La
revolución francesa
la turba enajenada
contradictoria,
que para valorar la libertad, la fraternidad e igualdad
procede a detener, encarcelar y decapitar a los no tan iguales
a
la nobleza. Parece contradictorio pero en verdad los fenómenos
no son contradictorios en si mismo, no pueden serlo, lo
que parece ser contradictorio es sólo una falta de
comprensión.
Y
la verdad es que aun no comprendo, aparentemente existe
una lucha entre lo general y lo particular, entre el DERECHO
del grupo y la NOBLEZA de algunos. (Tal vez de uno).
El
grupo se organiza, se define y se estima (pero no lo suficiente
como para amar
parece que el amor nace de corazones
de hombres y no de "pueblos"), entiende que tiene
derechos
exige derechos, exigimos derechos
y
el que no cumple o no respeta nuestro derecho esta en una
falta grave, esta al margen.
Recuerdo
cuando cumplía 7 años, mi padre me llevo de
compras, necesitaba una parca, de vuelta tomamos un autobús
que venia bastante vacío
. Con el correr de
los minutos se llenó y prontamente una mujer se paró
a mi lado, mi padre me miró y me dijo que le dejara
el asiento a la señora, yo obedecí y ella
me lo agradeció, y yo cumplí mis siete años
lleno de orgullo.
Cual
es el punto, como lo veo, es que muchos tenemos derechos;
yo tenía derecho a sentarme, mi boleto estaba pagado
al igual que el de la señora, sin embargo me supe
más fuerte que ella, entendí que tenia una
mayor capacidad de permanecer de pie que ella
postergué
mi derecho en su favor. .. ese día entendí
porqué la nobleza es hereditaria (se puede transmitir
con cariño, con ejemplo, mas no se puede obligar
a alguien a ser noble)
Cuando
postergamos nuestros derechos,
. ¿en favor
de quién lo hacemos?
A
diario compartimos con un mundo lleno de personas que reclaman
por sus derechos, derecho a pasar primero, derecho a la
salud, a la educación, a la vivienda, al crédito,
al consumo
derecho a no postergarnos, derecho a lo
mío, derecho a ser yo mismo, derecho a decir lo que
pienso; pero que fresco, que luminoso, cuando somos capaces
de postergarnos libremente, tranquilamente, llenos de alegría,
no por Dios, no por ego, no por mí sino por el otro,
por el que tenemos al frente, para aliviar su sufrimiento.
Entonces todo cambia y la rueda de causa y efecto se detiene
la
nobleza tiene esa capacidad.
Esta
semana recordamos a Uno que teniendo todos los derechos,
se postergó hasta su muerte a favor de un mundo que
creyó destinado a iluminar el universo. Su acción
de postergación nos habla de una nobleza superior,
ejemplo a seguir por los que tengan el corazón lleno
para entregar.
La
nobleza de su acción habla de su superioridad, de
su seguridad, de su profundo amor, lejos del derecho y del
temor de no tener, Él se entrega y junto a Él
todos nosotros, pues nos abre un camino desde el derecho
a la nobleza.