Acabo
de terminar de leer un artículo sobre el EGO en la
revista DESAFÍO (www.desafio.cl),
sobre la vanidad. Hasta dónde actuamos por egocentrismo
y hasta dónde por amor.
Volvemos,
recurrentemente, a la tensión de vida.
Pero
más allá de la tensión y en consideración
a que la virtud y el pecado son inherente a nuestra creación,
no sé si a la de la humanidad entera pero sí
a la mía, partiendo por el pecado original; tal vez
debiéramos interiorizarnos más en este aspecto.
Lo
primero que me salta a la vista es que lo que llamamos instinto,
por ejemplo: el respirar, el mamar, el comer, el procrearse,
etc., son actos egocéntricos. Nadie podrá
decir que el acto sexual, por mucho que cada cónyuge
trate de agradar al otro, no contenga un alto grado de egocentrismo;
porque "a mi me gusta" dirá cada uno.
Entonces,
si bien es cierto que el acto de amor, de dar gratuitamente,
es creativo, elevador del espíritu, cercanía
a Dios; el egocentrismo, al menos una dosis de él,
es un motor impulsor de la vida. Lo es el ego en su versión
de vanidad, de narcisismo, de aparentar seguridad, de machismo,
de feminismo, etc. También, por este lado, la creación
se ve más perfecta, equilibrando lo material con
lo espiritual.
Lo
segundo, es que debe de haber una línea en el egocentrismo,
que divida entre lo que constituya motor de vida y lo que
hace directamente pecado de muerte. Creo que los ejemplos
estarían de más.
Tercero,
pareciera que este racionamiento, nos adelgaza la línea
divisoria, haciéndonos entrar en el delicado tema
de la ética. Hasta dónde este egocentrismo
que nos daña pero que lo requerimos, empieza a dañar
a los demás. Incluso, se enreda con el bien, que
amorosamente le podamos dar a alguien, dañe a terceros.
Hasta dónde es válido que la verdad vaya delante
del sentido común; hasta donde no es correcta la
amnistía, o sea el olvido; hasta dónde la
defensa propia; también el perdón, no tanto
como acto de amor, sino para no envenenarse el alma; hasta
donde evitar familia, para el mejor bienestar de los otros
hijos; el relativismo, etc., etc.
Todos
estos temas de equilibrio son fascinantes y muy personales,
lo que no limita a pensarlos.