Siempre escuche desde pequeño que Cristo vino a salvarnos,
la salvación de nuestras almas. Luego, cuando fui
creciendo, algunos sacerdotes le agregaron condiciones a
la salvación. Fue difícil el tema de la salvación
de los ricos y los pobres.
Hace
poco descubrí que en el idioma original de las escrituras
ser salvado o ser liberado se escribe de la misma manera,
pero para mi todo adquirió otro cariz
. Es en
ese contexto que me gustaría responder un poco su
articulo de la salvación de los ricos y de paso contarle
algunas de mis experiencias al respecto.
Poco después de cumplir 13 años mi Papá
me llamó una mañana a su dormitorio. Me dijo
que ya tenía edad para recibir la enseñanza
familiar
me llamo la atención la solemnidad
con que habló la cual contrastaba con el hecho de
que estaba en cama y recién despertando.
Me
dijo: "debes pensar por ti mismo y no dejarte
llevar por las circunstancias
.no debes ser como
un "mojón en la acequia" (lo escribo
tal cual lo recibí, aunque suene un poco grosero
creo que fue inolvidable
), sino más
bien como un velero que elije su rumbo independiente
de la dirección que sople el viento"
En
los 27 años que siguieron de mi vida siempre me acompañó
esta frase. Es el núcleo de mi camino y siempre me
ha obligado a pensar si lo que estoy haciendo es una reacción
inconciente o una acción conciente.
Ser libre, más que un logro, ha sido, para mí,
una forma de actuar. De no permitir esclavizarme con las
grandes tentaciones, de no dejar que mi impulsividad me
gobierne y ha sido una dura guerra llena de batallas perdidas
y otras pocas ganadas
quiero aquí comentar
algunas a modo de ejemplo:
1.
El cigarro, dura y larga fue la batalla para liberarme
de él;
2. el trago (alcohol) social que me costó más
de una amistad, finalmente mis más cercanos aceptaron
que el hecho de no tomar no era una ofensa para ellos,
muchos y muy buenos compañeros perdí en
esa batalla;
3.
levantarme temprano
jejej suena raro, pero para mi
era muy difícil, perdí cosas que extrañaré,
sin embargo creo que el resultado fue alentador, el amanecer
me ilumina cada día y lo agradezco;
4.
mi corazón de alcachofa, me enamoraba tan rápido;
5.
el reaccionar con rabia frente al dolor, a la pena o al
temor
.. Y en más de una época,
con rabia frente a todo
jajajaja
entiendo cómo,
más de alguno, no me soportó
.siempre
una reacción emocional para protegerme en vez de
aceptar;
6.
el auto
bueno, aun me cuesta hacer cosas sin el auto
7.
la ilusión del dinero falso, de créditos
bancarios y de multitiendas que me ofrecen ingenuamente
acceder a aquello que no puedo pagar, vivir irrealmente,
en una ficción que me hace creer que mi capacidad
productiva esta basada en lo que tengo y no en lo que
soy, es una especie de neblina que le pone más
atención al papel que al regalo mismo. Vivir de
acuerdo a lo que gano, gastar lo que tengo y reconocerme
(y porque no quererme) a mi mismo tal como soy es para
mi la libertad primera.
Bueno,
en general, las esclavitudes mías son muchas, sin
embrago creo que la fortaleza nace de la debilidad, pues
Cristo mismo vino a liberarme de ellas, a fortalecerme en
su búsqueda.
Esta
navidad, Él nace para renovar las fuerzas Crísticas
en mí y cumplir su promesa de liberación,
yo espero poder ofrecerle humildemente mi esclavitud y aceptar
con fortaleza y valentía su liberación.