Nos
llegó a la redacción un artículo
referente al sistema monetario que pasamos a compartir.
Autor: NN
Sept. 2009
Hace
miles de años, los humanos usaban el trueque para
intercambiar bienes y servicios. Pero el trueque es muy
poco práctico y en forma natural nació el
dinero. El dinero natural eran los metales preciosos, la
plata y principalmente el oro. El rol monetario del oro
es milenario.
Eso es lo que le hace distinto de la casi totalidad del
resto de los bienes. El oro satisfacía las necesidades
de acumular riqueza, intercambiar sin sufrir quebranto y
calcular el beneficio o pérdida de las actividades
comerciales. Esta idoneidad objetiva que el mercado descubrió
en el oro está en relación con las cualidades
que posee: ser atractivo y precioso, escaso, tener un stock
que no se consume y crece lentamente a medida que se extrae
del subsuelo, ser divisible, fungible, cómodo y barato
de transportar y no perecedero. Por eso el oro es el dinero
natural por excelencia y que prevaleció por milenios.
Los bancos nacen en la antigua Venecia durante el renacimiento,
los joyeros que tenían lo que podríamos llamar
cajas fuertes reciben el oro de sus clientes, algunos para
ser transformado en joyas, pero otros, simplemente para
atesorarlo y dejarlo en un lugar seguro. El joyero emite
un recibo en donde especifica claramente la cantidad y la
pureza del oro. El depositante pronto se da cuenta que endosando
ese recibo puede comprar bienes, como si fuera el oro. El
recibo por tanto es "tan bueno como el oro". El
recibo o certificado se convierte así en dinero,
esto es, en una mercancía líquida, que cualquiera
está dispuesto a intercambiar.
También el joyero pronto se da cuenta de algo realmente
maravillosos: Puede emitir recibos por oro que no se encuentra
en sus arcas ¿genial no? Y éstos certificados
o recibos de oro circulan como si fueran los recibos que
realmente respaldan una cantidad almacenada en la caja fuerte.
Son "tan buenos como el oro". Mejor aún,
puede prestarlos y pedir un interés. Este dinero
es mucho más barato de producir que el oro que proviene
de las minas, se ha eliminado el costo de producir oro para
tener dinero. Este es el origen de la banca de reserva fraccionaria.
Así muchos joyeros se convirtieron en joyeros-banqueros
al introducir el crédito, esto es, prestar recibos
de oro a cambio de un interés. En un principio los
certificados estaban 100% respaldados por oro, pero en algún
punto esto cambió y empezaron a prestar por una fracción
del oro que tenían en reserva. Empezaron a recibir
intereses de prestatarios que creían que había
suficiente oro en la reserva para redimir los recibos en
oro. Los problemas venían, claro, cuando la gente
se daba cuenta del engaño y reclamaba su oro, el
banquero quebraba, esto fue muy común en España
en el siglo XVI. Sin embargo, el emperador Carlos V deseoso
de financiarse a sí mismo por nada, para cubrir sus
conquistas en todo el mundo legalizó el sistema.
Quería un mercado de crédito para endeudarse
y continuar con sus aventuras expansionistas. Estamos hablando
de crear crédito de la nada, aún si no hubiera
ningún veneciano ahorrando, estos "bancos"
podían dar crédito, lo que va contra la intuición
pues para que alguien pueda tomar un crédito, como
contrapartida alguien tendría que ahorrar. La expansión
artificial del crédito por el sistema de bancos con
reserva fraccionaria es inestable y tiende a crear ciclos
de crecimiento y recesión.
En un mundo en donde los certificados de oro que están
100% respaldados por reservas se ven idénticos a
los certificados que no están respaldados por nada
(medio fiduciario), el banco que los emite enfrenta, por
un lado, la posibilidad de incrementar de la nada el dinero
que puede prestar y recibir algo a cambio (los intereses).
Pero también enfrenta una amenaza: La primera es
que la gente se de cuenta del ardid, especialmente banqueros
rivales que pasen la nota. Vendría una corrida sobre
el banco la gente sacaría su dinero y, al no tener
respaldo el banco quebraría. Los banqueros que se
vean muy ambiciosos los pueden tomar cortos de oro y recordemos
que el oro no es del banco, es una deuda del banco con sus
depositantes, es decir contablemente es un pasivo. Pero,
el banco tiene activos, para compensar sus pasivos: Los
créditos otorgados a sus clientes. Pero, los depositantes
están en fila reclamando sus depósitos, y
los prestatarios no tienen que pagar sino hasta la fecha
de vencimiento de sus créditos, uno a uno. Por tanto,
el banco está en "corto" con sus depositantes
y en "largo" con los prestatarios. Está
exprimido, simplemente no puede responder.
Sin embargo, aquí viene el gobierno, por supuesto,
cómplice en este negocio: Toda la legislación
bancaria está dirigida a dos objetivos: Prevenir
las corridas bancarias, o ejecutar rescates financieros
antes de que el pánico se extienda a otros bancos.
Es decir, toda la legislación esta engranada para
violar sistemáticamente los contratos, ya sea antes
de que inicie la corrida o después que ha comenzado.
Por eso aparecieron los Bancos Centrales, organismos del
Estado llamados a proveer de liquidez a los bancos comerciales.
Son los "prestamistas de última instancia"
que han luchado por desmonetizar al oro y poder imprimir
billetes sin respaldo al gusto.
El Banco Central más importante es el Federal Reserve
de los Estados Unidos de Norteamérica, cuyos objetivos
fundacionales son dos: mantener el valor del dólar
y evitar las crisis económicas. Los economistas austriacos
apuntan que desde su creación en 1913 la FED no contribuyó
a mantener el valor del dólar y contribuyó
a crear una crisis de escala hasta entonces inusitada, La
Gran Depresión, que ahora estamos presenciando en
su versión 2.0 corregida y aumentada gracias a su
irresponsable manipulación de la masa monetaria y
de las tasa de interés. Creando un verdadero tsunami
de crédito en palabras del propio viejo Greenspan,
el anterior mandamás del FED y principal responsable
del desastre en que nos encontramos.
Los llamados economistas austriacos (Mises, Hayek y otros)
ven en el dinero respaldado por oro la solución a
la manipulación monetaria causante de los ciclos
económicos, así como de los bancos con coeficiente
100% de reservas. O sea si usted deposita a la vista, el
Banco no puede prestar esa plata. Y lo más importante,
el cierre definitivo de los Bancos Centrales por supuesto.
O sea sacar las garras del Estado del sistema monetario
y financiero pues es el verdadero causante de todos estos
desastres.