Abundante
ha sido, en las últimas semanas, la información
respecto a los "sobresueldos" a Ministros de Estado
mediante "sobres con efectivo", las formas de
solución consideradas y las comparaciones con las
remuneraciones de quienes participamos como Ministros del
Gobierno Militar.
En
mi caso, de acuerdo a la liquidación de Diciembre
de 1989 recibí un cheque por $405.611 una vez deducidas
las cantidades correspondientes a AFP, Isapre, seguros y
$23.452 de impuesto único. Agréguese a lo
anterior las dietas correspondientes a mi calidad de Presidente
del Directorio de Codelco, $ 5.500, Enap, otro tanto y Enami,
$67.000, todos ellos respaldados por la documentación
correspondiente.
Sin duda ingresos escuálidos para las responsabilidades
propias del cargo, pero nos movía un marcado y profundo
ánimo de servir al País.
Sin
embargo, concientes las autoridades de la época de
que tales remuneraciones se hacían insuficientes
para quienes ocuparan a futuro cargos ministeriales, se
dejó establecido que, una vez producido el cambio
de gobierno, la remuneración de los ministros de
Estado sería de $800.000, lo que hoy, con ajustes
y reajustes es de $1.200.000.
Debe
tenerse en cuenta, además, que la mayoría
de los miembros del gabinete presidencial, si no todos,
ejercen funciones complementarias, propias del cargo, remuneradas
en forma adicional a la cantidad indicada.
Tal
es el caso de los Secretarios de Estado de las carteras
de Minería y Hacienda que forman parte del Directorio
de Codelco Chile.
Al
respecto, la Ley Nº 18.958, relativa a Codelco, publicada
en el Diario Oficial del 7 de Marzo de 1990, en cuya redacción
me correspondió participar, establece en forma precisa:
"Los Directores tendrán derecho a una remuneración
mensual equivalente a la de los Ministros de Estado, incluidas
las asignaciones que a éstos correspondan".
Es
decir los Secretarios de Estado citados reciben, de partida,
una remuneración de $2.400.000.
En
este caso específico, de ajustarse las remuneraciones
de los Ministros a $3.000.000, como se ha sugerido, dicho
monto, automáticamente, se doblaría a $ 6.000.000,
sin considerar otros ingresos.
Parece
ser que la solución a la modalidad de pago de remuneraciones
con "sobres con efectivo" de origen desconocido
tiene más ramificaciones de lo previsto y no es materia
de "fácil despacho".
Jorge
López Bain