|
HISTORIA
CON PROPUESTA
Una Especial Visión de Nuestra Historia en CHILE
Francisco Bascuñán Letelier
Septiembre 2008
Cuando
en 1542 don Pedro de Valdivia llega al valle del Mapocho
y funda la ciudad de Santiago, se inicia un nuevo período
de nuestro querido Chile.
Ya
antes, en tiempos preincaicos, nuestro territorio había
sido invadido por más 40 etnias diferentes, que
se fueron desenrollando sucesivamente desde el norte
hacia el sur hasta Chiloé: Atacameños,
Chincha-diaguitas, proveniente de Tiahuanaco, entre
otras. Asentadas en territorio chileno todas estas etnias
tuvieron el mismo idioma. Cien o doscientos años
antes de la invasión incaica, estos asentamientos
fueron cortados a la altura del río Cautín,
por la llegada de otro pueblo, que se hacían
llamar "Mapuches", venían desde el
otro lado de la cordillera (año 1200 d.c. aprox.).
De esta forma se colocó una cuña entre
los Andes y el Pacífico y entre el Bío
Bío y el Toltén. El pueblo Mapuche se
distinguió por ser lejos uno de los mejores guerreros
conocidos en el planeta, a juicio de los mismos españoles
que en ese tiempo sí lo eran; sin embargo, por
razones más difícil de explicar, al entrar
a territorio chileno, perdieron se idioma. Los originarios
preincaicos fueron desplazados, mas no destruidos, unos
hacia el norte que llamaron "Picunches", y
otros hacia el sur que llamaron "Huilliches".
Posteriormente, los picunches o gente del norte, fueron
invadidos por los ejércitos incaicos del Perú
quienes pudieron llegar sólo hasta el río
Maule. (La primera invasión incaica fue el año
1460 de la era cristiana, sólo 73 años
antes de la llegada de Almagro, bajo el reinado de Tupac
Yupanqui, y llegó hasta el valle de Coquimbo,
25 años más tarde llegaron hasta el Maule).
De
esta forma, a la llegada de los españoles, el
territorio chileno se encontraba dividido en tres secciones,
290.000 picunches, 350.000 mapuches y 430.000 huilliches;
pero todos hablaban el mismo lenguaje, desde el norte
hasta el sur.
LA
CONQUISTA
Valdivia venía con instrucciones monárquicas,
del rey de España, en el sentido de conquistar
nuevos y más territorios para el entonces poderoso
dominio español, siempre con la disculpa religiosa
como es de rigor en toda conquista, esta vez para evangelizar
a los indios en la fe católica, ya que, hoy por
hoy, no podemos decir propiamente cristiana.
El
choque de españoles con incas fue fuerte, tan
fuerte como lo puede ser el sentimiento de ser sometido,
pero no tan cruento como el choque entre españoles
y mapuches, llamados también "araucanos",
en el sur de Chile.
Los mapuches, pueblo religioso, mítico, fuerte,
guerrero e indómito, hicieron rápidamente
la reingeniería de la guerra a la luz de estos
nuevos enemigos mitad personas mitad animal, ya que
no conocían el caballo. Para darnos una somera
idea de la envergadura de esta reingeniería,
pensemos en:
1.
Pedro de Valdivia: vivió 11 años en
Chile, eso fue todo.( 25-12-1553)
2. Lautaro: araucano, genio político
y guerrero, entró muy joven al servicio de
la casa de Valdivia donde aprendió mucho,
especialmente todo lo referente a la caballería,
pero todo su genio militar corresponde a una creación
propia, llegando a ser Gran Toqui de los ejércitos
mapuches antes de los 18 años de edad; y
murió en Peteroa (1557) a los 22 años
de edad. Cuatro años fue el tiempo que tuvo
Lautaro para hacer la reingeniería, siendo
aun mucho menor que el que dispuso Valdivia para
la conquista.
3. Al inicio de la guerra, el equilibrio
de fuerzas era de 14 araucanos por un español.
Sin embargo con la acción de Lautaro, gran
Toqui al mando de un pueblo de alto sentido guerrero,
la situación cambió a la siguiente:
a.
Bajó el equilibrio a 4 araucanos por español.
b. Eligió el lugar de los enfrentamientos,
previamente preparado con profundas zanjas ocultas
con ramas y con afiladas puntas de cañas
enterradas en su interior para recibir a los caballos
españoles caídos.
c. Crearon la infantería montado
siglos antes que los ejércitos europeos.
d. Reemplazaron el primitivo choque de
masas confusas sin objetivos inteligentes, por
unidas organizaciones de acuerdo a estrategias
propias de cada batalla.
e. Se dividían para marchar y se
unían para pelear, exactamente como lo
dispuso Napoleón 250 años más
tarde.
f. La contienda la hicieron en forma continua,
aprovechando la superioridad numérica,
organizando turnos para combatir las 24 horas
del día de tal forma que por mientras un
grupo luchaban los otros se alimentaban y dormían.
g. Inventó o adecuó armas
de guerra, como las macanas y las masas, capaces
de abatir caballos y jinetes.
h. Creó una inteligencia militar,
y muchos otros aciertos de tácticas militares,
creadas en forma innata por un genio como Lautaro,
reconocido por todo el mundo especializado.
Valdivia
y Lautaro fueron dos generales extraordinariamente feroces
de una valentía y coraje difícil de encontrar,
imbatibles; a no ser por la traición. Y fue por
esta misma causa que ambos fueron descuartizados.
A
Valdivia lo guiaba su irrestricta obediencia al rey,
por su decidido sentido religioso y por su ascendencia
goda de incalculable capacidad guerrera. Estas mismas
características son aplicables a todos los íberos
llegados con Valdivia. Por su parte, a Lautaro lo guiaba,
como orgulloso representante del pueblo mapuche, su
profunda religiosidad y su indomable espíritu
de libertad. También estos atributos son aplicables
a todo el pueblo mapuche.
Estas
eran las dos fuerzas que se prestaban a iniciar una
de las guerras más largas de la humanidad; por
300 años, 3 siglos, hasta mediados del siglo
19 se debatirían en lo que se llamó la
Guerra de Arauco. Difícilmente se puede hablar
de vencedores, mas bien podemos decir que hubo un profundo
sincretismo de dos culturas que dieron por origen a
la raza chilena.
Los
50 años siguientes, que forman parte de la "Conquista",
fueron de victorias y de derrotas mutuas, en una inestabilidad
angustiante de vida o de muerte; y para los españoles,
de desaparición. Fue en esa época cuando
mi primer antepasado español, don Álvaro,
llegó a Chile a cargo de las fuerzas armadas
como "maestre de campo", cargo que ocuparon
sus 4 siguientes generaciones nacidas en Chile; la primera
de ellas de don Francisco Javier, quien en su madurez
escribió "El Cautiverio Feliz", constituyéndose
en el primer libro chileno, y donde hace referencia
a la vida araucana que le tocó vivir en cautiverio
después del desastre de Las Cangrejeras (1602
aprox.) cuando el autor contaba con sólo 17 años
de edad y en donde su padre Álvaro, perdió
un ojo. Por medio de este libro podemos conocer no sólo
las costumbres del pueblo mapuche, sino que también
su nobleza de pensar y de actuar. También podemos
apreciar claramente el respeto y admiración mutua,
propia de pueblos guerreros, que se tenían entre
los mariscales de ambos bandos, al punto que don Francisco
le debe su vida (y por supuesto que la de todos sus
descendientes) al reconocimiento y aprecio, por parte
del Gran Toqui Lientur y del cacique Maulicán,
que le tenían a don Álvaro por su humanidad,
su honorabilidad y por el cumplimiento de su palabra.
Es así como todos los que llevamos en alguna
forma el apellido Bascuñán, le debemos
nuestra existencia a estos nobles gestos y por ende
sometidos a ellos.
LA
COLONIA
Sólo
con el avenimiento del siglo 17 (año 1.600),
se inicia lo que llamamos la "Colonia". Durante
los siguientes 200 años (siglos 17 y 18), se
echan las bases del país, siempre en guerra,
con muchas dificultades, pero en constante desarrollo
económico, social y de calidad de vida; en un
estricto ordenamiento monárquico. Durante este
período de la Colonia, se forma la raza chilena,
con características bien definidas y que proviene
de los aguerridos españoles (corriente goda)
y de los indomables mapuches. Nada de fácil la
mezcla.
La Colonia termina con la independencia de las colonias
del reino de España a comienzos del siglo 19.
LA
INDEPENDENCIA
Con
el término de la Colonia, el quiebre de la autoridad
monárquica e inicio de la Independencia, se inicia
un período de nuestra historia bastante complicado
tanto para el desarrollo social como para los historiadores
toda vez que 200 años hasta nuestra época,
es un lapso de tiempo aun bastante corto para hacer
historia. Además, creo que desde la Independencia
en adelante, se entrelazan tres cuentos históricos
diferentes según conveniencias de diferentes
índoles: la de los araucanos, la de los católicos
y la de los laicos. Como no soy historiador, y no pretendo
serlo, mi cuento es el siguiente:
A
principio del siglo 19, se produjo en Europa una tremenda
desestabilización proveniente del poder de tres
naciones en contienda: Inglaterra, Francia y España;
y del poder de tres ideas en evolución: la católica
con su inquisición ya lejos de los principios
cristianos, como reacción a la anterior la masonería
ya desde ese tiempo muy influenciada por el sionismo,
y los humanistas laicos con una corriente de influencia
luterana.
NAPOLEÓN
Napoleón
en Francia, aprovechando la decadente monarquía
española, y aduciendo tratados anteriores, obliga
a los españoles enfrentar en conjunto a los ingleses.
A su vez, Inglaterra se prepara para prevenirse de España
y Francia. El destino del imperio dominante se iba a
decidir en el mar; fue el 21 de Octubre de 1805 en la
batalla de Trafalgar. A pesar de su inferioridad numérica,
la estrategia del gran almirante inglés Horatio
Nelson, muerto de un tiro en esa batalla, hizo desequilibrar
la balanza y lograr un total y definitivo triunfo a
favor de Inglaterra. A juicio de los inglese, Napoleón
insistiría en hostigar a Inglaterra, pero seguro
que no lo iba a hacer por mar. Este fue el momento en
que se echó base para la instauración
del más grande de los imperios conocido en la
tierra: el Imperio Británico.
LA
LOGIA LAUTARINA
Inglaterra,
como forma de prevenirse del imperio español
en manos de una monarquía en absoluta decadencia
y para remate en manos del emperador francés
Napoleón I, o simplemente Napoleón, implanta
una estrategia fundada en debilitar las arcas españolas,
las que para esa época ya se encontraban bastante
mal. Para ello, organiza lo que se llama la "Logia
Lautarina" con el claro objetivo de desmembrar
el territorio del imperio español. Sin duda,
parte importante de este imperio era la América
Española. Por consiguiente, la Logia Lautarina
se propondría intervenir para lograr la independencia
de las colonias españolas en América,
pero bajo ningún punto de vista que ellas pudieran
formar un nuevo conglomerado de poder que pudiera mellar
los interese del imperio británico. Este sería
el tope, y si se llegara a intentar pasar este límite,
el destino era simplemente el destierro, la muerte o
el asesinato. Este concepto, como lo veremos, es una
premisa que perdura hasta nuestros días.
No
es casualidad que ni Simón Bolívar ni
el Gral. José de San Martín, hayan podido
lograr sus anhelos de formar una América unida,
con posterioridad a la independencia de las colonias
americanas. Ambos terminaron sus vidas de mala forma.
Lo que fue la Gran Colombia, quedó desarticulada
en La Nueva Granada, Venezuela y Ecuador, además
de Bolivia; y lo que fue la conquista de San Martín,
también desarticulada en Argentina, Chile y Perú.
Tampoco es casualidad el asesinato de la familia Carrera,
por orden expresa de la tal logia, para precaver la
unión del cono sur americano bajo un solo alero
y para colmo, católico. (En poquísimos
casos de la historia universal se ha visto el hecho
de un asesinato familiar en serie como éste).
El asesinato de don Manuel Rodríguez, muy amigo
de la familia Carrera y líder unificador del
pueblo de Chile, no deja de tener raíces en una
clara intervención de la logia.
De
aquí en adelante y hasta el día de hoy,
la desestabilización de las diferentes naciones
latinoamericanas, corriendo cada una de ellas por carriles
propios, fue tarea de menor monta pero de grandes y
nefastas consecuencias en el proceso de desarrollo de
sus pueblos.
SIGLO 19 - DESUNIÓN AMERICANA
En
Chile, a los asesinatos ya mencionados que son de directa
responsabilidad de la Logia Lautarina, se puede agregar
una seguidilla de hechos que la historia aun no se ha
aventurado a dar su veredicto, pero que indudablemente
nos llevan al debilitamiento y desunión americana:
- ¢
Es raro por decir lo menos, el asesinato de don
Diego Portales (1837), a quien le debemos la genial
formación constitucional y ordenamiento legal
de nuestro país, habiéndose destacado
también en forma genial, en la conducción
militar de las fuerzas armadas en la guerra contra
la confederación Perú-Boliviana. Hasta
el día de hoy podemos ver como se le tilda
de dictador a un ministro por el solo hecho de organizar
un estado en base al respeto a la ley, sin haber
fusilado nunca a nadie como también se le
achaca (ver Wikipedia y compare con biografía
escrita por F. A. Encina).
- ¢
También es de pensar, porque no creo en las
casualidades de esta índole, la convergencia
de intereses de nuestros vecinos por atacar justamente
a una nación democrática emergente,
tempranamente ordenada legal y constitucionalmente;
en lo que se llamó la Guerra de la Confederación
(1836).
- ¢
Al poco andar, vino una segunda guerra con los mismos
vecinos, ahora la Guerra del Pacífico (1879),
con fatales consecuencias para Perú y Bolivia
al perder sin número de vidas y extensos
territorios. Chile, a pesar de ganar territorios,
sufrió fuertes pérdidas de vidas y
nada de riqueza, toda vez que el salitre quedó
en manos de los ingleses.
- ¢
Terminada la guerra del Pacífico, los intereses
ingleses se hicieron sentir, y fuerte. Ante la intención
del presidente José Manuel Balmaceda de nacionalizar
el salitre con fines de industrializar el país,
se produjo en Chile una cruenta guerra civil (con
más muerto que las 2 guerras anteriores),
con pretextos de diferente índole que no
convencen a nadie. Basta leer el testamento político
que nos dejara este presidente, que se suicidara
el 19 de Septiembre de 1891, para darse cuenta del
peso de la mano extranjera; el menguado resultado
para Chile y lo suculento para Inglaterra. Es tanto
la falta de ética de esta nación del
norte, que hasta el día de hoy no se desarchivan
del parlamento inglés, los documentos de
esa época; cada 25 años, los parlamentarios
leen lo escrito y deciden postergarlo por 25 años
más; es una vergüenza.
- ¢
Con la muerte del presidente Balmaceda, termina
el período Portaliano de un "Estado
en Forma"; y da paso a la oligarquía.
Durante los próximo 30 años de gobierno
parlamentario, el estado de Chile es prácticamente
saqueado por fuerzas extranjeras.
SIGLO 20
El
siglo 20 se inicia en un estadio internacional completamente
distinto al del siglo anterior. Del imperio Español
no queda ni luces, en Rusia y en Europa central se manifiestan
dos corrientes ateas que van a hacer temblar el planeta,
Francia debilitada, y el imperio británico absolutamente
consolidado aun más, extendido a norte América
y Australia. Las fuerzas marxista, las nacistas y la
del imperio, no se van a dar tregua; a los hombres de
esta época les corresponderá conocer los
sucesos más atroces que el mundo nunca antes
conoció, tanto en su barbarie de genocidios masivos
como el traspaso de la guerra al mundo civil. Ante esta
situación, tanto Chile como el resto de todos
los países americanos, se encuentran vulnerable
a los vaivenes del mundo occidental.
La
dependencia, y en cierta forma el financiamiento del
estándar de vida de las naciones del norte por
parte de los americanos del sur, es una constante en
los último 70 años. Existe una infinidad
de circunstancias que avalan estos dichos, llevando
a la mesa sólo algunas, podemos decir:
o
El permanente costo de intercambio que significó
para nuestro país, el hecho de proporcionar materias
primas e internar productos terminados de mayor valor
agregado.
o El aporte, durante muchos años, de un bajo
costo del cobre chileno (prácticamente la mitad)
con el fin de financiar los costos bélicos de
las guerras mundiales.
o El aporte anteriormente expuesto, llevaba el compromiso
de obtener armas en el caso de que nuestro país
las necesitara. Esto último no se cumplió
en los años que sí las requerimos.
o Cuando repuntamos en cualquier negocio en forma más
eficiente, el gobierno de los Estados Unidos de Norte
América (imperio ampliado) nos envenena las uvas,
o bien nos declara bajo sospecha de damping, nos hace
respetar unilateralmente el convenio de Kyoto; en fin,
podemos seguir con muchos casos más pero ninguno
de ellos nos va a llevar a la verdadera liberación
porque de hecho, indefectiblemente, somos parte subyugada
del imperio.
SIGLO 21
Chile
sufre el deterioro de sus valores a tal punto, que ya
iniciado el siglo 21, requiere imperiosamente una reacción
por parte de su sociedad que tienda a la unificación
de su pueblo y a la re creación de su hermandad.
A
tal fin, creo que debemos pensar en lo siguiente:
- ¢
Chile es un lugar hermoso como pocos los hay en
el planeta. Los que aquí tuvimos la fortuna
de vivir, debemos estar agradecidos de nuestra suerte
y de Dios por tan preciado regalo.
- ¢
Este agradecimiento se debe manifestar, antes que
nada, en el respeto a que nos debemos ante él,
ante Chile. Estrictamente, el territorio no nos
pertenece, estamos invitados a vivir aquí
en libertad y también obligados, incluso
hasta dar nuestras vidas, para cuidarlo y mantenerlo.
- ¢
Los chilenos, a lo largo de su historia y muy especialmente
durante el siglo 20, hemos sido generoso y con las
puertas abiertas para con los extranjeros que han
deseado hacer de Chile su patria. Cada vez que se
integra un nuevo miembro, éste es bienvenido
y considerado un hermano, claro que también
se le pide lo mismo que a todos: respeto y libertad;
nuestros mártires lo demandan. Yo no sé
si por las ánimas de los muertos o por la
estrella bendecida por el Señor, pero todos
tenemos plena conciencia que en Chile, transgredir
o atentar contra estos principios, me refiero al
respeto y a la libertad, es difícil, infructuoso
y por sobre todo muy doloroso. Nos enorgullecemos
de vivir en un Mundo Libre.
- ¢
La hermandad viene del respeto entre los chilenos.
No es posible que sigamos, como corderos, los derroteros
impuestos por las naciones, imperios o ideologías
extranjeras, que nos llevan a odios fraticidas.
Reconocemos que dependemos en muchos sentidos de
los requerimientos extranjeros, sobretodo en el
actual mundo globalizado, pero esto no significa
que para ello debamos dejar de lado nuestros valores
morales, nuestras tradiciones y nuestros valores
patrios, que han caracterizado a los ancestrales
habitantes de nuestro país. Específicamente
me refiero a las banderas rojas de lucha fraticida,
a las consignas fanáticas mortales, y a las
obligaciones sin razón impuestas por las
conveniencias económicas de países
foráneos.
- ¢
La hermandad también significa amarnos unos
a otros, y esto se puede llevar a cabo sólo
en libertad. Libertad, derecho individual que está
condicionada a la libertad de los semejantes, no
confundiéndola con el libertinaje que es
una libertad sin límites, sin Dios.
- ¢
Como corolario de lo anterior, podemos también
pensar la forma de cómo restaurar en nuestro
interior, los valores fundamentales que nos animan
a llevar a cabo el diario vivir. No olvidando que
esos valores se manifiestan minuto a minuto en cada
decisión de nuestro actuar.
Se
acerca el bicentenario, y sería muy bonito que
nos encontrara con una sociedad unida, querida y solidaria.
Para logarlo, no podemos pensar que se va a realizar
por acto de magia, por el contrario, se requiere de
una mancomunada manifestación de la sociedad
a través de sus organismos institucionales, sus
organismos públicos y privados.
También
se requiere de propuestas concretas que vayan en dirección
de unir voluntades, en algunos casos cediendo en otros
logrando, pero que volvamos a ser amigos entre los chilenos;
dejando de lado para siempre los rencores, mira que
si los buscamos siempre los vamos a encontrar ya sea
en uno u otro lado. Que no sean estos rencores los que
nos dividan sino más bien el lado bueno de la
vida que nos una, lado bueno que si los buscamos, también
los vamos a encontrar.
Queda
abierta esta tribuna para dar ideas de integración,
aquí van algunas:
- ¢
Reestructurar el nombre de la Alameda de las Delicias
(hoy B. O'Hg), en Bernardo O'Higgins entre la plaza
de la Libertad hasta la Estación Central,
José Miguel Carrera (o Hermanos Carrera)
desde la plaza de la Libertad hasta la plaza Italia;
y cambiarle el nombre a la Avenida Bulnes, que también
parte de la plaza de la Libertad, por la de Av.
Manuel Rodríguez. A su vez cambiar los respectivos
monumentos a la plaza de la Libertad, enfrentando
sus respectivas avenidas; y el monumento de José
de San Martín, cambiarlo a la Alameda frente
a la actual calle San Martín. De esta forma,
estaríamos mostrando en forma tangible nuestra
intención de no discriminar a nuestros mártires
de la independencia, y al mismo tiempo dar una señal
de unidad nacional.
- ¢
Individualizar y resolver de una vez los problemas
que aquejan a nuestra sociedad y que nos dividen.
Yo diría que las drogas, la educación
de valores, la capacitación y la falta de
justicia son los elementos más importantes.
La pobreza y los desniveles de ingreso, son consecuencia
de las anteriores. De éstas, la droga es
verdaderamente un problema, el resto es fácil
de subsanar, se requiere sólo de aunar voluntades
y dejar la politiquería a un lado; en estas
páginas, recurrentemente se ha tratado de
hacer una labor al respecto con propuestas concretas.
Nuestro problema grave y difícil es detener
la cuestión de la DROGA a como venga, incluso
pensando en la restauración de la pena de
muerte, o por lo menos con cadena perpetua sin rebaja
de ningún tipo, para aquellos que vendan
o transporten ese tipo de mercadería (no
tanto así para los que compran). Con este
flagelo es muy difícil, sino imposible, estructurar
una sociedad con auténticos valores cristianos.
Sé que esta proposición es un poco
contradictoria con la obligación de "no
matar", pero también se debe pensar
en el "derecho a la vida" de las otras
personas, sobre todo la de los niños. En
nuestros tiempos, el buquecito de la esquina vendía
barquillos, ahora vende drogas, el resultado es
de Perogrullo.
- ¢
El otro problema complicado es el de la restauración
familiar. El hecho de tener tantas familias desunidas,
hace que sea difícil la transmisión
de nuestros valores de generación en generación,
y pasto fresco para la introducción de costumbres
y conceptos foráneos muchas veces errados
y malintencionados. La familia es un colador necesario
e insustituible para no dejar vulnerable e indefenso
a nuestros niños; la mujer tiene mucho que
decir al respecto.
- ¢
Reconocer las obras de los adversarios políticos
en contraposición a lo de negarlo todo, incluso
contraviniendo nuestros propios valores. Este reconocimiento
hace grande a los vencedores, inmortales a sus líderes
y transforma los hechos en elemento de unión
fraternal. Al respecto, a continuación va
el discurso que hiciera el gran cacique Lientur,
líder del pueblo araucano, a sus enardecidos
guerreros ante la inminente decisión de muerte
en que se encontraba don Francisco Bascuñán
a sus sólo 17 años de edad como prisionero
de guerra, a principio del siglo 17. La hidalguía
de sus captores le mereció seguir con vida.
Hasta aquí, esta especial visión de nuestra
historia en Chile con propuesta.
Gracias.
oo
O oo
www.mundolibre.cl
Discurso del Cacique LIENTUR a favor de la vida de
su prisionero don Francisco Javier Núñez
de Pineda y Bascuñán, caído en
la batalla de Las Cangrejeras.
(El Cautiverio Feliz)
..
Y al tiempo que aguardaba de sus manos la privadora
fiera de las vidas, llegó a dilatármela,
piadoso, uno de los más valientes capitanes y
estimados guerreros que en su bárbaro ejército
venían, llamado Lientur. Por haber sido su nombre
respetado entre los suyos y bien conocido entre los
nuestros, le traigo a la memoria agradecido y porque
las razones y palabras que pronunció, discreto,
no son para omitirlas.
.
Cuando al capitán Lientur -caudillo general de
aquel ejército- vi entrar armado desde los pies
a la cabeza, sobre un feroz caballo armado de la propia
suerte, que por las narices echaba fuego ardiente, espuma
por la boca, pateando el suelo con el suelo de las cajas
y trompetas, y no podía de ninguna suerte estar
un punto sosegado, sin duda colegí que el personaje
referido llegaba de refresco a poner en ejecución
la voz del vulgo y llevar adelante con su apoyo la dañada
intención de sus clamores y que, con efecto,
venía a poner término a mis días.
Más atemorizado que antes, volví al cielo
los ojos, y a nuestro Creador
..
Acercose a nosotros Lientur -guerrero, capitán,
como piadoso- y razonó de la suerte que diré:
lo primero con que dio principio fue con preguntarme
si yo era el contenido hijo de Álvaro, a que
respondí turbado que yo era el miserable prisionero.
Porque lo que a todos era ya patente, no podía
ocultarlo más,... en cuyas razones y apacible
rostro... eché de ver la aflicción y pesar
con que se hallaba por haberme conocido en aquel estado,
sin poder dar alivio a mis trabajos, por no ser, para
librarme, absoluto dueño. Volvió con esto
los ojos a Maulicán mi amo, diciéndole
las palabras y razones siguientes:
"Tú solo, capitán esforzado y valeroso,
te puedes tener en la ocasión presente por feliz
y el más bien afortunado, y que la jornada que
hemos emprendido se ha encaminado sólo a tu provecho,
pues te ha cabido por suerte llevar al hijo del primer
hombre que nuestra tierra ha respetado y conocido. Blasonar
puedes tú solo y cantar victoria por nosotros;
a ti solo debemos dar las gracias de tan buena suerte
como con la tuya nos ha comunicado la fortuna: que aunque
es verdad que habemos derrotado y muerto gran número
de españoles y cautivado muchos, han sido todos
los más "chapecillos" (que así
llamaban a los soldados bisoños, sin oficio y
desarrapados), que ni allá hacen caso de ellos,
ni nosotros tampoco. (Repito lo que formalmente fue
diciendo). Este capitán que llevas es el fundamento
de nuestra batalla, la gloria de nuestro suceso y el
sosiego de nuestra patria. Y aunque te han persuadido
y aconsejado rabiosos que le quites luego la vida, yo
soy y seré de contrario parecer, porque con su
muerte ¿qué puedes adquirir ni granjear,
sino es que con toda brevedad se sepulte el nombre y
opinión que con él puedes perpetuar? Esto
es en cuanto a lo primero. Lo segundo que os propongo
es que, aunque este capitán es hijo de Álvaro,
de quien nuestras tierras han temblado y nosotros le
soñamos (sólo con saber que vive, aunque
cojo, viejo e impedido), y de quien siempre que se ofreció
ocasión fuimos desbaratados y muertos muchos
de los nuestros, fue con las armas en las manos y peleando,
que eso (es de) valerosos soldados, que lo mesmo ha
... nosotros. Mas a mí me consta del tiempo que
asistí con él en sus fronteras, que, después
de pasada la refriega, a sangre fría a ningunos
cautivos dio la muerte; ante sí, les hizo siempre
buen pasaje, solicitando a muchos el que volviesen gustosos
a sus tierras, como hay algunos que gozan de ellas libres
y asistentes en sus casas con descanso, entre sus hijas,
mujeres y parientes, por su noble pecho y corazón
piadoso. Y lo propio debes hacer generoso con este capitán,
tu prisionero, que lo que hoy miramos en su suerte,
podemos en nosotros ver mañana".
Y, volviendo las ancas del caballo, dejó a los
circunstantes mudos y suspensos, con que cada uno por
su camino se fueron dividiendo y apartando de nosotros,
y yo quedé a tamaño beneficio
.
- Nota
del autor:
- ¡Qué
enseñanza de magnanimidad ¿no?!
Al menos ante mis ojos,
Lientur quedó como magno,
atributo muy preciado por todo líder,
pero sólo algunos bendecidos.
|