"Me siento entrampado
."
Esta es la sensación que sienten muchos chilenos
después de 17 años de gobierno de la Concertación.
¡Qué pasó! ¿Dónde está
la trampa? Después de la debacle en la política
actual, bien cabe hacer una reflexión y más
de una también.
En
este artículo hicimos una reseña histórica
con visión crítica, analizamos cómo
la Concertación gobernante, de corte marxista, hizo
valer sus postulados de lucha de clase y estado totalitario,
antes los ojos impávidos de la derecha opositora
que la encontramos con una postura débil, desfigurada
y sin sentido. Finalmente, hicimos un recuento de varios
proyectos políticos alternativos de corte transversal,
que se plantearon al país durante el período
en comento. Se concluyó, que necesitamos imperiosamente
de una fuerte reacción por parte del mundo libre.
1. RESEÑA HISTÓRICA
Al
poco andar del gobierno de la Concertación, se vino
abajo la Unión Soviética (URRS), especialmente
caracterizada por la caída del muro de Berlín;
y con ello, el derrumbe del sistema socialista. Al menos
esto es lo que pensamos sanamente en esa oportunidad, sobre
todo cuando vimos entrar a ministros de hacienda "renovados"
tirando el carro de la economía social de mercado.
Pero
no fue así.
La
primera estrategia marxista del gobierno de la Concertación,
fue la de estigmatizar la discusión ideológica,
dándole un abrupto término en los medios de
comunicación, siempre a su servicio. Desde ahí
en adelante, sería de mal gusto seguir con esas discusiones
sobre cuestiones fundamentales. Lo que sucedía, era
que con la apertura de los archivos de la KGB, se veía
venir la revelación fundada del genocidio más
grande de la historia universal cometida por ellos en los
estados socialistas y muy especialmente en la Rusia donde
los asesinados superaron los sesenta millones de seres humanos;
por lo que había que parar esta información
a como diera lugar. La derecha pisó el palito, la
única discusión sobre derechos humanos permitida,
sería la del gobierno del Gral. Pinochet y todo lo
conquistado hasta entonces por la derecha chilena, en el
campo de de la administración del estado, quedó
como bagaje de la Concertación. Fue como una costura
sin remate, esas que con el tiempo empiezan a deshilacharse
hasta quedar completamente abiertas, desordenadas y sin
sentido.
La
segunda estrategia marxista, siguió siendo la misma
de antes: "la izquierda es el único partido
que interpreta a los pobres", cambiaron proletarios
por pobres, esa sería la renovación.
Más
aun, se formó un movimiento de ultra izquierda, liderado
por el candidato presidencial Sr. Tomás Hirsch, donde
se reunió a los partidos comunista, humanista y movimiento
ecologista. Obtuvo una buena votación en las últimas
elecciones presidenciales, 5%. Se presentó con un
programa netamente socialista, socialista de verdad tipo
Fidel o URRS, y que entusiasmó a los izquierdistas
disconformes con los resultados de la Concertación.
Pero en realidad esto tenía otro fin, esta estratagema
obedece a la forma de como influyó el partido comunista
en los gobiernos de la Concertación todos estos años
en Chile. Es tan cierto esta aseveración, como lo
demostraremos más adelante, que a la muerte de la
Sra. Gladys Marín, presidenta del partido comunista,
se le rindieron honores de jefe de estado, bien por ella
y su gobierno.
Y
aquí estamos.
2.
LA IZQUIERDA CHILENA. - VISIÓN CRÍTICA -
La
Concertación gobierna con el apoyo de la izquierda
chilena. La izquierda chilena es marxista, así, por
estatutos lo es el partido radical, el socialista y el comunista;
por sentimiento y convicción, lo es gran parte de
la democracia cristiana a través de la teología
de la liberación; y de hecho, lo es por las consideraciones
que se indican más adelante.
El
marxismo es ateo, no considera al hombre como ser trascendente
y tiene como fundamento ideológico, la lucha de clase
y la dictadura del proletariado. ¿Cómo actuó
la Concertación todos estos años para hacer
valer sus principios? Esta es la cuestión.
Al
iniciar este análisis, no podemos dejar de manifestar
nuestro reconocimiento a la inteligencia aplicada por la
izquierda para lograr sus fines, sin que la oposición
durante 17 años, ni siquiera se diera cuenta.
Aprovechando
las circunstancias, el gobierno fue derivando, poco a poco,
su quehacer político en el sentido de sus propios
y auténticos principios; así, fue transformando
el estado en una institución cada vez más
poderosa, influyente y con tendencia totalitaria; y por
otro lado, haciendo valer la lucha de clase entre los más
pobres y la clase media, o sea, entre el proletariado y
la burguesía. La clase alta no era significativa
en votos, y además no la podían eliminar como
lo hicieron con la aristocracia zarista, entonces "si
no la puedo derrotar mejor me hago su aliado", haciéndola
más rica aun y de pasada, enriqueciendo a la directiva
política gobernante.
En
seguida, para que la izquierda siguiera aparentando ser
la única representante de los pobres, implicaba dos
acciones: una, la de tomar una fuerte delantera comunicacional
en tal sentido: y dos, mantener o acrecentar la máxima
cantidad de pobres, para que sigan votando por la izquierda
y así, mantenerse en el poder.
Ahora,
no sabemos si los hechos se produjeron debido a un inteligente
aprovechamiento de las circunstancias o a una verdadera
planificación, pero sí es interesante conocer
cómo se llevaron a cabo. Pensamos que fue de la siguiente
manera:
01.
Nombrando ministros de hacienda y de economía,
que implementaran normas y dieran contratos que generaran
enormes utilidades en grupos de alto poder económico,
bajo la consigna de aparentar ser líderes de la
economía social de mercado. Consiguiendo con esto,
un apoyo lateral de importancia en la formación
de opinión. De estas leyes, la más reciente
se refiere a la amortización acelerada, que no
siendo una mala medida, ayuda sólo a las grandes
empresas, aumentando los desniveles con los pequeños
empresarios;
02. Dictando normas que perjudican a la pequeña
empresa, léase burguesía. Aquí encontramos
la mayoría de las exigencias de Impuestos Internos,
del CONAMA y de todo el aparato estatal en general, lo
que frena la iniciativa y sus posibilidades de crecimiento;
03. Dejando con muy poco personal y disponiendo muy bajos
recursos a las superintendencias, anulando su capacidad
interventora y de control, para ayudar a los grandes consorcios
a que abusen a destajo de la clase media, también
léase burguesía. Tenemos el caso de las
ISAPRES y de los BANCOS como los más distintivos.
(Nos cansamos de escribir artículos denunciando
estos abusos a la vista y aceptación de las autoridades);
04. Permitiendo una buena cantidad de pseudos monopolios,
como farmacias, grandes tiendas, grandes almacenes, etc.
en abierto desmedro de los pequeños comerciantes
y del concepto de subsidiaridad;
05. Alimentando las insólitas injusticias cometidas
por el DICOM a instancias de los bancos e instituciones
financieras, a la vista de la superintendencia;
06. Presión del SII para que se les cancele el
IVA de facturas impagas, lo que significa un subsidio
por parte las empresas pequeñas, toda vez que las
poderosas aprovechan el descuento del IVA y las cancelan
a plazo;
07. Interviniendo la Contraloría General de la
República lo más que se pudiera;
08. Subsidiando la Oferta en lugar de la Demanda, lo que
hace aumentar el poder del estado;
09. Poniendo en tela de juicio la ética del lucro,
o de la utilidad. Insistiendo, como en la Unidad Popular,
que el riesgo debe ser aportado gratuitamente, lo que
evidentemente no se consigue;
10. Paulatina y sistemática intervención
del Estado en los asuntos privados. Actuando contra la
familia, como el caso del aborto o píldora del
día después; o actuando contra la libertad
de trabajo individual, como lo vemos en el Transantiago,
planificación teórica del estado al más
puro estilo socialista.
11. Priorizando la política y el poder a lo técnico
como en la educación; y
12. Por sobre todo, priorizando al Estado por sobre el
individuo.
Y
así, en estos 17 años de los gobiernos del
la Concertación, fue tomando cuerpo la lucha de clase
y el estado totalitario; es una falacia pensar en la ayuda
marxista a la burguesía. No se puede esperar, bajo
circunstancia alguna, en una ayuda espontánea del
gobierno de la Concertación a las pequeñas
y medianas empresas ni a la clase media en general. Se ve
pues, claramente la inteligente mano del partido comunista
en el gobierno de la Concertación, y en especial
la de la Sra. Gladys Marín, su primera presidenta.
3. LA DERECHA CHILENA - VISIÓN CRÍTICA
-
La
derecha chilena demostró, durante el gobierno militar,
una gran capacidad de innovación en el terreno técnico-administrativo
del Estado, tal que, con leyes y conceptos de producción,
de trabajo, de inversión, de previsión, de
impuestos y de administración, dejaron a nuestra
nación, a fines de la década de los 80, en
un primer plano a nivel mundial en el campo de desarrollo
país. Sin embargo, nada de esto pudo capitalizar
por falta de estrategia política y por divisiones
internas.
Muchas
de las proposiciones que nos imaginamos corresponden a los
principios de la derecha, como la trascendencia del ser
humano, los conceptos de solidaridad y subsidiaridad, la
libertad en todo sentido, las leyes del marcado, el estado
controlador, etc. etc., no han sido por ella explicitadas,
al menos lo suficiente como hacerlas valer en el campo de
la realidad, en el campo de la contingencia. Por ejemplo:
-
Cuando se rechaza la aplicación de la píldora
del día después o leyes que favorecen al
aborto, no se dice que es por el derecho a la vida de
una alma trascendente,
- Cuando el gobierno no legisla a favor de la clase media,
o no protege a las pequeñas empresas, no se dice
que es porque corresponde a la lucha de clases y en contra
del concepto de subsidiaridad,
- Cuando se subsidia a la oferta, en lugar de la demanda,
no se le relaciona con las libertades personales ni con
la ideología de agrandar el poder y control del
estado,
- Cuando el gobierno plantea el Transantiago, no se lo
critica relacionándolo con la planificación
estatal, propia de la economía socialista,
- Cuando el gobierno impide el funcionamiento de las superintendencias,
la oposición ya sea por negligencia o colusión,
no se lo relaciona con la falta de transparencia de los
mercados, condición básica para un buen
funcionamiento de la economía social de mercado,
- Cuando el gobierno confunde la administración
de la educación con la calidad de su enseñanza,
la derecha no advierte que ésta es una proposición
de totalitarismo propio del marxismo,
- Cuando el gobierno roba, por ejemplo con los sobresueldos,
y aduce que no es ético pero es legal, no se le
advierte que el fin no justifica los medios; etc., etc.
Y
así, la derecha, al no haber sido capaz de relacionar
su actuar con sus conceptos de vida, al no exponer valientemente
sus principios, al no defender lo bueno que hicieron durante
el régimen militar, al no ser capaz de ganar, de
una vez, la guerra ideológica con la izquierda marxista
comprobando fehacientemente la desolación en que
quedaron los países después de los gobiernos
marxistas, no sólo por el genocidio más grande
de la historia (más de 110 millones de asesinados),
sino que también porque quedaron pueblos sin esperanzas,
sin principios ni valores, sin familia, empobrecidos y sobre
todo sin fe, sin límites y sin Dios; la derecha,
como dijimos, se quedó como con una costura sin rematar,
se desdibujó, perdió su perfil y su credibilidad.
En definitiva, la derecha, con un discurso debilucho, complaciente
y condescendiente, no tuvo la capacidad ni claridad de comunicación,
suficiente para transmitir confiabilidad; los pobres prefirieron
seguir siendo aun más pobres, antes de votar por
una derecha sin rumbo y sin sentido. Lo que sí es
cierto, es que esta situación se ha ido revirtiendo
paulatinamente con el tiempo, probablemente por el gran
trabajo que ha hecho la UDI en el campo popular y también
por la lucidez de los ciudadanos al ver los desastres del
gobierno marxista, más que por un convencimiento
y afiliación a la política de la derecha;
más vale tarde que nunca.
4. PROYECTOS ALTERNATIVOS
Durante
los últimos años, se han presentado algunos
proyectos alternativos transversales, sin embargo todos
ellos no han logrado aun su fin último que es el
de gobernar. Entre ellos podemos mencionar:
PARTIDO
SOLIDARIDAD NACIONAL. Se formó en los últimos
años del gobierno militar. La idea fue la formar
un gran centro político aplicado transversalmente
a toda la sociedad chilena, en que primara el bien de
Chile, dejando atrás todas las rencillas ideológicas
que tanto nos han perturbado. No estaba la masa para bollos,
y como este partido no estuvo dispuesto a formar parte
de la Concertación, el presidente Patricio Alwyn
mandó demolerlo a través de la intendencia
de Santiago, ésta demolió físicamente
el edificio, que se ubicaba en Huérfanos con la
Norte Sur, y se robó todos los bienes de su interior,
pupitres, pizarrones, puertas, ventanas, etc. pero muy
especialmente las inscripciones del partido, que en ese
momento se encontraba en formación. Hasta ahí
no más llegó este partido en estado fetal,
pero haciendo honor al principio de pluralismo que dicen
tener los marxistas.
PARTIDO
CENTRO-CENTRO. Este partido que también tenía
ideas similares al anterior, se destruyó solo,
muy posiblemente por falta de idoneidad de sus dirigentes.
MOVIMIENTO
DE JOSÉ PIÑERA. Este fue el movimiento más
serio presentado en los últimos años, llegando
incluso a las elecciones presidenciales, donde obtuvo
más de un 6% de la votación, nada despreciable
si se considera que se presentó sin apoyo de partido
político alguno. Presentó, y aun sigue presentando
en su página Web, proyectos concretos de desarrollo
país.
MOVIMIENTO
MEJOR PARA CHILE (o algo así).
Escuché que a mediados de Mayo próximo,
el Sr. Jorge Schaulsohn presentará un movimiento
tal, que permita incorporar diferentes proyectos para
un Chile mejor. Da la idea que es transversal. Veremos
que sucede cuando llegue el momento.
5. RESUMEN y CONCLUSIÓN
Haciendo
una pequeña reseña histórica se concluye
que se aplicaron los principios marxistas durante los gobiernos
de la Concertación, y que la oposición se
encontra en una situación de desconcierto sin proponer
un camino claro y creíble.
Ante
esta situación, sería dable esperar una fuerte,
valiente y clara reacción por parte del mundo libre,
sin excluir una deseada proposición de un plan político
fundamentado en el amor, la libertad y la paz; todo en base
a la concepción de hombres individualmente libres
y responsables.