¿Porqué Publicamos Artículos
Relacionados con la Política?
p.
Consejo Editor Mundo Libre
Francisco Bascuñán Letelier
Junio 2009.
Con
la publicación de la revista "Mundo Libre",
hemos recibido numerosos comentarios favorables; y también
críticas adversas. Una crítica desfavorable
bastante recurrente se relaciona con la incorporación
de temas políticos.
Y
es que en parte estos lectores tienen razón. Algunos
políticos, al menos como nos lo muestra la televisión,
han dado un triste espectáculo y esto ya lleva años
igual. También lo hacen algunos funcionarios públicos
nombrados por política, no por mérito. En
ellos pareciera primar el interés por mantener su
puesto a arriesgarse en alguna decisión y cuando
lo han hecho, por falta de preparación, lo han hecho
mal; los ejemplos sobran, y esas equivocaciones les cuesta
fortunas a todos los ciudadanos.
Así,
este grupo de políticos que han obtenido cargos públicos
sin merecerlo, en que han hecho primar sus conveniencias
políticas, y a veces el lucro personal, a soluciones
técnicamente recomendadas por profesionales expertos;
han desprestigiado a la "política", transformándola
en politiquería. Esto ha dado pie para un profundo
y rotundo rechazo por parte de la sociedad hacia la política
en general y muy especialmente a la tan necesaria FE PÚBLICA.
La
explicación para llegar a este estado, tal vez haya
que buscarla en la nula exigencia requerida para actuar
en política y en último término, en
la pequeñez humana reflejada en el deseo de obtener
el poder sin medir los medios. La política es vulnerable,
se encuentra expuesta a lo bueno, a lo malo y a la indiferencia;
así como vemos en ella a ilustres, abnegados y patrióticos
personajes, también vemos la decadencia e iniquidad,
la mentira fácil, la hipocresía, la traición;
y por otro lado el desinterés y la falta de cumplimiento
de los deberes cívicos. Este conjunto, en que todos
somos un poco de todo, es un espejo de lo que somos en realidad,
no de lo que decimos que somos.
Pese
a todo lo dicho, no podemos negar que la política
y los políticos rigen buena parte de nuestras vidas.
Entonces también es legítimo preocuparse y
preguntarse, individualmente y como sociedad: ¿Cuál
será nuestro destino? ¿Cuál es la cara
que esta sociedad se va a dar para regirse? ¿Qué
nos pide nuestro país a nosotros como personas? ¿Cuál
es nuestra responsabilidad individual? Nos podríamos
hacer infinitas preguntas y cada pregunta, a su vez, podría
tener muchas y diversas respuestas.
Sin
embargo, ante la inquietud de los lectores, en el consejo
editor de la revista Mundo Libre, nos hicimos la siguiente
pregunta: ¿A qué se debe que incorporemos
temas políticos en una revista que pretende recolocar
a Dios en el mundo? Tal vez lo que en un principio parecía
obvio, no lo sea del todo; tal vez se confundió "política"
con los "temas de interés común";
en fin, al pasar algunos años, tal vez lo que antes
era política y parsimonia, ahora es dinámica
de acción pura como lo son los cientos de centros
de comunidades solidarias que actualmente existen y actúan
en Chile. No lo sabemos con exactitud, lo cierto es que
como revista tenemos un camino que transitar hacia un fin
determinado y lo trataremos de hacer lo mejor posible.
Pensamos
que colocar a Dios en el mundo es darle sentido a la vida,
dar valor a las acciones y límite a nuestras libertades.
Si
esta es la cuestión, y gastamos tiempo y esfuerzo
para configurar un discurso en que se manifieste la libertad,
el amor, el libre albedrío, la amplitud de conciencia,
la solidaridad, la subsidiaridad, la libertad interior;
en fin, tantos temas relacionados con el alma y con el espíritu;
¿qué objeto tiene si no somos capaces de llevarlos
a la práctica?
Y para poder llevarlos a la
práctica se requiere de una sociedad convencida y
conciente de su actuar colectivo e individual. ¿Y
cómo se llama esto? Podríamos contestar: política,
temas de interés común, cooperativa solidaria,
etc. etc.
En
Mundo Libre, siempre nos hemos esforzado, aunque no siempre
logrado plenamente, en aterrizar los temas tratados, por
intrincados que sean, en resultados prácticos o experiencias
vividas; con los pies asentados en la tierra. Y de aquí
que inexorablemente se caiga en temas contingentes; ahora,
que éstos se llamen: "políticos",
"interés común", o "solidarios",
en realidad da lo mismo, mas no hay de que temer, siempre
que lo que se exprese en los escritos sea el convencimiento
verdadero y auténtico de sus autores.
Por
último, desearíamos decir que estos temas
contingentes que, por garcia o desgracia, le hemos llamado
"de interés común" y como sub clasificación
temas de "política", pertenecen a nuestro
mundo material formando parte de la cultura y posteriormente
de la historia de nuestro tiempo; además, nos desafían
como seres individuales, a pensar y actuar de modo de elevar
nuestro espíritu y forjar nuestra alma.