Creo
que todos estamos de acuerdo en que la primera palanca que
hay que mover para sacar a Chile del subdesarrollo es la
educación.
En
ese sentido creo que la creación de salas cunas y
jardines infantiles, donde los niños nacidos en desventaja,
hijos de padres adolescentes o ignorantes y que no pueden
aportar al desarrollo social de sus hijos, sean nivelados
con los otros nacidos en condiciones mas ventajosas, es
un buen principio.
Sin
embargo considero que los niños salen de la educación
obligatoria sin un arma con la que integrarse al mundo laboral
salvo aquellos a quienes sus padres pueden costearles mayores
estudios o loa afortunados que pueden acceder a un crédito
o los que obtuvieron una beca, el resto sale a enfrentar
el mundo sin nada que ofrecer.
Las
necesidades básicas del hombree habitación,
alimentación, vestuario, salud y educación,
dan origen a una infinidad de oficios fáciles de
aprender y útiles a la sociedad. Si estos se enseñaran
en los últimos años de colegiatura, los niños
saldrían con un certificado que acreditara su competencia
y tendrían mas facilidad para encontrar un trabajo
honrado y digno o podrían establecerse solos.
Pienso
que las industrias que se beneficiarían con adquirir
personal capacitado podrían interesarse en colaborar
en la organización e instauración de la capacitación
que aquí propongo:
Si
todos los buses dados de baja se transformaran en salas
de capacitación en los diferentes oficios, que el
mercado necesita y los niños eligen según
sus afinidades, se podría ir capacitando de colegio
en colegio en forma itinerante sin tener más costo
que el adecuar el bus y contratar el profesor y naturalmente
los materiales (sin grandes infraestructuras).
Así
un bus se adecua para enseñar gasfitería,
otro para enseñar electricidad o instalaciones sanitarias
o telefónicas o amasandería o primeros auxilios
y enfermería o reparación de artefactos etc.
etc.
Los
niños al salir del colegio podrían ejercer
lo que ahí aprendieron en su propio barrio o presentarse
con su certificado de competencia a una bolsa de trabajo,
pero ya no con las manos vacías.
Ojala
mi inquietud encuentre eco en más de un chileno para
que a la actual juventud se les dé las armas que
necesita para sacar a Chile del subdesarrollo en los años
venideros.