
Francisco
Bascuñán Letelier
Diciembre 2009.
Llegó
la hora de la encuesta de verdad: las elecciones democráticas.
El 13 de Diciembre del 2009, era ya pasada la tarde cuando
el Ministerio del Interior daba una avance significativo
de los resultados, los que con muy pocas diferencias, pero
importantes en lo referente a "senadores", fue
ratificada cerca de la 11 de la noche.
Como
sabíamos, a las elecciones llegaron para competir
cuatro candidatos ya individualizados en el artículo
I. Por orden en la lista de votación: Jorge Arrate,
Marco Enríquez-Ominami, Sebastián Piñera
y Eduardo Frei.
Los
resultados finales fueron los siguientes:

Con
estos resultados para presidente, los dos primeros pasan
a una segunda vuelta electoral definitiva, que se llevará
a cabo el 17 de Enero próximo. Para ganar se requiere
el 50% de los votos válidamente emitidos (sin considerar
nulos ni blancos) más un voto; es decir 3.468.760
votos. Piñera necesita aumentar su votación
en 400.000 votos y Frei en 1.400.000 votos.
Se estima como muy probable, que los votos obtenidos por
Jorge Arrate provenientes del Partido Comunista y otros
desencantados de la "concertación" gobernante,
en una segunda vuelta van a ir, no enteramente pero sí
en una altísima proporción, al candidato Eduardo
Frei (Demócrata Cristiano), previa negociación
con la cúpula del Partidos Comunista. Con este aporte,
el candidato de la "concertación" llega
más o menos al 35%. Para ganar con el 50% requerido
(más un voto), le faltaría aun un 15%, que
tendría que salir del 20,13% de Marco Enríquez-Ominami
y de las abstenciones, votos nulos y blancos. Estos últimos
ascienden al 16,3% del total de inscritos, aproximadamente
a tantos votos como los de Enríquez-Ominami. Sin
embargo, la negociación con el partido comunista
le puede jugar una mala pasada a Frei, ya que no es fácil
conciliar la postura cristiana con las del comunismo; sin
desmerecer el posible hecho, que volver a gobernar con los
comunistas, aunque sea sólo como aliados, despierte
a parte de los indecisos que no votan o lo hacen en blanco,
haciéndolos reaccionar para votar por Piñera
aunque sea por un mal menor.
Por
otro lado, al candidato Sebastián Piñera al
obtener una alta votación en primera vuelta, 44.05%,
va a necesitar sólo un 6% para ganar, que de igual
forma que el caso anterior, tendría que venir del
sector de votantes de Marco Enríquez-Ominami y de
las abstenciones y de los votos nulos o blancos. Uno de
cada tres votantes por Enríquez, ahora lo tendría
que hacer para Piñera. La cantidad de votos requeridos
no es comparativamente muy elevada, pero sí lo es
desde el punto de vista del origen de los votos de Enríquez;
los "progresistas" de Enríquez, si bien
son de corte transversal, no hay duda que la mayoría
proviene de una izquierda avanzada.
Entonces,
vista la cosa de esta forma, la victoria en segunda y definitiva
vuelta, no le va a ser fácil a ninguno de los dos
candidatos en lucha.
Desde un punto de vista subjetivo, que en estos casos es
bien importante, ambos candidatos tienen sus ilusiones en
donde basan sus esperanzas. Eduardo Frei, ilusionado con
reagrupar nuevamente a la "concertación";
y Sebastián Piñera con representar un verdadero
cambio de gobierno y de manera de gobernar; y además,
contar con los votos de los "ganadores" que siempre
se ha estimado en una cantidad significativa.
Para ambos sigue siendo difícil la disyuntiva.
Los resultados de diputados en la totalidad de las regiones
del país y la de los senadores sólo en la
mitad de las regiones (regiones impares), se pueden obtener
en: http://www.elecciones.gov.cl/Sitio2009/index_senadores.html
Llama la atención, en los resultados de la votación
para "diputados", que haya 400.000 votantes menos
que para "presidente", equivalente al 6%. Es curioso
que esta cantidad de personas, al votar por "presidente",
lo hayan hecho en blanco o nulo en las papeletas de "diputados".
¿Desinterés por el parlamento?, de la vasta
gama de candidatos ¿no había nadie de su agrado?,
¿Ignorancia?, ¿A dónde habrán
ido estos votos?, ¿Van a persistir estos votantes
en una segunda vuelta o van a preferir seguir en sus vacaciones?;
¿cuál será el perfil de estos votantes?
Materia para los analistas políticos.