Francisco
Bascuñán Letelier
Febrero
2009
A
200 años del nacimiento de don Charles Darwin, los
hombres parecen haber encontrado la varita mágica
para hacerse de un mundo sin Dios. Los naturalistas, como
Richard Dawkins, John Avis, Jacques Monod y otros, aseguran
la omnipotencia de las ciencias y se preguntan: ¿para
qué insistir en el rol de un Creador cuando la ciencia
ha probado que no hay nada que le reste hacer a un Creador?
Curiosamente, los planteamientos de Darwin son teorías
y la vida aun no ha sido creada por la ciencia.
Los
naturalistas ateos están de cierta forma, como molestos
con la Fe; es decir con el discernimiento de algunas personas
que toman la opción de creer en la existencia de
Dios, en contra de la opción que ellos toman en el
sentido de creer que Dios no existe. Es como cambiar una
religión del creador por otra religión de
la evolución; y el problema se ideologizó.
Independientemente
de que si Dios existe o no existe, lo que sí existe
es la Fe. Esto es incuestionable. Yo creo
Para
un naturalista es fundamental la observación de la
naturaleza, de lo que existe. De esta perspectiva tendría
que estudiar la "Fe" como parte de la naturaleza,
como elemento existente en un animal llamado hombre.
Si
nos imaginamos que un ateo se encuentra encerrado en una
caja de cristal y tiene que analizar una flor que ve en
el exterior; tiene varias alternativas:
1.
Puede decir que la flor no existe ya que no la puede tocar
ni triturar para realizar la experimentación en
un laboratorio,
2.
Puede tratar de ir a buscar la flor, pero no lo puede
hacer porque la puerta de salida es muy chica para su
porte. Si realmente desea salir tiene que achicar su cuerpo
o bien agrandar la puerta. Para lo primero, requiere agrandar
su humildad de modo de achicar su ego. Para lo segundo,
aumentar su grado de conciencia que vendría a ser
como la puerta que no le permite salir,
3.
Puede aceptar su existencia, pero atribuirla a plantas
de segundo orden, inferiores, que no merecen análisis,
4.
Puede pensar que la que está encerrada es la flor
y no él. Él está libre y la rosa
enclaustrada en un cubículo imaginario. Confusión
llevada de la mano de la riqueza que hace pensar que con
ella el hombre es libre, y
5.
De adentro, puede tomar en serio la existencia de la Fe
en personas que hicieron uso de su libre albedrío.
Si
nos quedamos con esta última alternativa, y como
pretendido científico, debemos considerar la existencia
de la Fe, del libre albedrío, de la esperanza sin
razón y del amor gratuito; hechos que se manifiestan
en algunos hombres. Observarlos como hechos naturales reales,
y de esta forma tratar de darle una interpretación
científica y no solamente negarla como expresión
de otra fe o de otra creencia. Porque el ateismo no es más
que otra forma de fe ya que es una posición que tampoco
se puede probar.
Yo
no puedo decir que el Taj-Mahal no existe porque no lo conozco,
y si lo digiera, tendría que probarlo. Se me argumentaría
que es sencillo llegar a él, es cuestión de
dirigirse a las coordenadas correspondientes. Pero si es
lo mismo con Dios, si quieres conocerlo, ve hacia las coordenadas
teológicas correspondientes. El problema real radica
en la capacidad de transportarse. (Personalmente tengo la
suerte de haber sido bendecido con la capacidad de ir donde
Dios y sin embargo, no tengo la capacidad de ir al Tal Mahal,
siendo que me encantaría ir allí y ojala conocerlo).
La
"fe" existe; la Fe en que Dios sí existe,
existe. Que esta fe en Dios es poderosa, sí es poderosa;
que tiene connotación social, sí que la tiene.
Esta fe tiende a la armonía, a la paz y a la unidad
entre los hombres; es una fe prístina, luminosa,
sin igual, desgraciadamente muchas veces obscurecidas por
las religiones que pregonan ostentarla, pero eso es harina
de otro costal. La fe tiene tradición, que sí
la tiene señor. Basta recordar que los "Mandamientos
de la ley de Dios", manifiesto simple y claro, se encuentran
escritos desde hace más de 2.800 años, y nada
ni nadie los ha podido cambiar sin entrar en un régimen
de decadencia.
Sólo
este último hecho, demandaría un juicio más
serio para referirse a la fe, y no sólo con una "teoría"
aun no probada, que sugiere una negación de ella,
lo que tampoco es así de acuerdo a más de
la mitad de los científicos actuales, entre los que
se pueden contar:
La
ciencia es compatible con la trascendencia. Francis
Collins, uno de los científicos más
conocidos de la última década, cuyo nombre
ha ido unido al formidable proyecto del Genoma Humano,
ha publicado el libro "¿Cómo
habla Dios?" en que expone su posición
ante Dios y lo religioso. Después de haber sido
ateo durante muchos años, Collins se ha vuelto
al mundo de lo religioso con el compromiso explícito
de contribuir al análisis y la valoración
positiva del mundo de las creencias desde la ciencia.
Su objetivo es argumentar que, de una u otra manera, la
imagen del mundo en la ciencia - sobre todo en las ciencias
de la vida - no impide la congruencia de una apertura
creyente a la Trascendencia.
La
materia sugiere la trascendencia, Neil D. Broom,
profesor de ciencias materiales de la Universidad de Auckland,
en Nueva Zelanda. La complejidad progresiva, la intención
y la capacidad de cambio de la materia responden, según
Broom, a un elemento que va más allá de
las meras leyes descriptivas de la física y de
la química: algo similar a una "mente".
El
diseño creador responde a un diseño evolutivo
y es compatible con el darwinismo. Fiorenzo Facchini,
sacerdote y catedrático de biología en la
universidad de Bolonia. En donde hace mención a
varios aspectos donde se involucra la iglesia católica
en esta materia; algunos pasajes:
"Por lo que respecta a la creación, la
Biblia habla de una dependencia radical de todos los
seres respecto a Dios y de un diseño, pero no
dice cómo esto se ha realizado. La observación
empírica percibe la armonía del universo
que se basa sobre leyes y propiedades de la materia
y remite necesariamente a una causa superior, no como
una demostración científica sino sobre
la base en un razonamiento riguroso. Negarlo sería
una afirmación ideológica y no científica.
(Intervenciones de Juan Pablo II. Recientemente,
en el año 2004, se publicó, con la aprobación
del Cardenal Ratzinger, un documento de la Comisión
Teológica Internacional bajo el título:
"Comunión y servicio. La persona humana
creada a imagen de Dios".)
En
otros pasajes se refiere:
¿Cuándo,
cómo y dónde Dios quiso que se encendiera
la chispa de la inteligencia en uno o en varios Homínidos?
La naturaleza tiene la potencialidad de acoger el espíritu
según la voluntad de Dios creador, pero no puede
producirlo por sí sola.
Para
concluir, en una visión que va más allá
del horizonte empírico, podemos decir que no
somos hombres por azar, y tampoco por necesidad, y que
la aventura humana tiene un sentido y una dirección
marcada por un diseño superior".
Se
agudiza el debate entre creacionismo y evolución
en EE.UU. (NOTICIA).
150 años después de Darwin, las escuelas
públicas norteamericanas debaten todavía
sobre la evolución de las especies.
El
Universo de Stephen Hawking sería compatible con
el teísmo. Un nuevo libro del profesor Soler
Gil recupera el debate planteado en "Historia
del Tiempo".
¿Puede
un Darwinista ser Cristiano? y "Darwinismo y
Cristianismo". Dr. Michael Rusel, Universidad
de Florida. Uno de los grandes filósofos de la
biología y que además se profesa ateo, se
pregunta en estos libros: "Darwinismo y cristianismo:
¿deben mantenerse en guerra o es posible la paz?".
Ruse
toma la posición de que es posible reconciliar
la religión
cristiana con la teoría
evolutiva, enfrentándose a, por ejemplo,
Richard
Dawkins, Phillip
E. Johnson, Edward
O. Wilson o William
A. Dembski. Michael Ruse, en lugar de predicar el
ateísmo y el diseño inteligente, defiende
la posibilidad de reflexionar acerca del modo de conciliar
ciencia y religión. Enemigo intelectual de los
neo-darwinistas "radicales", opina acerca
de sus detractores: "Yo creo que son un absoluto
desastre en la lucha contra la teoría del diseño
inteligente. Ninguno de ellos ha estudiado la fe cristiana
seriamente para poder opinar sobre sus ideas. Resulta
burdo y llanamente inmoral aseverar que el cristianismo
es tan sólo una fuerza del mal." Ruse, especialmente
crítico con el último libro de Richard
Dawkins, El espejismo de Dios, declara: "[El libro]
me hace sentir vergüenza de ser ateo".
Por
último y volviendo a nuestro artículo, independientemente
de la "FE", yo considero que la decadencia actual
requiere, imperiosamente, recolocar la presencia de Dios
en nuestro mundo; y para ello, la Fe en Dios es un don bien
importante pero la fe en que podemos vivir en un mundo mejor
es básica.