La Creación del Mal
En relación al artículo ¿Existe el
mal?
Alvaro
del Pino
Julio 2009.
Sr.
Director:
Mucho se puede jugar con palabras y frases al respecto.
La solución dada supuestamente por Einstein no resuelve
el problema. Por muy Einstein que sea.
Talvez
tengamos que relacionar el mal con el libre albedrío.
Porque, al menos, sí existe la posibilidad de actuar
malamente. Y completando la pregunta si Dios lo creó,
al menos, dado que sí lo permite existir, se puede
ir a otra pregunta:
¿Dios creó al Demonio? ¿No es Satán
un sinónimo del Mal? ¿Por qué lo creó?
¿No creó, con ello, al menos la firme posibilidad
de su existencia?
La
discusión no terminará jamás y ello
simplemente porque el problema está mal planteado.
Me parece que no debemos responsabilizar a Dios en este
asunto. La cuestión aparece solo y siempre si consideramos
a Dios de manera antropológica. Y ahí es donde
está el error, otorgarle características de
ser humano. Un Dios con voluntad, un Dios que se enoja???...
que castiga???... que premia???... que cometa actos espantosos???...
que es racista (no tiene acaso, según los cristianos,
un pueblo escogido???)... Si hasta los cristianos, a diferencia
de los musulmanes, se han permitido representarlo físicamente:
un anciano con barba blanca semi escondido en las nubes.
Los
orientales (hindúes) tienen un concepto de Dios más
aceptable. Dios es TODO. El aire, nosotros, la naturaleza,
el universo. Todo. Lo llamado bueno y malo, que está
ahí, incomprensible, inalcanzable. El asunto se ha
complicado hasta la saciedad al pretender, especialmente
los occidentales, de comprender, entender y definir todo.
La enorme vanidad, aquí de carácter intelectual,
la carencia dramática de un poco de humildad, para
aceptar que no somos nada, que es poco lo que podemos comprender
y menos lo que podemos realizar sin condicionamiento externo,
por nosotros mismos, y que debemos aceptar el mundo y la
vida tal como es. Atención de no confundir ésto
con fatalismo. El progreso existe y es imparable, pero es
parte de las acciones de TODO lo que nos rodea. ! Que no
vengan los autoritarios a pensar que ellos pueden cambiar
el mundo! Un Hitler, otro Genghis Khan, un Mohammed, etc.
los hay a montones. Siempre aparecen y actúan cuando
las condiciones del entorno están maduras. Y esas
condiciones las creamos todos (y todo) de manera incesante
y, generalmente, inconsciente.
1.- No resulta difícil de comprender que actuemos
mal si éste no existe? Decir que entonces actúo
carente de bien no resulta convincente.
2.- Vamos a otro lado. Puedo yo escoger y actuar carente
de bien (es decir, mal)?
¿Quién
tiene la libertad para eso? No confundamos la capacidad
de escoger entre la Coca Cola y la Pepsi Cola con Libertad.
Quién es el superhombre que puede despojarse la las
influencias del medio? Ello incluye: prescindir del medio
en que nació, del sexo que le tocó, de la
época en que nació, del afecto (o carencia,
según Einstein) que recibió a lo largo de
su vida, especialmente en su primera infancia, del colegio
adonde estudió, de las experiencias de la vida, y
para qué sigo. Basta mirar a nuestro alrededor: de
haber nacido en 1950 en Irán, por cierto que sería
musulmán, y, además, shiita; excepción:
si hubiese nacido en un reducto de bahais, pero entonces
sería bahai; de haber nacido en España en
1600, por cierto que hubiese sido cristiano, y además,
católico. Si hubiese nacido hace 150 años,
en vez de 70, ¿consideraría que los homosexuales
tienen los mismos derechos y debiéndoseles respeto
como a cualquier ser humano? ¿Me hubiese parecido
deseable tener una ley que permite el divorcio? ¿Aceptaría
la idea que la movilidad social es un ideal? Y para qué
seguir. ¿O alguien piensa que la uniformidad religiosa
que existe en el mundo (así como la creciente cantidad
de agnósticos) es producto de una casualidad?
Atte.
Alvaro del Pino