcionando bajo la
solidaridad de la gente común y los esfuerzos de
grandes y pequeñas empresas.
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Botes y motores entrando a Iloca
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El
señor Felipe Cubillos, destacado deportista,
a la cabeza de un grupo de personas y empresas,
dan inicio tempranamente al reestablecimiento de
la industria pesquera artesanal y de la escuela
de Iloca, una de las localidades costeras más
afectadas; entregando estupendos botes, adecuados
motores fuera de borda y la construcción
completa de la escuela. Siendo ésta una de
varias escuelas ya levantadas, como es el caso en
la Isla Juan Fernández.
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Es
casi una obligación para todo chileno, visitar su
sitio Web "Levantemos Chile", los invito sinceramente
y ojala cooperar en: www.desafiolevantemoschile.cl
En
otro campo, diferentes grupos universitarios, imposible
de contar, formados por profesores y alumnos avanzados,
se han organizado para ir en ayuda, cada uno con sus conocimientos,
en temas como criterios de demoliciones, catastros de edificaciones
con sus reparaciones, ayuda sicológica, atención
de hospitales, etc.
También
se han organizado los estudiantes secundarios de diversos
colegios a lo largo de todo Chile, para ir en ayuda de los
damnificados, levantando las mediaguas provisorias antes
del invierno que se viene frío.
Se
ha visto dueños de camionetas y pequeños camiones,
individuos anónimos que se juntaron entre amigos
no tan boyantes, para ir en ayuda de la reconstrucción
de las caletas más golpeadas. Cuando un periodista
le pregunta a uno de ellos, contesta que vienen de Chillán,
que es otra de las tantas ciudades muy afectadas. Los afectados
ayudando a los afectados.
En
una caleta que pudieron armar la mitad de los botes de pesca,
sus dueños los usan medio día y el otro medio
día se los prestan a sus compañeros desvalidos.
Tienen conciencia colectiva que para levantar de nuevo al
país, se requiere sólo de trabajo, y lo único
que piden es el empujón inicial para recuperar sus
elementos básicos.
Al
asumir el actual gobierno el 11 de Marzo, un millón
doscientos cincuenta mil alumnos se encontraban con sus
escuelas derrumbadas. 45 días fue el plazo que le
dio el presidente Piñera a su ministro de educación
Sr. Joaquín Lavín para que todos los alumnos
volvieran a clases y no se perdiera el año escolar.
Hoy cuando me encontraba escribiendo este artículo,
escuché por radio que se había cumplido la
meta. Esfuerzo de un gran número de personas, hasta
los directores de los establecimientos clavos y martillo
en mano, construyendo aulas provisoria. Fuera de las construcciones
definitivas, algunas mejores que las que existían,
otras provisorias de material ligero, se reacondicionaron
buses viejos, bodegas, grandes carpas las más para
comedores, hasta la habilitación del living de su
casa de un director de escuela; se había despertado
la creatividad y el ingenio, pero la cuestión es
que con la ayuda de todos, se había logrado otra
meta casi imposible.
Como dijimos, es asombroso, y son tantos los ejemplos desde
artistas cómicos que hicieron funciones en casi todas
las ciudades destruidas, para hacer reír a angustiados
y acongojados ciudadanos que habían perdido todo;
hasta destacados deportistas con partidos de beneficencia,
afamados cantantes con recitales también a beneficio
de la reconstrucción, actores, personas anónimas
y tantos más, que no caben en un reducido artículo
como éste. Pero sí, todo el conjunto ha dado
la confianza para creer en nuestro país y en su gente.
Ante
todo esto, ya no caben las pequeñeces, Chile unido
va adelante, decidido, sin dudas, y con fe inquebrantable
hacia un porvenir próspero y de felicidad.
Volvieron
los Ángeles Blancos a revoloterar por nuestros cielos.
¡Fuerza Chile!